LVF / 4TOS. DE FINAL / VUELTA
Alem, con la bandera del orden
El León empató 0 a 0 con la Uni en el Campus y mantuvo la ventajaUniversitario y Alem igualaron 0 a 0 en el encuentro revancha por cuartos de final del Torneo Apertura de la Liga Villamariense de Fútbol, disputado en el Campus.
Con este resultado, el elenco tricolor avanzó a semifinales, tras haber ganado el partido de ida por la mínima diferencia.
En esa instancia, los dirigidos por Cristian Agosto pugnarán por un lugar en la final ante Rivadavia de Arroyo Cabral.
La revancha entre la Uni y Alem tuvo todos los condimentos de una final.
Partido muy cerrado, jugado con mucha entrega y alternativas cambiantes. La serie en sí tuvo esas características, sumando los 180 minutos. Con ambos conjuntos tratando de imponer su estilo de juego, la serie se terminó resolviendo por aquel cabezazo de Agustín Candellero en el partido de ida. En la revancha, el piso del Campus no mostró un buen estado, y si bien ambos equipos lo sufrieron, el local fue el que seguramente sufrió un poco más los efectos por su forma de juego. Pero esta situación no exime de responsabilidad a los dirigidos por Joselito Bernadó (ausente por su expulsión en la ida y remplazado en el banco por Luis Fassi) que no redondearon una buena tarde. Los pibes de la Uni no estuvieron finos a la hora de jugar. Les costó armar circuitos de juego y fueron controlados casi sin problemas por el implacable patrullar de los hombres de Alem.
El local tenía sobre sus espaldas la necesidad de dar vuelta la historia (derrota 0-1 en la ida) y la carga emocional que esto suele significar en fútbol pudo haber pesado más de la cuenta en los jugadores del local. Pero la explicación es simplemente futbolística. Alem buscó hacerse fuerte atrás y cedió la iniciativa a su rival. La respuesta del local fue ir a buscar, pero a su propuesta le faltó frescura e imaginación. Mostró algunas cosas interesantes cuando la pelota pasó por los pies de Valentín Giraudo o Nicolás Ceballo, pero le faltó continuidad. Y sobre todo imponer una mayor presencia en el área rival. Allí entra a jugar el gran partido que la faz defensiva jugó en el Tricolor. Con un mediocampo combativo, pero que sabe jugar con la pelota. Con Berterame parado bien de cinco para darle un destino seguro a la pelota, pero bien secundado en los costados por Agosto y Fava (enorme despliegue). Y cuando los pibes de la Uni rompían esa línea media de combate, aparecían en escena los hombres del fondo, que jugaron un gran partido, con el liderazgo de Jonathan Rodríguez, ganando todos los duelos por arriba y por abajo. Alem, con más jugadores acostumbrados a este tipo de partidos, trató de no apartarse del libreto que su entrenador pergeñó para la revancha. El orden como estandarte, la concentración como herramienta de aplicación y el sacrificio como factor innegociable, se transformaron en las virtudes que sostuvieron el andar del León. En el primer tiempo fueron muy pocas las situaciones de peligro frente a los arcos. Pueden citarse, entre las más claras, un remate de Fava, de zurda, que pasó cerca; un cabezazo pleno de Jonathan Rodríguez que el arquero local alcanzó a desviar con esfuerzo, y una jugada donde ganó por arriba Genaro Heredia, anticipando, pero que ninguno de sus compañeros logró conectar.
Al local le costó bastante más generar peligro y solo pueden mencionarse un tiro libre ejecutado por Valentín Giraudo, que controló bien Fabián Montiel, y una arremetida que a punto estuvo de conectar Acosta.
En el comienzo del complemento, la cuestión pareció cambiar. Primero, porque en forma inocente, Franco Cavagnero le entró mal a Jonathan Rodríguez y el juez lo expulsó por doble amonestación. Pero cuando la visita parecía acomodarse mejor a la nueva realidad del partido, Genaro Heredia también en forma ingenua, se fue a las duchas al ver la segunda amarilla. Diez contra diez y más de media de hora para jugar. Los locales siguieron chocando y chocando contra el sólido muro defensivo que la gente de Alem. Pero lo que no lograban darse cuenta los jugadores visitantes (a pesar de las constantes indicaciones de su entrenador) eran los espacios que ofrecía el local en su desordenada búsqueda del gol.
Asustó la visita con un tiro libre de Agustín Pereyra que rebotó en el travesaño y un mano a mano que Del Sole no supo resolver. Poco después, fue el tiempo del ingreso de Maximiliano Le Roux y Lautaro Pereyra, para intentar gestionar mejor esas contras.
El reloj se transformó en otro adversario para los pibes del local. La ansiedad los terminó conduciendo a tomar recetas que no están en su manual. Como era de esperar, ante el cerco defensivo visitante, apeló a envíos largos y desde el banco llegaron refuerzos.
Pero en la recta final del partido casi lo terminan salvando las respuestas individuales. Primero, con un zurdazo bien dirigido de Valentín Giraudo que Montiel tapó con gran seguridad sobre los 30 minutos.
Y ya en tiempo de descuento, los locales tuvieron su gran chance. Pelota entre líneas puesta para el pique de Joaquín Santacruz y el pibe que mete una gran definición con remate alto que dejó sin posibilidades a Fabián Montiel. Cuando los pibes del local comenzaban a festejar el brazo izquierdo en alto del árbitro Federico Nieto los volvió a la realidad. A instancias de su primer asistente (Cristian Nieto) marcó la posición adelantada del delantero local. Jugada muy fina, pero sobre la cual el asistente estaba muy bien ubicado. Tras las lógicas protestas de los locales, el juego se reanudó y no hubo tiempo para más. Alem avanza a semifinales donde lo espera Rivadavia.
La figura: Jonathan Rodríguez
El punto más alto de una defensa sólida. Ganó siempre y estuvo atento. También se destacó el despliegue de Martín Fava.
El árbitro: Federico Nieto
Bien. Siguió de cerca las acciones y se mostró estricto en un partido muy luchado.
