LVF / Apertura / Cuartos de final - Ida [GALERÍA]

Un empate para aplaudir

En el Pozo, San Lorenzo empató 1 a 1 con Atlético Ticino y fue despedido ovacionado por un numeroso público, valorando la actuación de sus jugadores ante el actual campeón, que igualó con una joya de Ayrton Páez. La serie se define en casa del actual campeón
lunes, 17 de junio de 2024 · 13:00

El atrevimiento de San Lorenzo de Las Playas no encontró la sonrisa de la victoria (pero sí por su desempeño) porque enfrente estuvo la calidad de Ayrton Páez y el campeón, que terminó repartiendo puntos en el Pozo del barrio Almirante Brown, en la apertura de la llave de cuartos de final, que tendrá su definición en siete días, en Ticino.

Fue un 1 a 1 que colmó las expectativas del club villamariense, que tuvo bajas de calibre, aunque con su mayor costumbre al campo de juego y un rol colectivo práctico y “contagioso” en lo anímico mantuvo la posibilidad del triunfo hasta el último segundo. Enfrente estuvo un rival de fuste y que, por momentos, mostró su jerarquía individual y, aunque no fue de sus mejores tardes, a fin de cuentas, se llevó un punto que tiene su valor de cara a la revancha en casa, donde es prácticamente imbatible.

Para más, el papel del elenco de Las Playas contó también con la valoración de su público, que pobló como nunca la tribuna local y dejó en claro que, cuando la ocasión lo amerita, mueve multitudes, pese a ser un domingo donde se celebró el Día del Padre o al aumento en el valor de las entradas (la LVF subió a 4 mil pesos entresemana).

Empezó mejor Ticino, ya que Bertola jugó con soltura en zona media y pudo encontrar espacios entre líneas, y porque también, con envíos aéreos cruzados, hacía retroceder al local cerca de Borghi, se posicionó rápidamente en campo de rival. Sin embargo, en juego asociado le faltó claridad y profundidad, y esto llevó a depender mucho de las apariciones de Páez, quien mostró su impronta, con un tiro desde un ángulo cerrado que tapó el arquero rival y un pase atrás que Agustín Vera no pudo usufructuar.

Estaba claro que, por las complicaciones de sostener un juego por el piso y fluido, la segunda jugada y el juego directo y por arriba era la principal búsqueda en ofensiva de ambos, aunque el Santo -con un cambio tempranero por lesión de Caro, el “héroe” en Dalmacio Vélez- también apeló a un trámite pausado y tuvo la paciencia para “explotar” con peligro sus avances cerca del área de Fantino.

Así fue a los 20 minutos, cuando, en su primera acción profunda, Tobías Gómez (de buen papel, pese a mínimos minutos en Primera) se escapó de su marca y, cuando quedaba cara a cara con Fantino, cayó tomado por un rival. Se pidió penal, el árbitro entendió que el agarrón empezó afuera y, en el tiro libre, Leandro Gómez remató a la barrera.

Pese a desaprovechar ese tiro libre, dicha jugada activó un crecimiento en el elenco de Castrillo y, en contrapartida, se vieron minutos de incomodidad en la visita. A los 36 minutos, Tobías Gómez casi anotó desviando un tiro libre de Leandro Gómez y, a los 42 minutos, se desató la locura del gol local en el Pozo. Lian Andrada, vía contragolpe, hizo un jugadón personal y dejó de cara al gol a Elías Brusa, quien no anotó porque apareció Godoy en su intento de cortar el pase y terminó introduciendo la pelota en su propio arco: ¡Gol! Y fue todo algarabía en las tribunas y adentro de la cancha.

Sin embargo, dicha ebullición se apagó rápido. Una falta clara (e innecesaria) al borde del área y en tiempo cumplido (45 m) sobre Páez, le permitió al diez ticinense dejar en claro su jerarquía en el Pozo. Sutileza pegada y pelota al ángulo, imposible para la volada del largo Borghi. ¡Golazo!, 1 a 1 y al descanso.

No aminoró su buen papel el Santo tras el descanso largo; al contrario, adelantó a Elías Brusa, quien más cerca de Leandro Gómez le dieron otra impronta al juego del anfitrión, aunque resolvieron mal sus avances.

Ya después del primer cuarto creció la visita, ya que Lautaro Monje, con los receptores marcados, avanzó muchos metros y fue el impulsor de los ataques del Atlético, que le siguió costando en demasía definir sus aproximaciones. Su técnico Rossarolli sumó otro atacante (Gaspar Bechero) y refrescó la banda derecha (entró Brugnaro), pero siguió fallando en los últimos metros ante la solidez defensiva del local, que solo mostró grietas en el “uno contra uno” frente a Páez.

De todos modos, y luego de “soportar” dicho momento de iniciativa de Ticino, el que tuvo las acciones para ganarlo en el epílogo fue el anfitrión, por una continuidad de infracciones cerca del área de Fantino y, en la más peligrosa, el arquero histórico del campeón desvió atento un tiro de media distancia direccionado del ingresado Chiosso. La última, ya a los 50 minutos, fue para Ticino y para Páez, quien definió exquisito al ángulo del arco defendido por Borghi, pero todo fue anulado por posición adelantada.

Ya no hubo tiempo para más. Y todo terminó en aplausos, por la enjundia y atrevimiento del Santo en su primer juego en 4tos. de final desde su aparición en la LVF y porque enfrente estuvo la calidad de Páez.

 

El árbitro - Juan Ferreyra

En la acción más compleja del partido, observó falta previo a que Tobías Gómez ingresé al área, pero no aplicó sanción disciplinaria al infractor, lo que ameritaba la acción. En el offside a Páez en el gol de la última jugada, se apoyó en la seguridad de su asistente (Jesús Acosta).

La figura - Ayrton Páez

Ni el piso del Pozo logró frenar la excelencia del “10” ticinense, autor de un golazo de tiro libre (y otro anulado, en el cierre del partido) y con apariciones a puro desequilibrio para las pocas de real peligro que generó su equipo. En el local, dentro de un nivel colectivo muy parejo y positivo, Leandro Gómez cumplió en su rol de estratega y Tobías Gómez tuvo una destacada presentación en Primera.

 

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