LVF / Clausura 2024/ Semifinal / Ida
Al mal tiempo, buena Cumbia
Argentino, apoyado en su arquero, se hizo con el empate en Arroyo Cabral ante Rivadavia y se define en Villa María. Fue 1 a 1Deportivo Argentino se llevó algo más que un empate luego de visitar a Rivadavia de Arroyo Cabral en el marco de la semifinal de ida del Clausura 2024 de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF).
En el cotejo, que terminó 1 a 1, El Lobo sufrió durante la primera etapa, pero supo responder con efectividad -y algo de suerte-. Más allá de todo, su arquero, Leonel “Cumbia” Luciani, fue el héroe de la tarde.
Desde las gateras, el Verde fue mejor. Supo hacer correr sus volantes por la derecha del ataque y asistir a Francisco Pérez en posición de “nueve”.
Bajo un cielo amenazante, gris y con una garúa finita, Rivadavia salió buscando a Luciani, primero con un disparo de Javier Demarchi tras una asistencia de Gonzalo Bertola.
Fueron 10 minutos donde el local manejó a gusto y placer el cuero. Un disparo tímido y desviado de Claudio “Lana” Díaz fue el único artilugio del Lobo, que no pudo contar con el “10” porque debió abandonar sobre 17 minutos el campo de juego producto de un tirón en una de sus piernas. Con tristeza, Díaz dejó el campo de juego y Mauricio Morales, DT del barrio Nicolás Avellaneda, decidió el ingreso de Lucas Giménez -algo similar, pero distinto-.
El terreno de juego, afectado por la lluvia de la mañana, generó resbalones e imprecisiones, más algunas faltas que pudieron ser evitables, aunque se trata de un deporte de contacto.
En 21 minutos, Gonzalo Bertola se sirvió de un tiro libre en el vértice izquierdo del área grande. Desde allí le pegó con rosca al palo de la barrera y la pelota hizo una parábola perfecta que Luciani llegó a desviar, aunque Leguizamón pitó saque de arco.
Un puñado de minutos más tarde llegó la primera emoción para los dueños de casa. Y fue a través de una asociación de jugadores que tuvieron una tarde destacada. Javier Demarchi le lanzó un balón perfecto a Ignacio Córdoba. El volante, vivo y rápido en su pensamiento, envió un centro horizontal para que -de aire y en el segundo palo- Francisco Pérez batiera a Luciani marcando el 1 a 0.
Golpe duro para Argentino. Perdió a su baluarte y luego un tanto en contra. Pero no solo debió tragarse ese sapo el conjunto villamariense, sino que a los 29 minutos, siempre del primer acto, Franco Funes le llegó tarde y violentamente en la disputa a Bertola. Leguizamón no dudó y fue roja directa.
Tras aquel cimbronazo, pasó lo opuesto a lo esperado: Argentino se organizó y Rivadavia dejó de perder efectividad en su ataque. Franco Ñáñez fue más expeditivo volcándose atrás y supo retener a los veloces cabralenses.
Ya para la segunda etapa, buscando mayor amplitud en sus llegadas, Morales hizo saltar al campo de juego a Isaías Candiotto, y el joven terminó siendo gravitante sobre dicha etapa.
Luciani, siempre Luciani
Rivadavia no pudo duplicar su ventaja por una sola razón: Luciani. Cuando los defensores se vieron colapsados ante los arribos a la zona de peligro, el arquero villamariense lo detuvo todo. A 8 minutos de la primera etapa, el “uno” le detuvo un remate a Ignacio Córdoba tras una asistencia de Javier Demarchi. Pero no solamente contuvo el remate, sino también el rebote, ambos con destino de red.
Tomás González, que generó una falta ingenua en la primera etapa y vio la amarilla, terminó viendo la segunda tarjeta hepática en el complemento y se fue a los vestuarios a los 15’. Baja importante para Rivadavia que dejó así su mediocampo: con un vacío.
Envalentonado, al saber la buena nueva, Argentino aprovechó un tiro libre de Giménez para marcar el empate, pero el mismo fue anulado por posición adelantada.
Con espacio, aprovechando los metros libres y también su frescura, Isaías Candiotto comenzó a tener un duelo con Nicolás Boglione. El volante fue ganando terreno, llevándosela hasta el rincón o hasta el fondo, a la espera de asistir a Barengo, Giménez y compañía.
Justamente, desde un segundo rebote, Candiotto atrapó la pelota en el balcón del área grande y le pegó con alma y vida. La pelota, tal vez por un rebote, se modificó y se metió a espaldas de un Berardo expectante que no lo podía creer.
Empate de Argentino en 26 minutos. 1 a 1 y a empezar de nuevo. Pero las cartas ya habían sido repartidas.
Un poco tarde, según el sentimiento de algunos, Lautaro Saravia ingresó en el verde (por Javier Demarchi) y no pudo tener la participación esperada. El delantero arrastra una dolencia.
Dentro del coraje, y en medio de la bronca, Javier Demarchi probó a Luciani, que nuevamente volvió a responder enviando al tiro de esquina otro balón comprometido. Y volvió a repetirlo el “uno” con un centro de Boglione que casi se le mete en el primer palo.
Y tuvo la suya Saravia con un cabezazo a quemarropas en el área chica. No había caso, el hombre de los guantes fue el dueño de su arco, de la tarde y uno de los artífices del empate con sabor a victoria.
En una contra, Candiotto casi marca el segundo, pero el balón se fue afuera del palo izquierdo por milímetros. Y Lucas Barengo, que no tuvo una tarde cómoda, terminó sacando un balón de la línea cuando el telón comenzaba a caer.
Empate 1 a 1 y ahora todo se definirá en Villa María, donde Argentino espera agazapado, sabiendo que la localía le sienta bien en un territorio que conoce mucho.
La figura - Leonel Luciani
El “uno del Lobo” tuvo una tarde brillante. Sacó tres disparos fundamentales y brindó seguridad. En el local se destacaron Córdoba y Pérez.
El árbitro - Matías Leguizamón
Firme en sus decisiones. No compró y supo aplicar con criterio la ley de la ventaja. Fue bien asistido por sus líneas.
