Básquet / Mauricio Mercol

“No todo es como lo contó Bailone”

La entrevista a Diego Bailone publicada en la edición del pasado sábado trajo polémicas y el dirigente que fue aludido pidió responder y dar su versión de lo sucedido
martes, 24 de febrero de 2026 · 07:30

Mauricio Mercol es dirigente de básquet. Nació en Las Varillas hace 47 años. Desde 2012 se involucró en distintas subcomisiones de básquet en Central Argentino, donde llegó desde Asociación Española luego que se discontinuara la actividad en ese club, a fines de 2011.  Al mismo tiempo, participó desde ese momento en la Asociación de Básquet de Villa María, donde actualmente es presidente.

Tras las recientes declaraciones de Diego Bailone sobre la crisis del básquet en Central Argentino, Mauricio Mercol rompe el silencio y pidió a este medio responder y dar su versión de los hechos. Quien fuera el principal gestor económico del proyecto durante los últimos dos años desmiente la versión de Bailone y revela el trasfondo de una gestión marcada por promesas incumplidas, sponsors que nunca llegaron y una deuda personal que terminó afectando su patrimonio familiar. En esta entrevista, Mercol da su versión de cómo un proyecto formativo amateur terminó asfixiado porque el mismo cambió a uno profesional, que a la vista, careció de sustento financiero.

-¿Cómo comenzó el proyecto en Central Argentino?

-Quiero aclarar varias cosas, porque no son como las contó Bailone. En 2022, Central Argentino jugaba con chicos de U17 en varias categorías; hacían un esfuerzo enorme, pero no se jugaban provinciales. Había chicos que se estaban yendo. Como Comisión, uno tiene que proponerles algo para que crezcan y poder retenerlos. A mitad de ese año hablo con un directivo de una empresa en la que trabajaba se ofreció a dar una mano económicamente. Cerca de noviembre me confirma una ayuda. Hablo a Diego Bailone y le propongo proyectar a 4 años para fortalecer las formativas. Ese fue el proyecto original, y hacer una Primera División, medianamente competitiva, con jugadores propios y dos pagos. El proyecto nunca fue hacer básquet profesional.

-Por lo que cuenta, ¿el presupuesto y el  proyecto cambió de rumbo?

-El dinero que me ofrece el sponsor alcanzaba para dos temporadas (2023-24), pagando solo sueldos de tres técnicos y dos jugadores. Esa proyección alcanzaba para jugar torneos locales y provinciales cubriendo sueldos. Los gastos de logística, viajes, árbitros y demás debían cubrirse con otros sponsors; eso estaba fuera del proyecto original. Otros dirigentes tuvieron dudas, pero Bailone apoyó avanzar y se comprometió a buscar esos sponsors. No pudimos conseguir técnicos locales y llegaron Marcos Ramos y Ayelén Cortez. Hubo que alquilar departamentos y pagar comidas; eso ya estaba afuera del presupuesto. Bailone se comprometió a encontrar ayuda para garantizar eso. También se propuso dar un salto de calidad y llegaron tres jugadores, porque la idea era jugar el Prefederal. Ramos acercó la idea de formar un equipo con cinco jugadores pagos. Ahí ya nos salimos del presupuesto original.

-¿Por qué se avanzó si el presupuesto no cerraba?

-Volví a plantear que se necesitaban sponsors para cubrir los gastos extras, porque estaban saliendo del único sponsor que yo había traído. Bailone, otra vez, me dijo que me quedara tranquilo: ‘Si hacemos un buen papel, van a llegar los sponsors’. Yo entiendo que la palabra vale más que una firma y confié. Todo el presupuesto salió del mismo lugar, de la misma caja. Se decidió comprar un tablero electrónico, mejorar la cancha y la iluminación. Ahí puse plata de mi bolsillo. Bailone prometió hacer un evento para recuperar el dinero y devolvérmela. Nunca se hizo nada.

-Ahí clasificaron al Federal 2024

-En el Prefederal 2023 terminamos novenos. Clasificaban los seis primeros, pero nos terminaron ofreciendo la plaza para el Federal porque otros se bajaron. Hice rápido los números y dije: hace falta dos sponsors como el que traje yo, o alguien que la ponga del bolsillo. Se decidió jugarlo. Pasamos a tener seis profesionales con alquiler y sueldo; todo siguió saliendo de la misma caja en tiempos de alta inflación. Repetí mi preocupación y otra vez Bailone dijo que iban a aparecer los sponsors. Hasta ahí no había aparecido ni uno y ya llevábamos un año. Un solo sponsor de comida estuvo dos meses; luego, Bailone les daba de comer en una confitería de la que era dueño. Luego se acordó que el nuevo bar del club, que era concesionado por el mismo Bailone, y luego tercerizó, debía cubrir los gastos de apertura de cancha y no se cumplió.

-¿Cómo lo afectó esta situación?

-Si hay un presupuesto de dos años para básquet amateur y se duplican los gastos, se te achica el margen. El aporte del sponsor que traje se iba achicando. En el comienzo del Federal 2024 no acompañaron los resultados y se va el técnico; hubo que pagarle el contrato completo. Ahí llegaron Ramiro Ortiz y Mateo Peralta. Se sumaron los costos de indemnización y sueldos. Volví a decir: ‘necesitamos que vengan sponsors’. Eso nunca pasó. Al terminar el Federal 2024 ya no había plata, se había terminado en junio de 2024. Seguí pagando sueldos y otros gastos de mi bolsillo. En el primer partido del Prefederal  de ese año, en Río Cuarto, le dije a Bailone que ya no quedaba dinero del único sponsor. Creo que pequé de tonto por no querer blanquear algo inevitable.

-¿Qué problemas le generó a nivel personal?

-En octubre me quedé sin trabajo y por cumplir con mi palabra terminé comiéndome todos mis ahorros. Esto me generó un montón de problemas con mi señora y una crisis familiar. El 10 de diciembre de 2024 le dije a Bailone que yo ya no tenía más plata, que estaba sin laburo y, encima, endeudado. Haciendo un cálculo, Bailone creo que puso un 3%, un 5%, ponele un 10% de lo que faltaba. En un presupuesto de Federal, eso es mínimo. Le planteé: ‘necesito que me ayudes a terminar de pagar estos sueldos’. Fui claro: hasta acá llegué económicamente.

-¿Cuál es la situación actual de la deuda y del club?

-Le prometí a mi familia que en 2025 iba a participar, pero sin estar en las decisiones económicas; necesitaba correrme porque estaba perdiendo mi familia. Ese año ya no colaboré económicamente y lo avisé. Hubo un arreglo con un entrenador que era inviable, en la única reunión que presencié; en los otros arreglos conocí las cifras, que esos sueldos, entiendo que, por la cifra, no eran reales en lo que se paga en otros clubes. Bailone me dijo: ‘No te preocupes, la plata se va a conseguir’. Yo quiero que se sepa que esa deuda arrancó en febrero, no es de noviembre. ¿De dónde vas a sacar 15-20 millones por mes para jugar el Federal 2025? Si uno es malo para hacer negocios, no le tiene que echar la culpa a otro que te dejó solo cuando vos no cumpliste durante dos años.

-¿Está peleado con Bailone?

-No, no estoy peleado. Nunca me peleé con nadie. Yo sigo en Central Argentino, soy vocal de la Comisión Directiva. 

-¿Sigue ligado a la dirigencia del básquet?

-El 9 de enero se disolvió la Subcomisión de básquet y Bailone se quedó a cargo del proyecto. Los otros papás llevaron sus hijos a otro club; los míos también se cambiaron. No estoy peleado con él, pero quiero contar cómo fueron las cosas. No todo es poner plata, pero tampoco se puede gestionar basándose en promesas que nunca se concretan.

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