Básquet / Diego Bailone / Central Argentino
“Cumpliré con mis responsabilidades”
El dirigente dialogó con elDiario del complicado presente del proyecto, los que se fueron, cómo se sigue y también de los reclamos por los pagos atrasadosEl año comenzó en Central Argentino, con el mismo clima que finalizó el anterior. En medio de rumores de cambios y redireccionamiento, un grupo de dirigentes de la Subcomisión de Básquet se puso al frente del proyecto, acompañando a Diego Bailone, quien fue la cara más visible de los últimos años.
A comienzos de 2026 hubo rumores de que no se seguiría con la actividad, aunque eso se descartó enseguida. Con ese panorama, varios jugadores (y entrenadores) decidieron emigrar, fundamentalmente de las categorías juveniles y Primera. Algunos jugadores y entrenadores se fueron a otros clubes, en medio de reclamo por una demora en los pagos acordados por premios y diferentes arreglos. El Expreso sufrirá cambios importantes y, ante la salida de jugadores, solo presentarán menos categorías para los torneos 2026 de la Asociación de Básquetbol Villa María.
Luego de dos temporadas donde fue protagonista y tuvo dos históricas participaciones en el torneo local y la Liga Federal, el Expreso busca reorganizar su presente y su futuro.
Ante ese panorama, el dirigente Diego Bailone dialogó con elDiario.
-¿Cómo es que te vinculás con el básquet y el club?
-Llegué al club en 2018 y me sumé a la subcomisión de básquet, como padre y acompañando a mi hijo, que es uno de los jugadores. No tenía idea del básquetbol, yo fui jugador de fútbol y también supe correr en rally. Luego me fui interiorizando y también asesorando con dirigentes de otros clubes. Posteriormente, me sumé a la Comisión Directiva del club. Hoy soy secretario. La situación real del club es que no tiene muchos recursos propios, hay muy pocos socios (casi todos son vitalicios) y el básquet debe autofinanciarse. De a poco también me fui metiendo en la Asociación. El club tiene espacios alquilados, como el gimnasio, la confitería o un kiosco. Tiene dos empleados con sueldos y en blanco. También se alquila el espacio deportivo (el estadio) para actividades tercerizadas, como las que hace “el Pirata” Márques, o la escuela de iniciación deportiva que se está por inaugurar. Todos los que realicen una actividad en el club deben pagar una cuota que se denomina en el estatuto como “socio cadete”.
-Desde hace mucho el club ha tenido problemas en sumar jugadores o sostener un proyecto.
-El tema que yo me planteaba con la subcomisión es cómo hacer que el básquet se autosustentara, sin que el club tenga que sacar plata de esos pocos ingresos que tiene. A diferencia de otros clubes que tienen muchos jugadores, Central Argentino tiene pocos y eso complica porque hay menos ingresos por la cuota. Nosotros contamos con el 30% de jugadores que tienen clubes como Unión Central y eso repercute también en el porcentaje de padres que colaboran. Si ellos tienen 20 o 30, nosotros tenemos 6 u 8. Eso también se siente cuando se hace una actividad como vender pollos, por ejemplo, en igual proporción a otros clubes.
-¿Qué pasó con el proyecto de Liga Federal?
-A fines de 2022, se planteó un nuevo proyecto para 2023 que iba a durar cuatro años, hasta diciembre de 2026. En ese proyecto estábamos a la cabeza Mauricio Mercol y yo. Él contaba con el apoyo de un importante sponsor, que luego estuvo dos años en lugar de cuatro. En ese tiempo, se trajo a nuevos entrenadores, como Ramiro Ortiz, Adrián Gómez, Gastón López Leiva; y también nuevos jugadores. Mercol se encargó de contratarlos, por su conocimiento y contactos. Se acordó un documento con el club, firmamos que éramos responsables del proyecto y que teníamos que hacernos cargo de todo el proyecto, hasta de los quilombos que podíamos tener con un técnico o con un jugador. Ahí nos hicimos cargo del primer juicio de uno de los entrenadores que se fueron. Reconozco que tuvimos fallas, nunca pudimos crecer en la cantidad de chicos en formativas.
-¿Y luego qué pasó?
-A fines de 2024, se cayó el sponsor y siguió apoyando, pero ya sin una ayuda económica. Ahora, Mercol se fue y me quedé con algunos padres que me acompañan en la gestión, pero a veces me siento solo a la hora de decir: “Falta esta plata.” A veces tuve que meter la mano en el bolsito con el riesgo de no recuperarla. Es un problema para mí. Esto me afectó en lo personal.
-Dicen que están peleados con Mercol.
-No. Lo único que le dije a él fue que cuando tenía un sponsor, todo lo que faltaba lo ponía yo. De un día para el otro no fue más al club y me dejó solo.
-¿Qué balances hacés?
-En lo deportivo se ganó un torneo luego de 58 años. Recuerdo que elDiario lo reflejó con datos. Logramos los títulos del 2023 y 2024 y fuimos finalistas en 2025, lo perdimos con Unión. También se ganó un torneo U21 y se participó en dos Ligas Federales. El proyecto del Federal nos generó algunas malas miradas y diferencias con otros clubes por salir a captar jugadores, por darles la oportunidad a chicos de jugar en otro nivel. Algunos entendieron que era robar jugadores.
-Algunos padres y jugadores se han quejado de una deuda que quedó del torneo anterior, llamando a este medio. Quedaste como la cara del proyecto y todos te señalan a vos. ¿Qué tenés para decir?
-La campaña del 2025 se afrontó con aportes que yo conseguí. Le terminamos debiendo un saldo a jugadores y profes. Hasta hoy estoy hablando con todos y tratando de ir saldando uno por uno. En algunos casos son sueldos de contratos de profesionales; en otros casos, que son juveniles, se deben viáticos o premios. Es algo que lo reconocemos. Y con cada profe que hablo se lo digo y también con cada jugador que hablo. Les hablé uno por uno. Algún padre, algún jugador sé que se enojó conmigo. Yo sé cuánto se le debe a cada jugador, inclusive con los que tuvimos un acuerdo que fue de palabra, sin firmas. Asumo que estamos llegando tarde con los pagos, no estoy pagando en tiempo y forma, pero yo voy a cumplir. Hasta que no termine de pagar lo que falta del 2025, no empezaremos a pagar los viáticos del 2026, ya saben los jugadores que siguen en el equipo.
-¿Con cuántas categorías van a poder hacer básquet este año?
-En noviembre pasado nos juntamos con gente de la Subcomisión de básquet, se planteó el proyecto para este año. Otros de ese grupo no estuvieron de acuerdo y decidieron irse. Se han ido muchos jugadores de Primera e Inferiores. Hay 16 pases pedidos por otros clubes. Debido a eso, nos planteamos presentar tres categorías oficiales: U13, U19 y Primera y todas las formativas. Aunque tenemos tiempo hasta el 8 de marzo para incorporar una más. Lo estamos viendo. Los profes que están trabajando son Mateo Peralta (U21 y Primera) y Marcos De Miguel, en formativas. Se trabajará los lunes, miércoles y viernes, desde las 18; los martes y jueves, por el momento, no se puede, porque está alquilado para otras actividades. Veremos cuando comience la actividad más fuerte si hay horarios disponibles en otros horarios, para sumar entrenamientos.
-A pesar de todos los problemas seguís en el club.
-La responsabilidad que asumí la voy a cumplir porque tengo un acuerdo firmado hasta diciembre, que además me está generando problemas familiares. Podría haber dicho en noviembre pasado que me iba, y no voy a ser el responsable de que Central Argentino deje de hacer básquet. Algunos dicen que estoy loco; como también hay otros que me apoyan.
