BÁSQUET / PABLO GIRAUDO

“Todo se hizo con mucho esfuerzo”

El dirigente dialogó con elDiario. Confirmó que se alejará del club a fin de año (para cumplir con los compromisos acordados), que la plaza está en venta, y hace un balance de su gestión

Pablo Giraudo es, para muchos, uno de los dirigentes más importantes que ha tenido la ciudad en este nuevo siglo. Su empuje, sus energías y sus ganas (a la par de un equipo de colaboradores) encumbraron a un club de barrio a los primeros planos nacionales.

Empezó a colaborar en un proyecto provincial antes del 2010, en un club con piso de mosaico, desordenado en lo jurídico y con sillas de lata para acomodar los espectadores. En pocos años terminó conduciendo una de las experiencias deportivas más importantes que ha tenido la ciudad. Ameghino pasó del piso de mosaico a un escenario con piso flotante, tribunas, vestuarios, iluminación y estructura deportiva de primer nivel. Fue dirigente y sponsor, al mismo tiempo, en todo ese proceso, apoyado en la conducción técnica de Pablo Castro, un entrenador que condujo el equipo desde 2010 hasta el final de la Liga Argentina 2023-24: 15 temporadas, un verdadero récord para estos tiempos. Giraudo tuvo en Castro su mejor apoyo en lo deportivo, y lo sostuvo y defendió hasta en los peores momentos, cuando los resultados no aparecían.

Ameghino se transformó en sinónimo de Villa María, y a lo largo de esta década y media jugó una docena de ligas nacionales en distintos niveles: dos en Liga Federal, 7 en Liga Argentina (fue subcampeón en 2023), 3 femeninas (fue tercero y semifinalista en los dos torneos de esta temporada), alcanzó el título de la Liga Argentina 3x3 y fue representante en un torneo internacional de la modalidad. Además, sumó numerosos torneos en divisiones inferiores locales, provinciales y nacionales, entre ellos el Oro U17 en los Juegos Evita 2019.

El proyecto se profesionalizó, reclutó jugadores de inferiores y contó con un equipo de profesionales de elite. Todos trabajando por un sueño que quedó trunco hace justo un año, cuando estuvo a 10 minutos del ascenso a la máxima categoría.

Lejos de Villa María, aprovechando sus vacaciones y luego de varios días de insistencia, Giraudo aceptó dialogar con elDiario. En una extensa entrevista, el dirigente confirmó los anticipos de este medio; explicó las razones de su salida y contó lo vivido en todos estos años, a modo de balance final.  

-¿Ya es decisión definitiva abandonar ambas ligas y vender la plaza?

-La única decisión definitiva que hay, por el momento, es que yo me retiro de la actividad y, por ende, todo el equipo que me acompañaba. Hemos dado un tiempo a distintos interesados antes de poner en venta la plaza.

-¿Qué tiene que cambiar para modificar la postura?

-De mi parte no va a cambiar nada; como fui consecuente con lo que quería todos estos años, también lo soy con lo que necesito para mi vida en este momento, que es aferrarme a mis afectos, disfrutar de la vida y mi familia sin depender de un resultado deportivo.

-¿Te vas del club o de la conducción, solamente?

-El alejamiento es total a partir de enero del 2025; si mi hijo que juega en el club decide seguir en Ameghino, ahí estaré para acompañarlo como un padre más, como hay tantos en Ameghino que hacen un montón de cosas, pero alejado completamente de las decisiones.

-¿Qué te cansó para tomar esta decisión?

-Son muchísimos años luchando con un montón de gente a mi lado, hay que sostener, motivar y convencer a un montón de gente, y para eso debes estar al 100 %. Yo siento que ya no puedo entregarle eso al club.

-¿Qué balance hacés de esta década y media en el club?

-Uno ve los cambios de infraestructura, del 2015 en adelante, jugando ligas nacionales, los títulos provinciales en inferiores, el 3x3, liga femenina, el Evita, etc. Eso es lo deportivo. Desde el día 1 que Ameghino empezó a competir profesionalmente, en la Liga Provincial A, la premisa junto a todo el equipo de colaboradores era dejar algo nuevo cada año en el club; lo hemos logrado y podemos decir que no dejamos un rincón del club sin hacer acciones sobre él. En cuanto a lo deportivo, hoy me cuesta dimensionar lo conseguido.

-Alguien me dijo que vos eras el dirigente que más merecías el ascenso, por todo lo que hacías. Creo lo mismo. Pero, ¿sentís que ese reconocimiento era el de la mayoría?

-Es muy difícil que todos estén pensando lo mismo, pasa en todos los ámbitos, creo que otros lo han merecido más que yo. Ahora, no conozco a un dirigente que sea recordado por sus gestas heroicas, sí por los errores que comete a medida que va desandando sus sueños.

-Contaste que tuviste muchos errores... Muchos lo señalaron casi en público.

-En cuanto a mis errores, claro que cometí muchísimos, desde comportamientos inapropiados con árbitros, dirigentes, hasta en decisiones que tomé, tengo un ropero lleno de errores, pero a todos y cada uno de ellos los hice desde lo más profundo de mi pasión por hacer las cosas. Pido disculpas para todos los que pude haber ofendido alguna vez.

-No deja de ser una rareza el apoyo incondicional a un entrenador como Castro. Lo sostuviste hasta en los peores momentos. ¿Fue un error?

-Pablo Castro es el principal responsable de todo lo que pasó en Ameghino en estos años; jugó la final y fue mejor que 31 equipos. A mí me enseñaron a ser leal con la gente que me ayudó y Pablo me ayudó desde todos los ámbitos de mi vida, es una gran persona y mi amigo, y espero siempre lo mejor para él.

-¿Qué te dejó este proyecto, qué te quitó y qué le dejas al club?

-Muchos saben que Ameghino fue mi segunda casa en todos estos años y, por momentos, la primera. A mí, en lo personal, me dejó muchísimas enseñanzas, creo que el club terminó de moldearme como persona; en cuanto a lo que le dejo, es el compromiso de todos estos años y cómo se trabajó para conseguir lo logrado, cómo de ser un club de barrio pasamos a ser un club de referencia dentro del ámbito nacional.

-¿Cuánto influyó en tu decisión la final perdida con Zárate y el incidente de los U17 en aquel partido que terminaron involucrados?

-Esta pregunta realmente es una daga. Obvio que dolió la derrota con Zárate, pero también dolió la derrota contra Complejo en el 2014, o la de Pergamino este año. Todas las derrotas son duras, porque todos se van a su casa y el dirigente sigue teniendo los mismos compromisos, pero, encima, con la tristeza de la derrota. Lo de la U17 fue una puñalada y fue lo que más me dolió en toda mi corta carrera como dirigente, porque, encima, mi hijo estaba en el equipo. Los chicos hicieron cosas de chicos, y los grandes se encargaron de arruinarlo todo, pero nadie amañó un partido por pedido de nadie. Esa U17 mereció estar en las finales del torneo.

-No puedo dejar de mencionar el contexto económico, entiendo que fue uno de los factores que te llevó a tomar esta decisión

-El contexto económico siempre fue duro para el deporte profesional. Tenemos muchísima desventaja con otros clubes, nosotros hicimos lo que hicimos con mucho esfuerzo y me llevo para mí un montón de cosas que prefiero no decir en cuanto a esto.

Los avatares de la economía, la perdida de ganas y, seguramente, alguna que otra desilusión (que no termina de confesar) le hicieron replantear a Pablo Giraudo su presencia en Ameghino. Su salida como dirigente (junto a otros colaboradores), y también la de los principales sponsor de este proyecto, provocó que llegara a su fin la presencia del popular club en las ligas Argentina y Femenina. La ciudad pierde el proyecto deportivo más importante, posiblemente, de toda su historia.

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