Básquet
Ameghino puso en venta su plaza de Liga Argentina
Ya es decisión tomada. Los dirigentes esperarán hasta el miércoles por si surge un “mesías”, o un club local interesado, pero ya empezó a negociar con otros equiposEl alejamiento de Ameghino de las dos ligas nacionales (Argentina y Femenina) comienza a tomar mayor forma cada vez más. El anticipo de elDiario, semanas atrás (aún no oficializado por el club villamariense), parece inminente, al conocerse en las últimas horas la decisión de vender su plaza de Liga Argentina.
elDiario informó el pasado 26 de abril la determinación de los principales dirigentes de abandonar ambas competencias, cosa que empieza lentamente a confirmarse, ante el conocimiento de que varios clubes estarían interesados en adquirir la plaza del club villamariense que ya puso en venta.
A la inminente salida de sus principales dirigentes (por el agotamiento de la conducción durante una década y media), que se agrega a la retirada de los principales sponsors, ahora se suma la decisión del club de vender la plaza liguera. De esta manera, la entidad local comienza a bajar el telón de su presencia en la segunda principal competencia del básquet argentino.
Aunque el hermetismo en el club de calle San Juan es casi total, Ameghino empezó a cerrar el capítulo más importante de toda su historia y la ciudad comienza a despedirse de uno de los proyectos deportivos más importantes en varias décadas, que lo tuvo como protagonista a nivel nacional.
En las últimas horas, se pudo conocer que los dirigentes se tomaron hasta el día 15 de este mes, a la espera que llegue algún interesado para que esta plaza permanezca en Villa María, ya sea a través de otros clubes o de otras personas que, en el mismo club Ameghino, se hagan cargo del proyecto. Si en 72 o 96 horas (el plazo es hasta el miércoles 15) no aparecen alternativas, la decisión es comenzar a negociar con clubes de otras ciudades la venta.
Más allá de esta situación, ya se iniciaron reuniones de padres de jugadores y otros dirigentes del club, que intentan conformar una nueva comisión que encare la transición y se haga cargo del club cuando se concrete la salida de los principales referentes.
Este grupo tiene hoy la posibilidad de tomar las riendas del proyecto liguero o, eventualmente, la decisión de encarar una alternativa sin competencias profesionales, con la participación de los equipos del club en los torneos locales y provinciales.
La alternativa de la continuidad en la Liga Argentina dependerá de que la futura Comisión Directiva pueda generar los recursos para sostener lo que se viene, algo que no parece sencillo de resolver, ya que necesita encontrar sponsors importantes para sostener costos de un plantel de entrenadores y jugadores profesionales, además de la logística (viajes, hoteles y comidas), que junto a pago de árbitros, seguridad y otros costos fijos, los días de los partidos en condición de local significan el 65% o 70% del total del presupuesto.
Lo concreto es que llegan vientos de cambio en el club villamariense, que lentamente empieza a desarmar su estructura profesional y a decrecer en sus aspiraciones en el corto plazo. Parte del staff técnico continuará ligado al club hasta fin de año, y la mayoría de los jugadores reclutados serían cedidos a entidades con proyectos de ligas nacionales o Argentina, salvo los que deseen continuar en el club.
Por lo pronto, Nicolás Tilloy, uno de sus entrenadores, se marchó a Ecuador para dirigir en la Liga de aquel país y la conducción de los planteles para lo que resta del año quedaría en manos de los entrenadores Franco Fazeuilhe, Daiana Di Benedetto, Mateo Peralta y otros profesores, sumando los de las categorías Mosquitas y Pulguitas.
Se conoció también que Hispano Americano, de Río Gallegos; Jáchal, de San Juan; Echagüe, de Paraná; y posiblemente GEPU, de San Luis, tomarían el mismo camino que Ameghino, por lo que serían cinco los clubes que no afrontarán la próxima edición de la Liga Argentina.
Mientras todo esto sucede, algún vecino e hincha del club ya empieza a pensar que (como dice algún tango) vivirá “con el alma aferrada a un dulce recuerdo” y sentirá “qué grande ha sido nuestro amor y, sin embargo, ay, mirá lo que quedó”.
