LVF - Clausura / Octavos de final
Punto de ventaja
En la Leonera, Alem empató sin goles con 9 de Julio, y avalado a la cuestión reglamentaria como mejor clasificado, se metió entre los ocho mejores. Otra rápida despedida del PatriotaAlem igualó ante 9 de Julio de Pasco sin abrir el marcador y avanzó a cuartos de final del Clausura de la LVF, gracias a contar con la ventaja deportiva. El encuentro disputado en la Leonera villanovense fue de trámite parejo y se disputó ante un discreto marco de público. Quedó en evidencia que la decisión de programar los choques de octavos en el mismo horario en que medio país futbolero se paralizaba por el Boca-River, no resultó una buena idea.
Sobre el partido en sí puede afirmarse que los fieles seguidores que optaron por llegarse a la Leonera se quedaron con las ganas de ver buen fútbol. Quizás se ilusionaron con los minutos iniciales, pero pronto las expectativas se desvanecieron.
La intensidad del juego no se sostuvo y los motivos fueron varios. Sobre todo Alem confundió apuro con velocidad y comenzó a jugar un partido que no le convenía. No presionó correctamente en los lugares que debía hacerlo y ofreció ventajas innecesariamente. Perdió demasiados duelos individuales y en defensa le costó ordenarse para evitar sorpresas. Al patriota le sobró actitud para jugar, pero le faltaron argumentos futbolísticos para sostener su ilusión.
Liderados por su capitán Guillermo García, a los muchachos de Pasco pareció costarle demasiado asumirse como protagonistas del partido. Intentaron armar circuitos de juego, pero no aparecieron en su verdadera dimensión aquellos jugadores de buen pie (Bustamante o Emanuel Coria).
Claramente, Nicolás Feres se ofreció como la mejor carta ofensiva del visitante. Con su movilidad y búsqueda permanente de espacios para explotar debilidades del rival se transformó en la mejor carta de ataque del Patriota. En ese primer tiempo tuvo dos chances claras. Primero con un anticipo ofensivo que salió rozando el travesaño y posteriormente definiendo mal ante la salida apurada del arquero local.
En ataque Alem hizo poco y nada, resultado natural de su falta de funcionamiento. Las más claras llegaron cerca del final de la etapa. Primero gracias a un mal despeje de Jonathan González tras jugada de Álvarez, que terminó rebotando en el travesaño. Y después por un arribo ofensivo encabezado por Braian Moyano que Guillermo García sacó sobre la línea.
La actuación del juez merece un párrafo destacado. Su labor fue lentamente desbarrancando hasta redondear una tarde para el olvido. Pecó de una falta de personalidad alarmante que derivó en numerosos errores que castigaron por igual a ambos equipos. En el comienzo obvió un agarrón de Pedernera sobre Feres en el área local y después una posible mano de Bergese al cortar una contra de Alem. Hubo más jugadas para señalar (como otra mano del defensor tricolor Fernández en el área en el complemento) como muestras de una tarea deficiente que a poco estuvo de desnaturalizar el desarrollo del partido.
Poco cambió en el complemento, 9 de Julio apurado por la urgencia de ganar apuró el desarrollo, pero nunca tuvo claridad para vulnerar un rival tibio, pero que se fue haciendo sólido en defensa. De contra Alem contó con algunas posibilidades, pocas por cierto, pero bastante claras.
Hubo preocupación tras una acción de juego donde Tomás Ahumada resultó afectado tras golpear su cabeza con un jugador local. A pesar de la atención del personal paramédico presente en la cancha, el estado del futbolista pareció requerir de una atención más compleja que tardó demasiado. La ambulancia llegó hubo vez que el partido había finalizado casi 45 minutos después del incidente. Finalmente y tras un largo tiempo adicionado (nueve minutos), Alem aguantó el resultado que necesitaba y pasó de ronda. Ahora a pesar de caer en lugares comunes ya transitados sabemos que empieza otro campeonato. Se inicia el verdadero camino al título.
La figura: Guillermo García
Capitán y líder dentro del campo. Intentó mostrar el camino a sus compañeros, pero no alcanzó. Faltaron ideas y claridad a la hora de jugar.
El árbitro: Emiliano Martino
Falta de personalidad para resolver jugadas puntuales. Sumó demasiados errores que casi desnaturalizan el desarrollo del juego.
