Básquet
Anunció su retiro el villamariense Rubén Magnano, una gloria del deporte
Fue el entrenador de la Selección argentina que hizo historia con la medalla de oro en los Juegos de Atenas 2004, y uno de los mayores "maestros" del deporte en equipo. "El tiempo no es negociable", argumentó, al confirmar que se aleja de la profesiónEl villamariense Rubén Magnano, entrenador de la Selección Argentina de básquet que conquistó la épica medalla de oro olímpica en Atenas 2004, anunció que no dirigirá más para aprovechar el tiempo con su familia.
“No dirijo mas. Estoy en un momento donde no pretendo tener distracciones que me saquen el valioso tiempo que hoy tengo para mí familia. Por eso cuelgo los botines", sorprendió el maestro, de 69 años, en una entrevista con Super Deportivo Radio.
“Ni he pensado, no me he tomado el tiempo de pensar qué cosa es seductora hoy para mí. Ese tiempo hoy no es negociable”, agregó el histórico entrenador.
Magnano, quien nació en Villa María el 9 de octubre de 1954, inmortalizó su nombre en el deporte argentino en Atenas 2004, al conducir al equipo que luego pasó a ser conocido como Generación Dorada. Esa Selección logró lo que parecía imposible: eliminar al Dream Team de Estados Unidos por primera vez en unos Juegos Olímpicos. Hasta hoy, la conquista argentina sigue siendo la única excepción a la regla que establecieron los norteamericanos desde Barcelona '92, ganando todas las medallas de oro en básquet.

No obstante, el profe de educación física ya había marcado historia en el básquet nacional, conduciendo en 1990 a un Atenas de Córdoba que conquistó todo.
En el Griego dirigió tres veces y sumó cuatro títulos de Liga Nacional, además de disfrutar éxitos internacionales, generando glorias del básquet como Marcelo Milanesio, "Pichi" Campana,, Fabricio Oberto, el "Torito" Palladino y Diego Osella, entre otros.
Además de distintos clubes, Magnano dirigió a las selecciones de Uruguay y Brasil.
Hoy, parte de su familia reside en Villa María, motivo por el cual el reconocido técnico suele volver a su ciudad de origen. Y es muy probable que lo haga repetidamente ahora, sin compromisos de profesión, después de darlo todo por el deporte argentino.
