LIGA VILLAMARIENSE / APERTURA 2024/?ZONA SUR / 8VA. FECHA
Sostiene la ilusión con argumentos
Fray quedó como escolta luego de derrotar 2 a 1 a 9 de?Julio de Pasco. Los locales gritaron por medio de sus volantes, Jonathan Gómez y Agustín OsteraEscribe Ricardo Passero
En el marco de la octava fecha de la Zona Sur del torneo Apertura 2024 de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF) Fray N. Gutiérrez como local superó a 9 de Julio de Pasco por 2 a 1 en condición de local.
El equipo albiverde estiró su invicto y la nueva victoria conseguida le permitió sumarse al lote de escoltas de su zona.
Con un interesante marco de público y un clima de gran colorido el encuentro tuvo un arranque explosivo, con mucho ritmo y acciones vibrantes. El local, empujado por su fervorosa parcialidad, tomó la iniciativa y acorraló a su rival. Pero a los locales les costó calmar su ansiedad futbolística y terminaron chocando contra un equipo ordenado y dispuesto a entregar lo suyo. Con dos delanteros movedizos (Braian Gómez y Leonardo Yudica) y el aporte creativo de Kevin Machado y especialmente Jonathan Gómez, sentó supremacía en los minutos iniciales del juego.
Fue precisamente el ex Unión Central el encargado de resolver una jugada en el área visitante tras las dudas defensivas del Patriota para dejar las cosas 1 a 0 a favor de los locales. El gol pareció satisfacer la voracidad del dueño de casa que levantó el pie del acelerador. Los dirigidos por Romero, repuestos de la sorpresa inicial, adelantaron líneas y fueron en busca del empate. Estuvo muy cerca con un disparo de Joaquín Hernández que el uno del verde, Emiliano Rodríguez, con esfuerzo, logró mandar al tiro de esquina.
Pero la igualdad no tardaría en llegar. La pelota detenida (esta vez un tiro de esquina) fue la vía utilizada por los visitantes para empardar las cosas. Las dudas ahora surgieron en el fondo local y ante la indecisión de los defensas apareció en escena Lucas Rodríguez para definir con tiro corto y llenarse la garganta de gol. El tono emotivo del partido era intenso y más allá de algunas imperfecciones técnicas, resultaba por demás atractivo.
Pero esa intensidad del juego también se puso de manifiesto en la vehemencia con que los protagonistas disputaban cada pelota dividida.
Todo ante la pasividad del juez Lucas Quiroga que, en su afán de agilizar las acciones, hacía la vista gorda ante claras infracciones que dejó sin sanción. El partido pudo escaparse de sus manos, pero a duras penas, y quizás debido a cuestiones más ligadas con la fortuna, todo continuó dentro de los carriles de la normalidad.
Con las defensas más comprometidas con el juego y más atentas, resultó complicado crear situaciones de peligro. Pero el Verde mantuvo la iniciativa con más participación de sus inquietos delanteros y, sobre todo, por el buen sentido que le daba a la pelota su jugador más relevante, Jonathan Gómez. Pero el local necesitó de una jugada de pelota parada para alcanzar el desnivel. Una vieja fórmula futbolera dejó en claro su vigencia plena: dos cabezazos en el área terminan en gol. Primero fue el cabezazo de Martín Ferreyra, y después la aparición sorpresiva de Agustín Ostera para conectar de cabeza por el sector opuesto y establecer el 2 a 1 para la Peste.
El complemento fue una historia bien distinta. Primero, porque se luchó más de lo que se jugó, y después porque hubo escaso tiempo de juego neto.
Las interrupciones fueron permanentes, lo que quitó ritmo a las acciones y resultó complicado observar jugadas asociadas. El juez tuvo un rol determinante para que el partido ingresara en ese cono de sombras. No se preocupó en lo más mínimo por intentar agilizar el juego y el más perjudicado resultó el visitante, al encontrarse en desventaja. Ni siquiera el tiempo adicionado en el final (dio ocho minutos, pero se terminaron jugando cerca de 10), alcanzaron para compensar las pérdidas de minutos del segundo tiempo. También es oportuno mencionar que al Patriota, si bien insistió y pugnó por el empate, le faltaron ideas y lejos estuvo de inquietar de verdad al fondo local. El Verde se aferró demasiado pronto a la ventaja mínima y, a pesar de que su rival dejaba espacios, le faltó decisión para ir por otro gol que le otorgara más tranquilidad.
El cierre mostró la enorme alegría del pueblo albiverde, que festejó una nueva victoria ante un rival de peso. La Peste se ilusiona y argumentos no le faltan para sostenerla. Sigue invicto, pero el camino todavía es largo.
La figura - Jonathan Gómez
Abrió el partido con su tanto y fue la llave para abrir una defensa aguerrida. Hizo gala de un gran despligue de velocidad.
El árbitro - Lucas Quiroga
Regular. Devoto del “siga, siga”. Contó con la ayuda de la suerte para evitar que el partido se le escapara de las manos. Manejó mal las tarjetas.
