Germán Berterame / Un villamariense que podría jugar para México

“En River no quedé porque extrañaba”

El delantero que está en miras del “Tri” dio una entrevista íntima. Habló desde su actual club, Rayados de Monterrey, hasta de cómo surgió en Deportivo Argentino para terminar en San Lorenzo

El villamariense Germán Berterame, quien puede convertirse en jugador de la selección de México, brindó en ese país una entrevista íntima que repasó no solo la realidad de su club, sino también cuestiones de su pasado en nuestra ciudad.

Berterame fue el entrevistado de lujo de Moroco Palacios, quien tiene una cuenta famosa de YouTube en el país azteca, además de un conocido pódcast, seguida por los hinchas del Rayados, donde juega el villamariense.

“Nací en Villa María, es una ciudad linda, tranquila, como San Luis (México)”, comenzó presentándose Berterame, en un mano a mano con Palacio, de casi una hora.

“Hice toda mi infancia en Villa María, hasta los 11, y luego me fui a Buenos Aires a cumplir el sueño”, contó.

Luego de comentar que es el más chico de cinco hermanos, Berterame recordó que empezó a jugar “en el barrio o en el club Deportivo Argentino”.

En ese sentido, luego comentó cómo se dio que surgió desde pequeño para ser tenido en cuenta en San Lorenzo.

“Cuando era chico, jugamos un campeonato para chicos (baby)... No jugaba en cancha de 11; sino de siete, y mi hermano (Gonzalo Berterame, hoy en Deportivo Morón) ya estaba en cancha de once. Y justo vino a ver San Lorenzo, que probó a mi hermano”, indicó. Y continuó: “Mientras él estaba jugando, yo lo estaba esperando y pateaba al arco apartado. Entonces justo Jorge García, quien se levantó para ir al baño, me vio que le pegaba bastante fuerte al arco, por la edad que tenía, y preguntó quién era la familia del ‘chico que estaba pateando’. Le dijeron: ‘Ese es el hermano del Berterame que está jugando’. Y así pidió verme... Entonces fue la primera vez que jugué con mi hermano y en cancha de once”, reveló.

“A esa edad no tenía la noción de las posiciones de cancha grande, entonces era todo nuevo, pero a él le gustó. Hablaron con mi mamá y mi papá. Y nos fuimos a Buenos Aires”, añadió.

“Yo tenía casi 10 años y mi hermano tenía 12, encima jugaba en una posición que casi no conocía, porque me pusieron de media punta... Yo veía el arco cerca y ahí dije: bueno, soy delantero, aunque la cancha me parecía enorme”, recordó.

“Con mi papá y mamá, al final los dos hermanos nos fuimos a una prueba de San Lorenzo. Y quedamos... Fue lindo porque estaba con mi familia, pero lo difícil fue después cuando nos quedamos en la pensión”, apuntó Berterame. Y explicó al respecto: “Mi hermano se quedaba porque era más grande y yo iba cada 15 días. En Villa María estudiaba, luego viajaba, jugaba y volvía... Hasta que un día el técnico de San Lorenzo se cansó que yo haga eso y dijo: 'Yo le pago lo que falta la primaria’. Mi mamá no quiso al principio, pero al final le dijimos que sí”.

“En la pensión, mi técnico me llevaba y me iba a buscar al colegio, era mi tutor”, añadió.

Más allá de esa experiencia en San Lorenzo, Berterame contó que hizo una prueba anterior en River, “pero en cancha de siete”, siendo un niño.

“En River les gustaba cómo anduve, pero fui a la pensión, solo. Entonces pasaron dos días y a la noche le dije llorando a mi mamá: ‘me quiero ir, me quiero ir’... Luego terminé en San Lorenzo, con mi hermano, que era más fácil para mí porque él me cuidaba”, explicó.

En otro tramo de la larga charla, el atacante dijo que “hay veces que extrañás a los amigos que dejás, pero todo es parte del sueño que tuvimos”.

“Con mi hermano estuvimos hasta 2017, en San Lorenzo; estuvimos mucho juntos”, remarcó Germán, quien jugó en el Seleccionado argentino Sub-17 y se destacó en las inferiores de San Lorenzo.

 

“Como en Córdoba”

Al comparar las ciudades por las que estuvo en México con las argentinas, Berterame contó que “San Luis (el primer destino que tuvo en México) era supertranquilo, como en Córdoba (lo explicó como Villa María), aunque no es tan exigente la gente. En cambio, en Monterrey son muy pasionales”.

“Monterrey es como Buenos Aires, con mucho tráfico, gente por todos lados”, contó.

De todas maneras, el delantero reconoció que no buscó quedarse en México en un principio, ya que su pase era del Atlético de Madrid y era muy factible un salto rápido a España.

“Yo le dije a la gente de San Luis que no quería seguir y, como era del Atlético, me fui a España a la pretemporada, pero cuando llego, mi representante me dijo que me quería Monterrey, un grande de acá”, reveló.

“Yo quiero volver a Europa, pero creo que primero es mejor mostrarse en un club grande de acá y explotar hacia arriba”, continuó el atacante.

La elección fue positiva porque, tras una gran temporada en Monterrey, Berterame tiene ahora chances de ser convocado al seleccionado de México y jugar la Copa América, nada menos.

El atacante espera ese llamado y que llegue la nacionalización. Pero del tema no habló en la entrevista extensa. Sí se refirió a cuestiones personales: cómo conoció a su mujer, cómo disfruta del tiempo libre en sus hijas y hasta su pasión por la fotografía.