Liga Villamariense / Estadísticas
Los goleadores de nuestra Liga
Mientras los equipos empiezan la cuenta regresiva para lo que será la temporada 2024, una de las cuestiones fundamentales para los armados de los planteles es encontrar al “goleador” para las respectivas aspiraciones de los clubes de la Liga Villamariense de Fútbol.
En ese sentido, en la última década cambió la fisonomía de los goleadores del fútbol local. La irrupción de Ayrton Páez y Claudio “Lana” Díaz, sumado a la aparición de volantes ofensivos con un caudal importante de goles y la búsqueda de atacantes con más rol colectivo que el finalizador de jugadas, provocó que se redujera el protagonismo de los centrodelanteros que, de igual modo, siguen teniendo vigencia y porvenir en la Liga Villamariense.
El “hueco” que dejó Diego Marín, el goleador top de la LVF y la menor participación de Mauro Fuente -muy cerca de los 200 goles en su haber y que todavía no está definido si seguirá jugando oficialmente- fue ocupado por dos cracks de menor estatura y otras particularidades futbolísticas, al punto que desde 2013 a 2023, Ayrton Páez y Lana Díaz fueron los goleadores de la temporada en seis oportunidades (tres veces cada uno), o estuvieron en el podio.

El enganche de Argentino, anotó más goles que todos en 2013, 2015 y 2016, y la notable figura de Ticino fue el máximo artillero en 2019, 2021 y 2023, además de quedar “segundo” en 2022 y 2017.
En las restantes cuatro temporadas, predominaron los “nueve”, como Ramiro Giraudo (2022), Dino Gagliese (2018) y Federico Depetris (2014), además de la aparición rutilante de Tomás Pratti, quien es una especie de combo entre ambos estilos y fue máximo goleador en 2017.
Y, entre ellos, aunque ocupó en menor medida el top 3 de cada temporada, figura Jonatan Silva, un nueve “distinto”, con menor porte físico, pero con una inteligencia sobresaliente para moverse en los últimos metros, demostró su notable valía; como así también Lucas Barengo, aquel volante derecho en sus inicios en River que pasó a moverse en todo el frente de ataque y convertirse en el goleador histórico de Universitario.
Después, en cada temporada, el top 5 de máximos artilleros anuales fue variando con delanteros que aprovecharon sus rachas y volantes ofensivos que llegan seguido al gol. Por eso, el año pasado, detrás de Páez y Giraudo, y con solo un torneo, quedó Juanse Maldonado, y luego lo siguió Martín Arroyo.
Además, Axel Agustín Moreno y Richard Brusa se destacaron en 2021; Martín Barrionuevo y Maximiliano Tóffolo explotaron en 2019; y a ellos y ya de 2018 para atrás, se les agregaron auspiciosas temporadas de Jorge Servetti, Gonzalo Núñez, Maximiliano Bustos, Ojito Páez, Panzón Márquez o Ramiro Cortez.
Estos fueron “ocupando” los lugares que venían imponiendo -desde comienzo de la década pasada- Matías Barbuio, José “Suruno” Fernández o la notable dupla goleadora de Alem, Federico Figueroa y Martín Porporatto.
¿Y antes de Ayrton y Lana?
Para mayor información de la preponderancia del centrodelantero previo a las apariciones excluyentes de Páez y Díaz, desde 2012 hasta 2000, los goleadores anuales fueron todos “nueve”, a excepción de un año (2005), donde se quedó con ese pergamino Carlos Fernández (más segundo delantero, aunque podía desempañar ese rol).
Para más, a excepción del tiopujiense, los otros goleadores anuales entre 2012 hasta el comienzo del nuevo siglo (2000), fueron en dos oportunidades Mauro Fuente (19 goles en 2012 y 20 tantos en 2009) y Diego Marín (28 goles en 2011 y 22 conquistas en 2006); y en una oportunidad, Alejandro Salinas (20 goles en 2010); Martín Erregarena (18 goles en 2008 y 21 tantos en 2007); Rodrigo Liendo (27 goles en 2004 y 22 festejos en 2000); Claudio Crespo (24 goles en 2003); Federico Ferrer (18 goles en 2002); y César Rodríguez (20 goles en 2001).
Un ¿resurgir? del “9”
Una buena señal en los últimos torneos fue la aparición de otros “nueve” y que empezaron a ganar terreno en la tabla de goleadores, en una especie de recambio para los Fuente (este año cumple 40 años), Giraudo, Brusa, Mancilla, Bendazzi (se retiró), Barengo, Silva y compañía, todos arriba de los 33 años.
En 2023, entre los top 5, aparecieron Joaquín Genaro y Lautaro Saravia, quienes vienen a demostrar una progresión y en cierto modo marcan que hay vigencia de ese típico centrodelantero. A ellos, se les agregó, desde 2022, el goleador Fortinero Román Martini y también en los últimos torneos Gaspar Becchero, con un valioso caudal de goles, o Gonzalo Acosta, con quien hizo dupla en Colón.
A ellos, se les suman Agustín “Chuky” Moreno y Valentín Cativelli, ambos surgidos en Española, tiempo atrás, y que aún tienen tiempo para “explotar” y dar pelea en la tabla de goleadores.
Mientras que, más jóvenes, en los últimos torneos, empezaron a tener mayor cantidad de minutos los juveniles Valentino Moreno, Agustín Pérez, Ramiro Merani o Mateo Cerutti y, en el último año y sin ser un “nueve” típico, tuvo más minutos Franco “Japonés” Funes, el juvenil por el cual el Lobo tiene mucha ilusión y que marcó una sobresaliente cantidad de goles en inferiores. Y, en Reserva, es grata la aparición de Fernando Molina (Alumni) o Santino Sánchez (9 de Julio), protagonistas de la final del último Clausura en dicha divisional.
A decir verdad, son “contados” los delanteros de área que hoy tengan entre 30 a 24 años, y es un déficit que se visualiza en la LVF, que igual cuenta con potencial para recuperarlos y volver a tener esa impronta goleadora de los históricos más contemporáneos. El tiempo y el trabajo en las inferiores, lo dirá.
