Entrevista/ Andrés Dal Lago
El necesario abordaje psicológico
El reconocido licenciado, que trabajó en Newell’s y ahora coordina el Departamento de Psicología en el Jockey de Rosario, contó cuáles serán los puntos a tratar en su disertación en el Centro de Alto Rendimiento DeportivoEl licenciado en Psicología, Andrés Dal Lago, y el licenciado en Educación Física, Andrés Lépori, serán los dos disertantes del sexto módulo de la Diplomatura en Metodología para el desarrollo y el rendimiento en el rugby, un emprendimiento conjunto de la Universidad Nacional de Villa María y el Centro de Alto Rendimiento Deportivo La Legión.
Dal Lago es además docente de dos materias en la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA) desde 2018 a la actualidad.
A nivel de clubes, fue psicólogo (en dos períodos) del plantel profesional de Newell’s y de plantel de Primera división del Rugby del Jockey Club de Rosario, donde actualmente es coordinador del Departamento de Psicología.
También participó en distintas investigaciones y publicaciones y es un referente en su materia.
Antes de su disertación en el sexto módulo de la diplomatura, dio una entrevista para repasar la actualidad.
-¿Cómo evalúa esta posibilidad inédita de brindarles herramientas a través de profesionales de primer nivel a entrenadores y dirigentes de rugby?
-Creo que es fundamental que se sumen otros conocimientos que potencien al cuerpo técnico del rugby. Todos sabemos que es muy importante el conocimiento específico del rugby, pero si este se ve complementado con otros saberes que provienen de otros profesionales, obviamente creo que se potencian.
-¿Qué temas va a desarrollar?
-Particularmente, en mi exposición voy a hablar sobre cómo desarrollar habilidades soft; es decir, habilidades blandas, como se las llama, que son aquellas que me permiten incrementar el conocimiento técnico. Por ejemplo, con información acerca de cuál es la comunicación efectiva para hacer antes de un partido, cuál en el entretiempo, de qué manera manejar la presión de los jugadores, qué tipo de situaciones mejora al jugador bajo presión y cuáles no; cómo detectar la diferencia; cómo motivar, es uno de los grandes desafíos del momento; cómo generar equipos de alto rendimiento y demás aportes de la psicología que nutran al saber técnico del rugby.
-Durante la presentación se mencionó que la cabeza también se entrena. En ese sentido, ¿en deportes de conjunto se hacen trabajos individuales y grupales a la vez?
-El rendimiento de todo deportista depende de cuatro grandes ruedas, sobre las que gira su rendimiento: lo táctico, lo técnico, lo físico y lo mental. Tres de ellas reciben estímulos constantes durante la semana, estímulos tácticos, técnico y físico. Lo mental queda siempre, desde un lugar menos profesional, con un trabajo menos sistemático. Por ahí se hacen cosas más esporádicas. No tiene esa rueda el mismo funcionamiento que las otras tres. La verdad es que el abordaje puede ser tanto individual, como grupal; se puede trabajar, por ejemplo, con un jugador que tiene tareas de mucha presión, como el pateador o el que lanza el line; se puede trabajar en grupos de líderes, dentro y fuera de la cancha; que son los que tienen mayor posibilidad de contagio emocional, por eso son los líderes, y también se puede trabajar con el equipo fuera de la cancha, el equipo de entrenadores y los demás profesionales en torno al staff.
-¿En qué momentos del jugador o del equipo, se hace más importante la presencia del psicólogo deportivo?
-La presencia del psicólogo deportivo debería estar constantemente, porque hay dos formas de entender la psicología deportiva: o es una disciplina que tiene que aparecer en momentos críticos, por ejemplo, cuando un jugador se lesiona; o en una segunda postura, que es la que yo adhiero, que es parte de la formación de un jugador. El deportista recibe toda la semana estímulos técnicos, tácticos y físicos, ¿por qué no recibir un estímulo mental?
Cada partido supone un desafío en sí mismo, porque faltan jugadores, porque se juega un partido con una presión muy particular, porque vamos a jugar con un rival con el que ya perdimos varias veces o al revés, porque jugamos ante un rival aparentemente inferior y podemos entrar relajados, con lo cual hay un trabajo que siempre se puede hacer: leer el partido anterior, sacar aprendizajes y adelantarnos a la situación del partido que viene y ver cómo nos preparamos mentalmente de la mejor manera, para ese partido.
-Suele interpretarse que la presencia del psicólogo es solo motivacional. ¿En qué otros aspectos pueden aportar al jugador y al equipo?
-Sí, es una mala interpretación esa que dice que el psicólogo está solo para aspectos motivacionales. La motivación es una variable mental a trabajar, pero también lo es la concentración, que es una función clave y que los aportes de la ciencia de la Psicología son muy importantes: La concentración, el autocontrol, la capacidad de influencia, cuando uno trabaja con los líderes; la respuesta emocional frente a las distintas situaciones que cuando se pueden anticipar son fundamentales, También el conocerse, por ejemplo, cómo suele ingresar uno a los partidos; cuál es el momento en que tiene su mejor rendimiento, si es al principio o al final; cuáles son las instancias de dónde se puede perder el control del juego (individual o grupal), etcétera, etcétera.
Entonces hay un montón de variables psicológicas que pueden ser trabajadas.
-A semanas de completar las tareas para la inauguración Centro de Alto Rendimiento Deportivo La Legión Villa María. ¿Qué piensa de esta iniciativa? ¿Cuál cree que puede ser el impacto que tendrá para el deporte del centro del país, en particular para el rugby?
-Me parece que la apertura de un Centro de Alto Rendimiento es fundamental, sobre todo por el abordaje integral, que se nota que le están dando, porque de esta manera se empieza a ver al rugby como algo que debe ser conducido por personas que tengan conocimiento específico del juego, obviamente; pero que también se hayan nutrido por un montón de disciplinas que potencian ese conocimiento, cómo decía en un principio.
