Clausura / 8va. fecha / zona a
Se jugó como se pudo
En un partido caliente, Asociación Española -que selló su ticket- y Unión Social empataron 1 a 1. El cotejo dejó una triste imagen por incidentes dentro y fuera del campo de juegoEscribe Nicolás Zabala
Asociación Española y Unión Social de?Alto Alegre empataron 1 a 1 ayer en el Campus de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) en un cotejo válido por la Octava fecha de la Zona B de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF). Más allá de la clasificación del plantel villanovense, la noticia la dio la triste -y repetida imagen- de ánimos caldeados en el campo de juego.
Recapitulamos
En los primeros minutos de juego, el equipo, en condición de local (Española), trató de imponer el ritmo del juego, manejando la pelota y los tiempos, pero por su lado el CUS, encontró con el pelotazo cruzado una llave para complicar la defensa gallega.
15 minutos de juego y llegó la primera emoción del encuentro: luego de un buen saque de arco por parte de Lorenzo Actis, la pelota fue controlada en mitad de cancha por Jair Jofré, quien encaró y a pura potencia y gambeta llegó al fondo de la cancha, puso el freno y centró una magnífica pelota al corazón de área. Allí, Joel Zabala fue efectivo y, con un frentazo, mandó la pelota al fondo de la red para poner a los de Alto Alegre arriba.
Luego del tanto, el albiazul pasó minutos de zozobra, donde no pudo hacer pie y el gallego lo arrinconó sobre su arco, donde llovieron pelotas cruzadas, pero sin mayor riesgo para Actis.
A los 25 minutos de juego llegaron los instantes más polémicos de la tarde. Tras de un saque de arco, cuando se disponía a recibir sobre el costado derecho de la cancha, el jugador del Cus Lucas Vargas, recibió una fortísima carga sobre la espalda por parte de Ezequiel Villada.
Producto de esta entrada antes mencionada, Vargas cayó mal, golpeando con su rostro contra el suelo y quedando muy sentido. De tal magnitud fue el golpe, que se tuvo que retirar en camilla del terreno de juego. Se solicitó el servicio médico, pero fue larga la espera de la ambulancia... En esta jugada el termómetro explotó tanto dentro como fuera del campo de juego: se pidió expulsión del jugador de Española, pero el juez solo mostró la cartulina amarilla, ante el enojo de toda la visita.
Tras de varios minutos de discusiones, el juego se reanudó, pero con ambos equipos nerviosos y ya sin claridad para disputar el cuero.
Sin situaciones claras, el primer tiempo se escurría, pero ya en tiempo agregado el que volvió a encenderse fue Jofré que (esta vez por derecha) realizó una gran jugada individual, dejando a pura gambeta tres rivales en el camino. Esta vez, al centrar la pelota en el área, una defensa al límite le ahogó el segundo grito de gol a Zabala.
Pitado el final de la primera mitad, la parcialidad visitante expresó su malestar en relación con la actitud arbitral y los jugadores de El Prado, -puntualmente contra Ezequiel Villada-, llegando al intento de agresión. Por ende, sin salir del campo rumbo a vestuarios, tuvieron que volver todos los jugadores del local a meterse al terreno de juego, ante el riesgo de violencia física.
Minutos después, el accionar policial logró que los jugadores puedan ir definitivamente al vestuario. Esto sucedía mientras llegaba la ambulancia de los Bomberos Voluntarios para el traslado del jugador de Unión Social. La tardanza -precisamente de 35 minutos- fue realmente preocupante. En este punto es importante destacar que la de Bomberos fue solicitada viendo que la primera en ser comunicada no arribaba para poder trasladar a Lucas Vargas al sanatorio correspondiente y realizarle los estudios necesarios por el fuerte golpe en su zona cervical y contusión en la cabeza producto de la caída. Más tarde, llegó la del 107, efectivamente.
Para el complemento, Valle movió el banco y metió al delantero Bruno Silvero, en busca de torcer el resultado del encuentro. Y el cambio dio sus frutos, en una de las tantas pelotas que luchó arriba en los primeros minutos, el recién ingresado desbordó por izquierda, aguantó el empellón de la defensa, y metió una linda pelota al área, donde encontró a su compañero Tomás Cacciavillani, quien controlo y soltó la pelota al área chica donde, con todo el olfato goleador, esperaba Marco Mansilla su oportunidad y no defraudó: así a los 8 minutos, Española empató el tanteador.
Luego del tempranero empate en la segunda mitad, el ritmo del juego se tornó trabado y desdibujado: ambos equipos cayeron en el bullicio exterior, donde se manifestaba violencia verbal, protestas y gritos. Todo esto cayó sobre los protagonistas, que lo tradujeron en nerviosismo.
Promediando la mitad de la segunda parte, una nueva carga sobre la espalda de un jugador del Cus terminó de exaltar los ánimos, y volvieron a producirse tumultos, peleas y protestas dentro del terreno de juego, con los protagonistas ya sin ganas de jugar pero sí de luchar. El juego se tornó tedioso y abrumador, pero el destacado en este lío fue Jair Jofré, quien fue el que siempre intentó aportar a un encuentro apagado, la cuota de buen fútbol. Cada vez que el ataque visitante pasó por él, llevó riesgo al arco custodiado por Juan Pablo Giordano.
Ya llegando al final, el local se hizo compacto y adelantó líneas, generando situaciones de riesgo dentro del área. Pero ni silvero ni Mancilla pudieron concretar.
En el tiempo de descuento cada equipo tuvo una chance más que clara, primero Española acarició la victoria en los pies del “9”, Marco Mansilla, quien encaró mano a mano al arquero Lorenzo Actis, pero en cuanto más entraba al área, más dudaba de su remate, y así se esfumó la jugada en las manos del portero.
Posteriormente, ante la presión del anfitrión, el Cus logró meter una linda pelota larga a espalda de los centrales, que fallaron y donde se iba mano a mano el jugador Lautaro Orellana, pero Jofré -que pasó de héroe a verdugo- no se percató de su posición y la última pelota fue desperdiciada.
Sin tiempo para más, el árbitro del encuentro pidió la pelota y pitó el final de un encuentro caliente.
Ante la salida de los equipos, y la terna arbitral, los simpatizantes fueron a la carga con reproches, quejas, insultos y malas actitudes, dejando la triste imagen de niños, sumándose a estas deplorables actitudes, donde no hubo colaboración por parte de dirigentes visitantes a la hora de calmar los ánimos.
Mucho para seguir pensando en cuanto a la violencia que se vive en el fútbol local... tal vez las charlas no basten.
El árbitro - Franco Barrio
Complicado partido. No supo cómo llevar las riendas de un encuentro caliente y friccionado. El entorno no colaboró y se protestó cada jugada. Se equivocó para ambos lados.
La figura - Jair Jofré
El más claro con la pelota. Gambeta y desfachatez, en un partido donde se peleó más de lo que se jugó. El 8 que fue de mayor a menor, dio una asistencia y se destacó por su calidad.
