Copa Libertadores / Inter se impuso 2 a 1 en los 90 minutos
River se quedó afuera en una interminable serie de penales
River Plate se quedó sin el sueño de la Copa Libertadores al caer anoche por 9 a 8 en definición por tiros penales ante Internacional, en el Beira Río de Porto Alegre, luego de sucumbir por 2 a 1 frente al conjunto brasileño, al que había derrotado por el mismo marcador en la ida.
De esta manera y después de consagrarse cómodamente campeón en la Liga Profesional, River, que estaba planificando insuflarle refuerzos a su ya de por sí rico plantel al comando de Martín Demichelis, en etapa sucesoria de Marcelo Gallardo, se quedó prematuramente sin nada (hace dos semanas fue eliminado por Talleres, de Córdoba en 16avos. de Copa Argentina) y solamente con la Copa de la Liga por delante ya en el primer mes del segundo semestre del año.
El partido no ofrecía, a priori, más alternativas que la intención primigenia de los de Eduardo Coudet de buscar la victoria a como de lugar luego de caer 2 a 1 en el Más Monumental la semana pasada, mientras que River tenía que sacarle lustre a esa magra ventaja con dos opciones: tenencia de balón o defenderse para sacar contras lo más seguido posible.
Y contra todos los pronósticos, Martín Demichelis retrocedió respecto de sus dichos del martes pasado cuando inquirió a un periodista que lo había interrogado sobre las razones por las que no remplazaba a Ignacio Fernández, en bajo nivel, por Pablo Solari, justamente autor de los dos goles cuando ingresó en el Más Monumental.
Enzo Pérez, el otro candidato a salir, como sucedió en el encuentro de ida, generando con ello un cambio de esquema, se retiró anticipadamente con un golpe en la cintura.
Eso dejó abierto para el complemento el armado ideal para Demichelis, sin controversias ni reclamos posibles desde afuera, porque estaban en cancha “todos los que debían estar”.
Claro que esto podía contemplarse del medio hacia delante, porque hacia atrás las defecciones siguieron siendo las mismas de siempre, y se agudizaron cuando el díscolo ecuatoriano Enner Valencia encontró sobre el sector derecho de la defensa riverplatense su lugar perfecto en la cancha y empezó a hacer estragos ante un indefenso Milton Casco.
A partir de ello fue que se empezaron a generar acciones de riesgo en inmediaciones del arco defendido por Franco Armani, provocándose acciones de pelota parada con las que River empezó a sufrir.
Así fue que a los 25 minutos el "millonario" se clavó la "astilla de su mismo palo" tras un córner que el exriverplatense Gabriel Mercado, ahora devenido marcador central, transformó en la apertura del marcador con un golpe de cabeza desde el centro del área chica.
Y a los 33 pareció que ese objetivo se iba a cumplir a través de otra pelota parada, en este caso un tiro libre ejecutado por Alan Patrick de izquierda a derecha que rozó en Enzo Díaz, el último integrante de la barrera, e hizo estéril el vuelo de Armani.
Previamente, Demichelis había hecho ingresar al paraguayo Robert Rojas para tratar de contener a Valencia mejor de lo que lo estaba haciendo Casco. Pareció un cambio tardío. Pero como el fútbol tiene realidades impensadas, Rojas fue clave no para su misión específica, sino para empatar el partido sobre los 45 minutos del complemento tras otra pelota parada, en este caso un córner ejecutado por Solari que peinó "Nacho" Fernández y el paraguayo conectó cayéndose pero libre de marcas en el segundo palo.
Claro que después el defensor oriundo de Concepción iba a mutar de héroe a villano cuando marraría el último disparo de una serie "interminable" de penales que después el arquero uruguayo Sergio Rochet transformaría en triunfo por 9 a 8 de los brasileños al derrotar con su disparo desde los 11 metros a su colega Armani.
Y entonces toda la decepción se mudó al equipo de Núñez, que en 15 días se quedó en 16avos. de final de Copa Argentina y ahora en octavos de Libertadores, por lo que en el último semestre de este año el vigente campeón nacional solamente tendrá como competencia la Copa de la Liga.
El Inter de Coudet se cruzará en cuartos de final con Bolívar, que en la ida había vencido por 3 a 1 a Athlético Paranaense en Bolivia y hoy cayó por 2 a 0 en Brasil (goles de Fernandinho, de penal y Vitor Roque), pero se terminó imponiendo por 5 a 4 desde los 12 pasos.
Argentinos fue eliminado por Fluminense en el Maracaná
Argentinos Juniors quedó eliminado de la Copa Libertadores de América al perder en Río de Janeiro con Fluminense por 2 a 0 en el partido de vuelta por los octavos de final.
Con goles de Samuel Xavier y John Kennedy, el tricolor consiguió pasar de fase en un partido muy trabado, forcejeado, con un típico desarrollo copero que incluyó un tumulto en el campo de juego e incidentes en las tribunas del Maracaná con los hinchas del equipo argentino.
La tarde-noche de Río de Janeiro no arrancó bien para el “Bicho”, ya que en el calentamiento previo el arquero Federico Lanzillotta sufrió un golpe y su lugar debió ocuparlo el misionero Miguel Ángel Acosta (21), que tuvo su debut absoluto en el arco de La Paternal. Acosta se inició en las infantiles de Guaraní Antonio Franco y luego pasó a los juveniles de Crucero del Norte.
Esta sorpresiva lesión se sumó a las faltas de Miguel Torrén y de Gabriel Ávalos, quienes no pudieron estar en este encuentro por problemas musculares. El encuentro arrancó con los volantes locales Ganso y André haciéndose ejes del juego, sumado a una presión alta del “Flu” con el colombiano Jhon Arias y Keno para alimentar al argentino Germán Cano.
Luego de un arranque inicial del local con pie firme, Argentinos montó su estructura tradicional y comenzó a hacer su juego con una presión alta que casi da resultados altamente positivos cuando Francisco González Metilli robó la pelota en el área rival, el arquero Fabio lo atoró y la pelota sucia derivó en Gondou, que nunca pudo encontrar su perfil para marcar el primero.
Ganso, André y Keno generaban mucho juego y proveían a Cano y este cambio de mando comenzó a preocupar a Milito, que gritaba y supervisaba a su joven arquero con mirada férrea.
En el comienzo del segundo tiempo, Fluminense se fue encima de Argentinos, pero el esquema diagramado por el?DT resistió y ese juego carioca hizo que creciera la figura de Federico Redondo, que robaba y con sus pasos largos y su gambeta se metió en campo rival para alejar el peligro de las inmediaciones de Acosta.
El equipo brasileño empezó a presionar, ya que Argentinos, con el paso de los minutos, comenzó a retroceder. Los volantes se pararon pasando la mitad de la cancha en campo del “Bicho”.
Así empezó a pesar Arias con sus desbordes por el sector izquierdo y faltando cinco, su centro fue mal despejado, le quedo al ingresado John Kennedy que remató, un defensor dio un segundo rebote y se la cedió a Samuel Xavier, que le pegó un derechazo de volea y venció a Acosta.
Cuando los locales festejaban el gol, el banco de suplentes de los de La Paternal se levantó para quejarse por entender que hubo una “gozada” del entrenador Fernando Diniz y de Samuel.
Y al momento en que la historia de estos duelos parecía indicar que el tumulto iba a ser el corolario, llegó la calma, pero Milito vio la tarjeta roja del árbitro venezolano Alexis Herrera.
Los problemas siguieron para Argentinos, ya que cuando se jugaban los últimos minutos Santiago Montiel fue expulsado por exceso verbal. Ese fue el final de este periplo copero de los de La Paternal.
Sudamericana: Defensa sigue
Defensa y Justicia accedió anoche a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, tras derrotar por 1 a 0 a Emelec de Ecuador, en el encuentro desquite de una de las llaves de octavos, jugado en el estadio Diego Maradona de la ciudad de La Plata, donde hizo las veces de local.
El equipo de Florencio Varela, que se impuso con una anotación de David Barbona a los 17 minutos del segundo tiempo, sentenció la eliminatoria con un marcador global 3-1, a partir de la victoria que consiguió la semana pasada en Guayaquil por 2-1.
Newell’s, eliminado: Newell's Old Boys de Rosario, igualó anoche 0 a 0 con Corinthians de Brasil y quedó marginado de la Copa Sudamericana, en una de las llaves de octavos de final de la competencia.
En el estadio Marcelo Bielsa, el conjunto rojinegro hizo un buen partido, pero solo le faltó puntería para romper la igualdad y no pudo prevalecer sobre su par paulista, que hizo valer el 2-1 en el choque de ida para pasar de ronda.
