Clausura / zona a - 2da. fecha

El Lobo está

Argentino derrotó 2 a 0 a Alem y alcanzó la punta con Colón. Fuentes y Funes fueron los autores de los tantos para el elenco de Burello
lunes, 28 de agosto de 2023 · 13:00

Escribe Ricardo Passero

 

Argentino se hizo fuerte de local y consumó una victoria merecida frente a Alem 2 a 0, que le permitió alcanzar el liderazgo de la Zona A del Clausura. En su cancha, con goles de Mauro Fuente y Franco Funes, el Lobo acabó con el invicto Tricolor.

Tras un largo round de estudio que consumió buena parte del primer tiempo, Alem fue tomando más confianza con la pelota y dejó una mejor imagen. Con Pablo Fernández como conductor jugando unos metros más adelante que, como suele hacerlo habitualmente, el Tricolor se transformó en protagonista. Utilizando la salida por derecha como recurso prioritario, Agustín Pereyra fue el más solicitado a la hora de pensar un destinatario del balón. Al local le costaba encontrar una respuesta al juego visitante. Le fue difícil retroceder y lo hacía sin orden y jugando muy en línea. La habilidad del Tucu Pereyra hacía el resto. Pero la receta de los dirigidos por el Chopo Morales resultaba insuficiente porque carecía de profundidad.

Aislado arriba, Premet y sin otro jugador que se animara a llegar desde atrás, la propuesta visitante se diluía. 

Al local le costaba un poco más. A pesar de contar con la dirección del viento como aliado durante ese primer tiempo, a los dirigidos por Maxi Burello le faltaron ideas para superar a un rival voluntarioso, pero endeble desde lo colectivo. Aislado arriba, Claudio Díaz, como una segunda punta tratando de conectarse con un solitario Mauro Fuente, hacían del Lobo un equipo demasiado extendido en el campo y sin conexiones productivas. Abusaban del envío largo desde la defensa.

Planteado así el partido, se tornó cortado y sin lucidez en su desarrollo. Por momentos aburrido y con los arqueros como meros espectadores de un juego de escaso nivel técnico.  La pelota parada, como siempre, aportó alguna novedad para despertar de la modorra que provocaba el solcito casi primaveral. Por ejemplo, un cabezazo sobre los 20 minutos de Pascual Gudiño, tras un tiro de esquina que pasó cerca. Y tras un par de intentos del local a través de Aramburu y Vincenti lanzados al ataque, llegó una clara para la  visita. Gran jugada individual del Tucu Pereyra y gran intervención de Leonel Luciani, para resolver en última instancia.

Algunas desinteligencias y fallas en la coordinación de la última línea del Lobo dejaban espacios al descubierto que, para un habilidoso como Pereyra, resultaban una verdadera invitación para ser aprovechadas. Pero, de pronto, Argentino que no la pasaba bien, encontró casi de casualidad la respuesta que esperaba. Rechazó largo desde su defensa y la pelota que le queda a Díaz en posición de wing por derecha. Y a partir de ese momento la jugada se transformó. Lana Díaz dominó el balón y asistió a Fuente, que se ofrecía como opción por el sector izquierdo. El experimentado goleador repasó en su mente, lo que tantas veces le permitió gritar y tras acomodar su cuerpo sacó un verdadero misil con su pie derecho que viajó sin escalas hacia el ángulo del arco defendido por Fabricio Garetto. Golazo de Mauro Fuente y máximo rédito tras una jugada que había comenzado con un despeje largo y sin destino aparente.

 El gol cambió el desarrollo del partido sin dudas. Para el local fue un estímulo y le permitió mostrar virtudes que no había podido desarrollar hasta ese momento.

Para el Tricolor un golpe directo al mentón. Al visitante el encuentro se le puso cuesta arriba. Perdió lo mejor que había mostrado. Esa intención de jugar en forma asociada y en corto y apareció en escena una versión más nerviosa y repleta de dudas.

Sin embargo, se las ingenió para que en forma individual inquietara a un rival que ahora lucía más tranquilo y ordenado.

Felipe Heredia de zurda en un tiro libre sobre los 32 minutos generó zozobra en Argentino. La pelota rozó el poste derecho de Luciani que respiró cuando la pelota transpuso la última línea.

El entrenador local acertó en el cambio al reanudarse el complemento. Mandó a la cancha a Facundo Ñañez por un nervioso Benjamín Aramburu y el desarrollo del juego le dio la razón. Díaz se sintió más acompañado y la pelota pasó más tiempo en poder de Argentino. Respondió Morales agregando delanteros a su equipo en clara respuesta al poco peso ofensivo mostrado hasta ese momento. Pero fue un recurso más efectista que efectivo, porque tener más hombres de ataque no resolvió los verdaderos problemas del Tricolor, que se centraban en la falta de juego. Pero no debe obviarse el coraje que mostró este equipo de Alem. Que sin jugar bien lo hizo a cara o cruz en cada oportunidad que tuvo.

Se armó un partido emotivo, casi de ida y vuelta, que lo transformó por demás de atractivo. Lo tuvo Argentino tras un córner ejecutado por Díaz sobre los 21 minutos, pero también la visita en una excursión ofensiva de Candellero sobre los 24.

Facundo Ñañez también estuvo cerca del gol, pero su exquisita definición con el pie derecho no tuvo la precisión necesaria para inflar la red sobre los 32. El técnico local apostaba a los pibes para oxigenar el ataque de su equipo y el atrevido Franco Funes (17 años recién cumplidos) obligaba a una gran tapada del experimentado Fabricio Garetto (43 años).

El final del juego se acercaba y la incertidumbre del resultado (el 1 a 0 nunca es ventaja) lo tornaba apasionante. Un exjugador del Lobo como Ramiro Cortez, casi enmudece a los hinchas de Argentino cerca del final, pero el Cumbia Luciani mantuvo el cero en su arco con una gran atajada. Cuando se jugaba el tiempo adicionado por el juez Acosta, el local sentenció la historia.

Corrida tremenda de Franco Funes (encarador, atrevido, potrero puro) en una contra fatal y definición de veterano ante la salida de Garetto, para marcar el 2 a 0 definitivo.

Argentino festejó por varios motivos: por ganarle a un durísimo rival, llegar a la punta del grupo, pero sobre todo por los pibes que no dejan de surgir y son la única garantía de éxito en nuestro fútbol.

La figura - Mauro Fuente

En un partido sin demasiadas oportunidades supo anotarse en el marcador con un golazo que abrió el juego.  Tomás Lorca sobresalió en una defensa que le costó al principio.

El árbitro - Edgar Acosta

Correcta actuación. Impuso autoridad desde el comienzo y la faz disciplinaria no le generó inconvenientes. Sin jugadas polémicas, supo conducir el juego sin mayores problemas.