Clausura / Zona B / 2da. fecha

De la polémica al reparto final

Con un gol en tiempo de descuento del juvenil Pascual Domínguez, Universitario empató 1-1 en el Campus ante River, que había anotado con la “ley del ex” vía Federico Cipolat, tras un discutido penal

Escribe Marcos Figueredo

 

La segunda fecha de la Zona B encontró a viejos conocidos. Es que en el banco de River estaba Rodrigo Aguirre, hombre del club de barrio Almirante Brown, pero volante importante de aquel equipo bicampeón de la “Uni” que dirigía el mismo Joselito “Pato” Bernadó.

Yendo a los 22 protagonistas del campo de juego, también aparecía un viejo conocido para el local: Federico Cipolat, que con la casaca de River fue una pesadilla jugando por la banda izquierda.  Más allá del saludo amistoso de los cuerpos técnicos, y de hasta alguna foto estando juntos, cuando comenzó a rodar la número 5 cada uno bregaba por lo suyo, como debe ser en un partido por los puntos.

Se notó lo mucho que se conocían, y el partido se hizo muy táctico, además de luchado. Tampoco ayudaba el piso duro de la cancha en el Campus, pero lo cierto es que hubo que esperar 24 minutos para que se diera la primera chance clara: fue para el visitante, con un muy buen pase de Ferreyra para Cipolat, que remató cruzado al segundo palo. La pelota se perdió a centímetros del arco defendido por Agustín Meoni.

Ya antes de esa jugada, el mencionado Cipolat estaba haciendo estragos por izquierda, bien apoyado por sus compañeros. Por el contrario, a Villagra le costaba el retroceso por la derecha y tendía a cerrarse, juntándose con Vicario y Antonino, pero dejando libre ese sector. Bernadó tomó nota de esta situación y cambió de lugar a Villagra, haciendo que Vicario se mueva con más libertad, y Ceballo se encargue de tapar la subida de Cipolat.

Esta variante táctica pareció funcionarle porque Ceballo partía más adelantado y entonces permitía no solo intentar controlar lo defensivo, sino lograr que River también tuviera que cuidarse cuando su rival atacara. Así, el propio Ceballo tocó para Monetto, y este remató de zurda apenas desviado.

River tuvo que hacer un cambio por lesión y lo sentiría más desde lo anímico que de lo futbolístico. Ya no manejaba los hilos del encuentro, y Universitario empezó a encontrar a su “9”, Saravia, que tuvo algunas chances tibias, como cuando le faltó empujarla en un centro por izquierda de Machado, o un remate desde afuera del área, ya en tiempo de descuento.

En el complemento, llegarían las emociones y con ellas, las polémicas. Primero, Ceballo tuvo dos veces la apertura del marcador, pero en ambas perdió contra Ezequiel Oliva, el arquero visitante. Después, Cipolat, que había fallado una ocasión clara en la última jugada del primer tiempo, tuvo su premio: partiendo de atrás y aprovechando su velocidad, se mandó por el centro a espaldas de los volantes rivales, y encaró hasta llegar al área. Meoni salió a achicar muy bien y contuvo la pelota, pero dio rebote. Cuando parecía que el partido seguiría su marcha normal, Federico Urunde pitó un polémico penal, que no pareció haber sido, pero que siempre encontró al juez decidido a cobrarlo. El propio Cipolat, que partía como defensor, pero que fue quien se encargó de terminar la mayoría de las jugadas en ataque de River, cambió el penal por gol (25’). Otra vez la ley del ex.

Continuaron los cambios, pero el que más tendría valor sería el ingreso del juvenil Pascual Domínguez, además de otro joven, Mateo Cerutti. Bernadó tiró toda la carne en el asador, apostando por los pibes mientras espera que puedan volver quienes se encuentran suspendidos.

River ya no atacaba y defendía el 1 a 0. Así, Antonino tuvo el empate en una jugada de pelota parada, y Oliva lo anticipó. 43 minutos y otra vez Oliva, ahora tras un centro de Domínguez para Cerutti.

El propio Cerutti falló rematando apurado en la jugada siguiente, y se produjo una polémica más: Urunde adicionó ocho minutos, pese a la protesta de los visitantes.

Cuando parecía que River volvía a sumar de a 3, la famosa frase “dale la pelota siempre al 10” dio sus frutos: magnífica jugada de Francisco Monetto para que Domínguez solo la tuviera que empujar (48’)

Pero todavía quedaba tiempo, y de inmediato Gómez, que según el banco de River había recibido la falta en el comienzo de la jugada del gol del empate, tiró un gran centro para el cabezazo de Matías Sánchez. Increíblemente, salió rozando el palo más alejado de Meoni.

Si esa última no fue gol, River perdió las esperanzas de volver a ganar. Y Universitario tuvo a Domínguez como “salvador” del domingo.

El árbitro - Federico Urunde

Regular. No perjudicó claramente a un equipo, pero tanto Universitario como River tuvieron razones para quejarse de él: uno por el polémico penal en contra, y otro por los 8 minutos adicionados en el final, y la supuesta falta contra Gómez en el inicio de la jugada del empate.

La figura - Federico Cipolat

Con su velocidad fue una pesadilla para sus excompa- ñeros. Además, convirtió el penal con una excelente jugada que él mismo generó. Oliva también se destacó. En el local, chispazos de Monetto y bien el ingreso de Domínguez.