Pelota a paleta
Pesar en la comunidad vasca
Un hondo pesar invade la Casa Vasca de nuestra ciudad. Agustín Olais Carricaburu ha emprendido un largo viaje al cielo, para jugar a la paleta con otros muy grandes que nos han dejado antes.
Navarro de nacimiento y radicado argentino desde muy pequeño, llevó adelante una vida honrosa, honesta y cargada de miles de anécdotas, tanto de su vida propia como la deportiva.
Radicado en el campo junto a su esposa en zona rural de Tío Pujio, desarrolló sus tareas de tambero en su establecimiento, donde no solo la leche era lo que producía. Parvas de pasto, gallinas, huevos y otras tantas actividades rurales que llevó adelante hasta que, ahora viudo, decidió trasladarse a Villa María. Ya en la ciudad y en una casa muy amplia, cosechó todo tipo de cultivos, destacándose las habas y las frutillas, para consumo propio, pero que compartía con mucho orgullo.
Además de alcalde institucional, fue Pelotari de primera categoría junto a los grandes de aquellos tiempos, representó a la Argentina en Pelota Mano, en el Mundial Absoluto de 1930 llevado a cabo en la República Oriental del Uruguay. Pero con la tradicional Paleta de madera, fue un digno representante de nuestra Casa Vasca, con su eterno compañero Miguel Ángel Carricaburu.
Extrañaremos sus lindas anécdotas, sus ganas de que los pibes jueguen el deporte de su vida, la Pelota a Paleta, sus visitas, sus charlas y consejos.
Vuela alto Agustín, dejaste una impronta eterna. Que en Paz Descanses. Goian Bego.
Gerardo Echevarría
