Liga Profesional / 22da. fecha
El clásico fue una Maravilla
Instituto, con el gol de Adrián “Maravilla” Martínez al cierre del primer tiempo, le ganó 1 a 0 en el Kempes a Belgrano y festejó en el clásico cordobés, que contó con público de ambas hinchadasInstituto superó anoche 1 a 0 a Belgrano, luego de jugar un gran primer tiempo, y se quedó con el cruce entre equipos de Córdoba, en encuentro correspondiente a la 22da. fecha de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), y se escapa de la zona de descenso.
El delantero Adrián Martínez convirtió el gol de los de Alta Córdoba a los 41 minutos de la etapa inicial, en un estadio Mario Alberto Kempes que contó con más 45 mil hinchas de los dos equipos en las tribunas.
La Gloria, en los 45 minutos iniciales, mostró quizás su mejor versión del año, con un juego asociado y posesión de pelota con dinámica, que le permitieron ser ampliamente superior a su rival, un Pirata que no tuvo una buena noche y sigue padeciendo cada vez que sale de Alberdi.
Con el triunfo de ayer, primero con Diego Dabove como entrenador, Instituto alcanzó los 25 puntos en el certamen, lo que le permite escaparse de los puestos de descenso respecto de la Tabla Anual, aunque en los promedios, con 1,136, solo tiene por debajo a Arsenal (0,960) y necesita seguir sumando para no pasar sobresaltos en el final de la temporada.
Los dirigidos por Guillermo Farré se quedan con 34 puntos y pierden una buena oportunidad de posicionarse buscando un lugar en copas internacionales, mientras que acumulan ahora cinco encuentros consecutivos con derrotas como visitantes.
Hasta los 15 minutos fue todo de la Gloria, no le dejaba tocar la pelota al rival y jugaba cerca del arco de Nahuel Losada y, aunque mostró buenas sociedades de mitad de cancha para adelante, recién a los 17 minutos, un buen remate de Franco Watson que pasó cerca del palo izquierdo fue la primera opción clara.
El Celeste no encontraba conexiones, no aparecían Ulises Sánchez ni Bruno Zapelli para generar juego, y Pablo Vegetti quedaba muy aislado en la zona ofensiva.
Aunque, con el correr de los minutos, la “B” emparejó el trámite; siempre era el elenco de Diego Dabove el que insinuaba con más claridad cada vez que pisaba campo rival, y así fue que de larga distancia dispuso de otra chance, cuando Santiago Rodríguez remató al arco, pero se encontró con la buena respuesta de Losada, que mandó al córner.
Recién a los 35 minutos llegó la chance del Pirata, tras una buena escalada de Juan Barinaga por derecha, la pelota le cayó en la cabeza a Vegetti, pero Manuel Roffo, con una gran estirada, evitó lo que hubiera sido la apertura del marcador.
Pero no se amedrentaron los albirrojos; tuvieron otra clara en los pies de Martínez, pero el delantero remató sobre el cuerpo de Losada cuando había quedado de frente al gol y el arquero contuvo en dos tiempos.
Y el dominio de la Gloria se vio reflejado en el marcador con el tanto de Martínez, que llegó tras una gran acción de ataque, cuando Gastón Lodico mandó a correr en profundidad a Gabriel Graciani, el volante llegó al fondo y encontró al goleador entrando por el medio para empujar al fondo de la red y poner el 1 a 0.
Cambió por completo el desarrollo en el complemento, Belgrano salió a buscarlo con más decisión, apareció más en juego Sánchez, el equipo comenzó a encontrar más espacios en las bandas y se ilusionaba con el empate, ante un Instituto que se paró más atrás y apostaba a la contra para liquidarlo.
Más allá del dominio, el Celeste no encontró circuito de juego para llegar con peligro al arco de Roffo, que se lució con dos buenas tapadas ante el lateral Alex Ibacache y Sánchez, que probaron de larga distancia, pero encontraron buenas respuestas del arquero de Alta Córdoba.
También lo pudo haber liquidado el conjunto de Dabove, pero el ingresado Gregorio Rodríguez se demoró para definir y, con un cierre crucial, el volante Santiago Longo, desde el piso, evitó el remate al gol.
Los 11 minutos de adición que otorgó Andrés Merlos (el juego estuvo demorado ocho por humo en el campo de juego) fueron de puro nerviosismo. Pero la Gloria, cerca de su arco, defendió el triunfo con convicción y no pasó mayores sobresaltos.
