Rivadavia
Uno x uno
Marcelo Berardo: tuvo poco trabajo. Se mostró seguro y en los goles no pudo hacer más. Debió lidiar con una defensa insegura.
Lautaro Roberto: al principio tuvo problemas con la marca, pero luego se afirmó.
Guillermo García: debió jugar en un puesto que no es habitual para él por la expulsión de Martínez en la primera final. Alternó buenas y malas.
Kevin Roda: le costó cuando la pelota vino por alto. Inseguro y con problemas en la marca.
Lucas Mignola: su principal aporte fue la pegada de su pie zurdo. En defensa otorgó ventajas y se fue reemplazado.
Ignacio Córdoba: uno de los más regulares de su equipo. Fue salida por derecha y asistió en el segundo gol con un centro perfecto para Bendazzi.
Tomás González: lo suyo fue el sacrificio y correr a todos en el medio. Mostró movilidad y tuvo acertado en las coberturas.
Franco Gozzerino: no tuvo obligaciones con la marca, pero el puesto de conductor no pareció hecho a su medida. Brindó su sacrificio habitual, pero desparejo en su rendimiento. No fue el mismo de la primera final.
Alvaro Biani: demasiado apegado a lo táctico. Estuvo como contenido y brindó poco en la creación. Su principal aporte fue el golazo olímpico que marcó en un momento clave del juego tras el impacto del gol del RG.
Matías Bendazzi: ofrendó lo que todo goleador promete: el gol. Luchó en soledad con los centrales visitantes y perdió más de las que ganó. El oficio de siempre al servicio del equipo.
Agustín Pérez: uno de los mejores del Verde. Mucha entrega y sentido para moverse en el área. Gran aporte para defender en el juego aéreo.
Todavía debe estar lamentándose la del final que le tapó Michael Becco.
Bruno Silvero: jugó los últimos quince minutos. Aportó poco, porque jugó poco tiempo.
Joaquín Pereyra: ingresó para aguantar la victoria parcial cerca del final del juego, pero le tocó jugar los minutos más complicados.
Rodrigo Arias: jugó poco tiempo, fue parte de la estrategia de aguantar el resultado.
Javier Demarchi: intentó oxigenar el ataque de su equipo. No pudo demostrar demasiado, volvía de una lesión, al igual que Pereyra.
