Las voces del campeón / Nicolás Rodríguez
“Nunca nos dimos por vencidos”
El Pumita Rodríguez, autor del agónico empate que valió una estrella, valoró la tarea colectivaNicolás “Pumita” Rodríguez, autor de ese gol eterno que le dio el primer título de su historia al RG de La Palestina, destacó que la característica de su equipo fue no darse nunca por vencido. “Peleamos siempre hasta el final”, manifestó, y prosiguió: “A veces se te dan las cosas y a veces no. Hoy (por ayer) tenemos el premio más grande por ir a buscarlo hasta lo último y haber laburado tanto en la semana”.
El Puma explicó su gol. “Con Fran (Pérez) practicamos esa jugada. Esta vez, por suerte, cabeceé y entró”. Para él representó el “agradecimiento eterno al club y a la gente de La Palestina”, además de referirse en ese punto a la Comisión Directiva y a sus compañeros.
Con respecto a la apuesta de Pereno, de hacerlo retrasar en la cancha, al menos en la formación inicial, precisó: “Queríamos ver cómo se iba a dar el partido y sabíamos que ellos lo iban a venir a buscar”. Sin embargo, aclaró: “La idea nuestra era terminarlo hoy (por ayer). Estuvimos abajo, pero lo fuimos a buscar y se nos dio”.
Rodríguez se sinceró con su rival de turno: “Rivadavia es un gran equipo, jugó grandes partidos y por algo llegó a la final”. El Verde hizo un partido estupendo y “es un equipo que te exige, te obliga”. “Nos llevó hasta el final y fue una serie muy buena”, completó.
El experimentado volante sostuvo que la final se definió “en detalles”. Y, consultado sobre si ese gol y título era lo que le faltaba para “coronar” su carrera, expresó: “Es lo que uno sueña a veces, pero lo importante es lo grupal”. Para Rodríguez, el apoyo de la gente también fue fundamental. “Es algo que se siente y por eso este equipo nunca baja los brazos”.
“Siempre damos todo”
El volante ofensivo o delantero del “RG”, Francisco Pérez, afirmó que son un equipo que “nunca se tiene que dar por muerto”. “Siempre damos todo, sabíamos que no teníamos que agachar la cabeza y teníamos que meterle para adelante”, continuó.
Según Pérez, tenían que estar tranquilos porque “siempre un gol tenemos”, en referencia al empate agónico de Rodríguez. “Los resultados se dan”, sostuvo.
Con relación a su participación en los dos tantos de su equipo, Pérez manifestó que siempre va “con todo” a las pelotas dividas y trata de dejar la pelota “ahí”. En el primero, reconoció que tuvieron un poco de “fortuna” para que le quedara a Bianchetta, mientras que en el segundo fue humilde: “Son jugadas del partido”.
También agradeció al público de La Palestina, que colmó la tribuna visitante. “Es emocionante, me pone la piel de gallina. Es la primera vez que estoy viviendo esto y el amor de la gente es increíble”, concluyó.
Ricardo Gutiérrez - Uno x uno
Michael Becco: a diferencia de otros partidos, no tuvo un buen rendimiento. Aun así, achicó muy bien en una llegada de Rivadavia al área chica.
Nicolás Boglione: al igual que Becco, sufrió más de la cuenta, especialmente en el primer tiempo. Le costó proyectarse, pero cuando Pereno realizó diversos cambios ofensivos.
Maico Andrada: buen partido del central. Fue la voz de mando en el fondo y fue criterioso para salir jugando cada vez que pudo.
Nicolás Rodríguez: terminó siendo el héroe del título cuando ya se hacía de noche. Más allá de eso, entendió que necesitaba ayudar defensivamente al equipo y más tarde se acomodó en el mediocampo como el hombre experimentado que es.
Gastón Ripa: flojo en defensa, pero combinó bien con Bolatti o Pérez en ataque. Fue de menor a mayor en el partido.
Nicolás Alfonso: si bien no mostró su mejor versión, tampoco desentonó. Fue quien más se acercó a Tottis en el mediocampo.
Federico Tottis: buen partido del volante central, distribuyendo, como es su mejor característica. Esta vez tuvo poca participación en ataque.
Lucas Bolatti: tuvo un correcto partido limitándose al pedido de su entrenador: volantear y posicionarse sobre la izquierda.
Leo Bianchetta: de mayor a menor. El “10” arrancó encendido y desvió la trayectoria de la pelota en el primer gol. Sin embargo, fue perdiendo protagonismo con el correr de los minutos.
Francisco Pérez: volvió a arrancar como extremo por izquierda y tuvo sus frutos. Fue la figura del partido, aunque sin descollar como en la primera final. Participó en la gestación de los dos goles que le dieron el título al RG.
Ramiro Giraudo: le llegó poco la pelota y estuvo mucho tiempo jugando de espaldas al arco. Se sacrificó por el equipo.
Valentín Cativelli: hizo poco en el partido y su ingreso no modificó el trámite.
Enzo Andrada: desde su ingreso fue más lo que intentó que lo que realmente provocó.
Facundo Turina: bien con la pelota, pero no logró profundizar.
Kevin Peralta: molestó, aunque, al igual que Cativelli, su ingreso fue más para dar el mensaje de un equipo ofensivo.
Tobías Ripa: ingresó al final del encuentro y se dio el gusto de recibir su mayor alegría dentro de la cancha.
