Apostillas
No le metieron el perro
Casi 2.000 personas sintieron, disfrutaron y gritaron en la final de vuelta de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF) donde Ricardo Gutiérrez, tras empatar 2 a 2 con Rivadavia en Arroyo Cabral, se metió en la historia grande, consiguiendo el primer título de su historia: el Apertura 2023.
Ocho baños químicos, tres bufés, tres radios transmitiendo y frío… mucho frío.
Al frío, los cabralenses le sumaron pastelitos, en medio de julio, un mes bien patrio.
Promediando la segunda etapa, en el terreno de juego metieron el perro. O el perrito. Se trató de un pequeño cachorro raza caniche que tuvieron que correr para que abandonara el terreno de juego. Menos mal que no se metió otro perro más veloz…, un galgo que deambulaba por las inmediaciones.
En las tribunas abundaron las emociones y también las bufandas, ya que la temperatura, por momentos, no superó los 12 grados. Si bien había sol al inicio de la tarde, a las 16 se nubló completamente. De igual manera, hubo calor y color del lado de la gente. Tribunas colmadas, cantos cruzados y varios hinchas neutrales, dirigentes, jugadores y exjugadores hipnotizados por lo que ocurre en el césped.
En los últimos minutos del cotejo, el cansancio se hacía sentir en los jugadores. Y también la sed. Debió ser por eso que un defensor cabralense se aproximó al sector de prensa donde un periodista le cedió su botella de agua. “Es el bidón de Branco”, le dijeron, entre risas, recordando la épica del seleccionado nacional.
Sobre el final, emoción. Jugadores abrazados, agradeciendo a Dios, felicitando a su familia y dando la vuelta olímpica a varios kilómetros de su casa, la Tierra Santa que los esperó para celebrar hasta altas horas de la noche de ayer, de hoy y de mañana.
En Reserva, Atlético Ticino -que derrotó a Alumni y le quitó la corona- presentó una casaca preparada para la ocasión.
Respecto al RG, a la vuelta se encendieron las luces del estadio y la fiesta siguió. Los jugadores llegaron en un camión ahora denominado “La Perenoneta”, en alusión a?Heraldo Pereno. Hubo alegría y copones del campeón, que sumó la primera estrella de su historia.
