Las voces de los campeones / Capitán y goleador
Giraudo: “Estamos viviendo un sueño”
“Desde que volvimos siempre fuimos protagonistas y pudimos coronar”, destacó el capitán del RG. Michael Becco, por su parte, sumó: “Con el tiempo vamos a caer en lo que conseguimos para el club”Dentro de las postales del festejo auriazul se destacaron los brazos en alto, los gritos destemplados y las lágrimas rodando por caras plenas de alegría.
Resultó extraño encontrar el momento de hablar con un referente del plantel campeón como Ramiro Giraudo, quien retornaba al primer equipo tras la suspensión y haberse perdido la primera final en Tierra Santa. Tranquilo tras la explosión de la vuelta olímpica, el goleador expresó en palabras tan grato momento: “Lo que estamos viviendo es un sueño. Desde chico que peleo para salir campeón con estos colores. Siempre se nos hizo cuesta arriba. Fue muy difícil porque (La) Palestina es un pueblo chico, peleamos con los grandes equipos de la Liga, con otras ciudades más grandes. Creo que pertenecemos al pueblo más chico de esta Liga. Entonces, todo se hace cuesta arriba. Pero con amor, sacrificio y dedicación, hoy (por ayer) se logró y podemos gritar campeón”.
Consultado sobre la forma en que se consiguió el título, el “nueve” del RG señaló: “Sin sufrir parece que no valía. Siempre fue así, hay que luchar siempre. Pero este grupo tiene un amor propio que es una cosa de locos y en todo momento fuimos a buscar el campeonato y creo que lo tenemos bien merecido”.
En el fútbol nada parece obra de la casualidad, concepto que fue compartido por el delantero del campeón: “Es así, este resultado no es casualidad. Hace pocos años que retornamos al fútbol de la Liga y siempre fuimos protagonistas. Hasta hoy (por ayer), que pudimos coronarnos”. Acerca del instante en que el juez Peñaflor pitó por última vez, Ramiro Giraudo dijo: “Pensé en la familia que siempre nos banca, sobre todo en los momentos difíciles, y en todos mis compañeros, que son una cosa de locos”.
“Sacamos el amor propio”
Fue una de las figuras del equipo y apareció siempre que se lo necesitó. Sobrio y para nada espectacular en su estilo, siempre fue eficaz y dio muestras de su valía en ambas finales. Michael Becco y su palabra tras la consagración en la final: “Con el tiempo vamos a caer y darnos cuenta de lo que logramos para nuestro club, para nuestro pueblo. La mayoría somos de La Palestina, jugamos por amor a la camiseta, por estos colores. Sabemos del esfuerzo que hacen los dirigentes, de la gente del pueblo, en general. Creo que todos se han sumado para lograr lo que fue el mejor regalo para agradecer todo ese esfuerzo”.
Acerca del épico final que tuvo el partido en Arroyo Cabral, el portero del campeón expresó que “uno siempre sueña con ganar un título de esta forma, con gol agónico cerca del final. Pero lo importante es que este grupo apareció siempre en los peores momentos”.
“En el primer tiempo no la pasamos bien, no encontramos nuestro juego, nuestro funcionamiento. Hablamos en el entretiempo y sacamos el amor propio que tiene este grupo y en la última jugada, como tantas veces (la semifinal con Ticino, por ejemplo), conseguimos el gol. Este grupo, hasta que el árbitro no pita el final, no se da por vencido nunca”.
También hubo tiempo para consultar al arquero sobre aquella jugada ante Agustín Pérez sobre el final mismo del juego: “Cuando vi la pelota picando no me quedó otra que salir y atorarlo con todo el cuerpo. Gracias a Dios me pude quedar con la pelota y en ese momento sentí que era la última del partido y que no se nos podía escapar”.
Cuando el árbitro pitó, Michael Becco sintió algo especial: “Se me cruzaron muchas cosas. Mi familia, especialmente, pero también pensé en Christian Romero, que como técnico fue un referente para mí. La familia Toloza, que desde chico me ayudó para que pudiera jugar. En fin, el club, el pueblo. Demasiadas emociones en fracciones de segundo”, cerró.
