Rivadavia / Se dijo...

“Estamos más que vivos”

Matías Bendazzi, experimentado delantero del Verde, dejó en claro que piensan darlo vuelta en Arroyo Cabral el próximo domingo

Escribe Marcos Figueredo

 

Rivadavia de Arroyo Cabral tiene la obligación de ganarle el próximo domingo a Ricardo Gutiérrez de La Palestina en su casa, luego de que ayer cayera 2 a 1 de visitante en el marco de la final de ida del Torneo Apertura 2023 de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF).

Matías Bendazzi, delantero del Verde dirigido por Jorge “Chacho”?Peñaloza, no se anduvo con vueltas: “No se nos dio”, afianzó, y además reconoció que no jugaron bien en diálogo con El Diario.

En tanto, el conocido centrodelantero hizo foco en que estuvieron “dormidos” cuando arrancó el segundo tiempo -Valentín Cativelli duplicó la ventaja antes del minuto del complemento-.

Para Bendazzi, el segundo gol fue un “mazazo”, aunque destacó el descuento para ir a Arroyo Cabral con una desventaja mínima.

El delantero enfatizó: “Estamos más que vivos. Este equipo sabe de estas luchas”.

Con respecto a las llegadas en sí, opinó: “Fue un partido parejo. Tuvimos las mismas situaciones de gol, ellos convirtieron dos y nosotros solamente uno”. Además, aludió al primer tiempo: “Tuvimos 2 o 3 mano a mano que sacó (Michael) Becco”, pero fue sincero con el rival: “Ellos también las tuvieron”.

Consultado sobre el campo de juego, que se notaba resbaloso desde afuera, Bendazzi apuntó: “Estaba complicado hacer pie, pero hay que adaptarse a todo”. “A veces te puede tocar jugar en una cancha así y hoy (por ayer) se dio eso”.

Por último, respondió sobre la chance de darlo vuelta de local, condición en la que se hacen muy fuertes. “En nuestra cancha nos hacemos fuertes. Vamos a luchar por eso, a dejar todo para llevarnos el triunfo y llegar a la tercera final”, finalizó.

 

El Verde - Uno x uno

Marcelo Berardo: tuvo un partido aceptable a pesar de recibir dos goles. Tapó un mano a mano y teniendo en cuenta que la cancha estaba resbalosa, no dudó en tirarla lejos a dividir si hacía falta.

Lautaro Roberto: de lo más flojo en el Verde. Le hicieron casi siempre el 2-1 por la banda izquierda del ataque rival, y no logró proyectarse. En su defensa, se puede decir que Tomás González no lo ayudó en la recuperación.

Fabián Martínez: si bien este tipo de partidos te exige eso, pudo haber evitado ir de la manera en que fue en la jugada que ocasionó su expulsión. Hasta ahí, venía sufriendo más que gozando en Tierra Santa.

Kevin Roda: tuvo dudas en el segundo gol recibido, pero como se dice en el fútbol, le puso el pecho a las balas tras la roja al “Indio”.

Lucas Mignola: discreto partido del lateral. Si bien se soltó más en el segundo tiempo, pasó inadvertido y jugó al límite por la amonestación.

Tomás González: se esperaba más de él. No ayudó a Roberto en la contención y casi no pisó el área rival. En general, tuvo poco contacto con la pelota.

Guillermo García: fue de menor a mayor. El experimentado volante central entró tarde en ritmo, pero cuando lo hizo, se sintió la mejoría en el equipo. Se sacrificó más de la cuenta para tapar el hueco dejado por Martínez.

Franco Gozzerino: el mejor del visitante. Anotó un golazo para quedar a tiro en el resultado, cuando parecía que a su equipo le costaba reaccionar. Se asoció con Biani algunas veces, y terminó exhausto por el esfuerzo realizado.

Álvaro Biani: tuvo jugadas interesantes, pero insuficientes para partidos tan importantes como este. Fue el mejor socio de Gozzerino, pero le faltó regularidad: no alcanza solo con “pincelazos”.

Agustín Pérez: floja actuación, aunque le llegó poco la pelota. Desperdició una chance clara en el primer tiempo y fue absorbido por los defensores rivales.

Matías Bendazzi: si bien no tuvo la capacidad goleadora de otros partidos, se sacrificó por el equipo y hasta volanteó cuando fue necesario. Terminó saliendo por el cansancio, aprovechando que Rivadavia ya había descontado.

Bruno Silvero, Brian Montolla y Rodrígo Arías ingresaron en el complemento y no tuvieron un mayor aporte al once titular, parado por Jorge “Chacho” Peñaloza.