Apertura / 4tos. de final / Ida

Otro concierto de Páez

Con un “10” imparable, Atlético Ticino goleó 4 a 1 a 9 de Julio en la casa del Patriota, en el derby del sur ante un buen marco de público.
lunes, 5 de junio de 2023 · 11:59

Atlético Ticino goleó a 9 de Julio de Pasco 4 a 1, en una nueva edición del Derby del Sur por el encuentro de ida de los Cuartos de Final del Torneo Apertura de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF).

Los albirrojos, que dieron un gran paso para avanzar a las semifinales del certamen, jugarán la revancha dentro de una semana en su cancha.

Un público numeroso se dio cita en la cancha de 9 de Julio, otorgándole al encuentro un marco y un colorido por demás interesante.

En lo estrictamente futbolístico, el Patriota comenzó mejor que su rival en el amanecer del juego. Con conceptos simples, dejó una mejor impresión ante un rival que no lograba hacer pie en esos minutos iniciales.

La rápida circulación del balón y la mejor ocupación de los espacios en la zona media otorgaron al local el predominio en las acciones. Fruto de ese mejor momento, el local casi se adelanta en el marcador: gran proyección de Gustavo Bergese por la derecha, quien -tras desbordar- envió un centro rasante que de forma increíble Lautaro Díaz, solo y frente al arco, remató desviado. Iban tan solo 7’ de partido y el local ya coqueteaba con el gol.

Pero bastó que la sagacidad de ese gran futbolista que es Ayrton Páez detectara los puntos débiles del rival de turno para que rápidamente los papeles se invirtieran. Recostado por el sector izquierdo del ataque de su equipo, comenzó a hacer estragos. O mejor dicho comenzó a jugar como lo hace casi siempre. El local, que lucía concentrado y bien parado en la cancha, comenzó a sufrir cuando Páez se encendió. Sin cobertura en los retrocesos, cuando Gustavo Bergese pasaba al ataque, el lateral derecho del local se convirtió en su Talón de Aquiles.

En soledad, el lateral Diego Forneris quedó a merced de la voracidad futbolística de Páez y de Lucas Favalli, su mejor socio por ese lado. Pero los apoyos sobraban en la visita y, tanto Gonzalo Bertola, como Juan Maldonado, apuntalaban el armado de sus hombres de ataque.  Y comenzaron a sucederse las jugadas de peligro cerca de los dominios del arquero local.  Primero, sobre los 8’ quedaron dudas en una jugada donde el central local, Genaro Navarreta, fue a disputar el balón con Ayrton Páez y el Diez de Ticino terminó con su humanidad por tierra. El juez, Brian Chiaraviglio, bien cerca de la jugada, dejó seguir las acciones, ante el reclamo visitante por el supuesto penal no sancionado. Después, fue Gonzalo Bertola el que acertó al travesaño en un tiro libre ejecutado en forma brillante (20’). 9 de Julio ya no era el mismo del comienzo, pero conservaba el espíritu y la actitud del arranque. Le costaba un poco más progresar en el campo; sin embargo, se las ingeniaba para incomodar a un rival con mejores recursos.  Precisamente sobre los 21’ debió aparecer en escena Diego Fantino para evitar la caída de su arco. Gran jugada de Lautaro Díaz (incontenible en el comienzo), que le ganó a Elías Acosta en el duelo individual y el manotazo salvador del uno visitante le ahogó el grito de gol.

Parecía el momento para el Patriota. Y el gol lo ratificó.  Estupenda acción de Daniel Cepeda a pura gambeta y definición imperfecta ante la salida de Fantino que alcanza a desviar su remate final. Pero el balón rebota en el poste y Javier Bergese en su desesperado intento por despejar la termina mandando al fondo de la red (25’).

Ticino se sacudió un poco la ropa y siguió como si nada hubiera sucedido.

Siguió moviendo el balón con criterio y, sobre todo, apostando a su carta ganadora. La pelota siguió derivando siempre al diez y la receta no falló.

Primero, hizo amonestar a Forneris que no encontraba manera de controlarlo y debió recurrir a la pierna fuerte y después, acarició la pelota en un tiro de esquina para que Lautaro Monje, saltando más que todos de cabeza, le diera el empate a Ticino sobre los 31’, 1 a 1.

El local empezaba a olvidarse de lo bueno realizado en el comienzo y a sufrir el partido. Demasiado para una instancia de este tipo. Fue perdiendo esa imagen avasallante del arranque y comenzó a hacer todo mal. Perdió presencia en la zona media y en defensa se olvidó de marcar. Para colmo de males, su arquero comenzó a mostrarse nervioso en cada intervención y su inseguridad se convirtió en un factor de riesgo para su propio equipo. 

Páez siguió con su tarea de demolición y, sobre los 36’, el juez Chiaraviglio sancionó como penal una falta cometida en su perjuicio por Luis Altamirano dentro del área. Toque de zurda para engañar al arquero y Ticino pasaba a ganar sobre los 37’. El resultado se acomodaba mejor a lo que pasaba en el campo de juego. Ticino manejaba con autoridad el desarrollo ante un rival desanimado y sobre todo desconcertado.

Los jugadores de 9 de Julio ya no encontraban respuestas para sus dudas y su descontrol fue letal.  Hubo que esperar hasta los minutos iniciales del complemento para observar el desenlace de esta historia. Ticino manejaba a discreción el desarrollo, Ayrton Páez jugaba y hacía jugar a sus compañeros. Se divertía en la cancha, disfrutaba y su rival lo sufría. Cuando iban 11’, Gonzalo Bertola con otro tiro libre reventaba el travesaño del arco defendido por Alberto Altamirano. En el rebote, ante la pasividad de los defensores locales, Gastón Scagliarini no dudó y mandó la pelota a la red. 3 a 1 para Ticino y la pesadilla no terminaba para los locales. Poco después, otro rebote en el área local, con defensores clavados al piso y sin reacción para que Juan Maldonado sacara provecho y anotara el cuarto para su equipo (15’). La historia se cerró en ese momento. Después, pasó muy poco: el patriota paseó su impotencia en lo que se jugó y ni siquiera la expulsión de Martín Favalli en el visitante produjo algún cambio en el juego. Ticino hizo correr el tiempo y le cedió la pelota a su rival, que no supo qué hacer con ella. Habíamos sido testigos de un nuevo recital de Páez y sus muchachos, que vinieron a ofrecer su corazón pero también su fútbol.

 

La figura: Ayrton Páez

Mágico como siempre, y laburador como pocas veces. Resolvió con talento cuando pudo y con sacrificio cuando su equipo lo necesitó. Incontenible con pelota dominada y astuto para que los defensores rivales se olvidaran de sus compañeros a la hora de marcar.

El árbitro: Brian Chiaraviglio

Correcto. No tuvo problemas para conducir el partido.  Estuvo siempre atento, solo falló en jugadas menores.

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