Apertura / 4tos. de final / Ida
El Diablo lo celebró mejor
Martín Barrionuevo cumplió con la célebre ley del ex y por medio de un tiro libre puso en ventaja a Yrigoyen que derrotó 1 a 0 a Colón en Arroyo Cabral que festejaba ayer sus 84 años de existenciaHipólito Yrigoyen le amargó el cumpleaños a Colón durante la tarde de ayer. Lo derrotó 1 a 0 con un tanto de Martín Barrionuevo de tiro libre en el marco de los cuartos de final de ida de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF). En un cotejo por demás trabado, los Diablos de Ruta 9 supieron llevarse el primer “chico” y ahora, dentro de una semana, intentarán capitalizar su buena faena en La Caldera de Tío Pujio.
Desde el inicio del cotejo, la promesa de buen fútbol estaba en el aire, pero con el paso de los minutos la emoción se fue diluyendo, ya que los habilidosos de cada plantel se vieron bloqueados al momento de crear peligro.
- En reservas, Leandro N. Alem de Villa Nueva derrotó 1 a 0 a Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio. El autor del tanto fue Tiago Androvetto.
El Rojinegro, que ayer celebró sus 84 años de vida y expuso la Copa Challenger en sus instalaciones, saltó a la cancha intentando sorprender y así lo hizo. Al minuto de juego Tomás Ahumada voló hasta el fondo y desde allí asistió a Benjamín López que tocó corto con Gaspar Becchero. El “9”, Becchero, desenfundó un zapatazo con destino de gol, pero Carlos Jacobi -sobre la línea- salvó la valla defendida por Leo Morales.
Ocho minutos más tarde, Lucas Sosa probó desde lejos, pero su balón se fue elevado sobre el horizontal.
Por medio de una pelota parada, Hipólito Yrigoyen recuperó terreno, y fue a través de Martín Barrionuevo, quien probó a Emiliano Rodríguez, pero el disparo fue directamente a las manos del arquero. En otra réplica, Martín Arroyo voló hasta el fondo del andarivel derecho y su disparo -mitad centro, mitad remate- se perdió sin pena ni gloria.
Estaba mejor Colón en la creación de juego, pero Hipólito Yrigoyen volvió siempre por detrás de la línea del esférico y apostó a la velocidad de sus volantes (Arroyo y Maximiliano Bustos) para generar peligro y también tuvo sus chances -que no fueron tantas-.
Antes de que caiga el telón de la primera etapa, Sosa envió un tiro libre que fue bien neutralizado por Morales.
Ya para el complemento, cuando parecía que la paridad jamás se rompería por la falta de emociones, López y Sosa volvieron a asociarse, pero nuevamente el remate se fue por arriba.
Los 7 minutos -siempre hablando del segundo acto- fueron los de la hora indicada y el momento justo para la visita. El Rojo recibió una falta en el balcón del área grande, otra vez; sabido es que si el rival tiene buenos pateadores no hay que tentar a la suerte… y menos al Diablo. Barrionuevo, con un derechazo potente, envió su remate al palo del arquero -a media altura- e hizo mover las redes de un Rojinegro que se quedó estupefacto. Se cumplió la ley del ex, y Barrionuevo lo sabía, por esa misma razón no celebró el tanto, sino que -en silencio- recibió los abrazos de sus compañeros de escuadra.
Con los de Tío Pujio arriba, solo quedaba ver la reacción del local -teniendo en cuenta que venían de eliminar en octavos de final al último campeón, Alumni-, pero los dueños de casa encontraron complicaciones para conectar su juego en las bandas y con Gaspar Becchero absorbido por los defensores centrales de Conti (Martín Ártico y Jacobi), poco se pudo hacer.
Bustos se animó a probar a los 17, y más tarde, a los 20, corrió hasta tres cuartos de cancha, enganchó para adentro y envió un sablazo que le reventó el travesaño a Emiliano Rodríguez.
Colón, que ya empezaba a sufrir, intentó despertar por medio del ingreso de José Fernández (por Tomás Ahumada), un especialista en la vereda de enfrente. Pero poco duró la idea, ya que a los 27’, Agustín Ostera tuvo que irse a las duchas por doble amonestación.
Los minutos pasaron y el partido se le iba diluyendo al local. Aun así, en la última reacción cosechó las dos jugadas más claras que tuvo a su favor: primero a los 39’, con un cabezazo de Fernández que le salió al medio y fue detenido por Leo Morales sin problemas y más tarde con un derechazo increíble que el propio Morales, en una brillante reacción, envió al tiro de esquina.
No hubo tiempo para mucho más, solo para el festejo Diablo en medio del cumpleaños Rojinegro. Ahora, con el resultado a su favor, los de Tío Pujio intentarán mantener su arco en cero en La Caldera. A Colón le queda la preocupación (y/o) la obligación de ser protagonista en rodeo ajeno para meterse entre los cuatro mejores equipos del certamen.
La figura: Martín Barrionuevo
El exquisito mediocampista cumplió con la ley del ex y destrabó un partido complicado. En el local la tarea de Benjamín López y Lucas Sosa llevaron vértigo. José Fernández, en pocos minutos, demostró su poderío ofensivo.
El árbitro: Richard Moyano
Correcta labor. Dejó disputar el juego y fue bien asistido por sus líneas. Amonestó cuando fue necesario y no intercedió en el desarrollo.
