Semifinal / Ida
A La Caldera le faltó el fuego
Yrigoyen y Rivadavia no se sacaron ventajas en Tío Pujio en un partido chato donde los cabralenses terminaron con uno menosHipólito Yrigoyen y Rivadavia no se sacaron ventajas durante la tarde de ayer en un partido con pocas emociones disputado en La Caldera de Tío Pujio.
En zona de promesas, el cotejo prometía mucho, ya que se enfrentaban planteles que lideraron la etapa clasificatoria, pero todo el prestigio quedó en planillas, ya que las emociones nunca llegaron para el buen marco de público que se hizo presente en la cancha del Rojo.
En cuanto al trámite del juego, el Verde cabralense fue más, supo incomodar por lo menos en dos ocasiones al dueño de casa, pero no mucho más que eso. Los de Martín Conti fueron la contracara, lejano al juego vistoso o a la búsqueda del espacio, los dueños del rodeo no patearon nunca claramente al arco y la actuación del arquero cabralense, Marcelo Berardo, solo fue solicitada para cortar centros demasiado anunciados.
A los 10 minutos del primer tiempo, cuando todo era esperanza, el Verde se hizo cargo de su color y Pérez probó a Morales, pero el “uno” voló a su izquierda y detuvo un remate que tenía destino de piolines.
Se manejaban mejor los dirigidos por el Chacho Peñaloza y ganaban las espaldas.
A los 33’, con un débil intento desde afuera del área, Maxi Bustos se animó desde lejos, pero la pelota se fue desviada y no revistió peligro.
Intentó Rivadavia agradarse viendo que tenía espacios. Matías Bendazzi se animó a mostrarse como una opción de juego y Álvaro Biani comenzó a distribuir y a participar: tales actitudes lo terminaron convirtiendo, a la postre, en la figura del partido.
Y referido a figuras, a puro reflejo, Leo Morales despejó con sus puños una pelota en sobrepique que lo complicó más de la cuenta. Con tal despeje, el arquero evitó que Roberto lo anticipara y celebrara.
Con esta situación, y un tiro libre de Lucas Mignola al primer palo, el telón cayó sobre los protagonistas.
¿Será la falta de Tomatis en el Rojo?; ¿será que no está Ignacio Córdoba ni Franco Gozzerino en los visitantes? Los interrogantes eran muchos en la platea, a la hora de los choripanes.
Para la segunda etapa el libreto se pareció bastante. Martín Conti, viendo que no habían puesto en apuros a Berardo, fue poblando de delanteros cada 15 minutos a su escuadra.
El primero en ingresar fue Esquivel (por Fernández) y más tarde sería Cuadrado por Yanantuoni, pero no había caso.
Tuvo también sus puntos altos y seguros el Rojo: Martín Ártico y Carlos Jacobi se volvieron referentes en el fondo tiopujiense y Fabián Martínez, por su parte, no les dio comodidad a los habilidosos Martín Barrionuevo, Maxi Bustos ni Martín Arroyo. Éste último, Arroyo, sufrió durante toda la tarde el castigo reiterado de sus rivales. Es más, muchas de las faltas recibidas por el delantero terminaron en cartón hepático para el contrario.
El complemento tuvo espacio para que Tomás González probara desde lejos y para que Jacobi cortara un centro atrás -como en la PlayStation- de Álvaro Biani.
A los 28 minutos -siempre del segundo tiempo- una luz se encendió para los dueños de casa con un tiro libre en la puerta del área. Allí fue Barrionuevo, quien le dio con rosca casi en el balcón del área grande, pero su disparo salió al medio y no complicó a Berardo.
Así, entre pelotas divididas, roces y mañas entrecruzadas, el tiempo se fue consumiendo -cual reloj de arena- mientras el Verde se conformaba con que todo se defina en su casa. Esto último no lo quería Yrigoyen, entonces Conti sumó a Ortiz para recibir en el corazón del área. No hubo manera, el Rojo solamente probó por medio de Olmedo a poco del final y estuvo cerca con una jugada donde Cuadrado se llevó puesto en el área chica a Berardo.
No le quedó mucho más al cotejo, solo la expulsión de Lucas Mignola a los 43 minutos luego de recibir dos amarillas. Así, la acumulación de faltas le terminó jugando en contra.
Sin mucho más para agregar, y con suspenso y puntos suspensivos respecto al porvenir, Yrigoyen y Rivadavia concluyeron una tarde sin vencedores ni vencidos, aunque al Verde le sentó mejor.
El árbitro - Leandro Sosa Abrile
Cumplió. Tal vez tardó un poco más en sacar la roja, pero no se dejó llevar por los reclamos ni las simulaciones. Mantuvo el control de un partido caliente.
La figura - Álvaro Biani
El “10” se puso la “10”, y acompañó a su equipo e intentó hilvanar el ataque desde el corazón del plantel. Leo Morales, arquero del Rojo, apareció cuando sus compañeros lo necesitaron. También se destacó Arroyo, pero sufrió el castigo de ser veloz.
