BÁSQUET / Liga Argentina / Semifinales

Ameghino le puso corazón, pero San Isidro tuvo el mejor final

El León remontó un mal arranque y estiró dos veces el partido al alargue, pero con las bajas por faltas se desinfló en los minutos de cierre y el equipo de San Francisco lo ganó 104-93. Mañana será la revancha, en un Salón que anoche lució repleto
miércoles, 3 de mayo de 2023 · 11:00

E?n una noche formidable para el básquet local, Ameghino se quedó con las ganas de empezar bien la serie de semifinales en la Liga Argentina y cayó 93-104 ante San Isidro de San Francisco, luego de poner todo su corazón ante un gran marco de público.

De esta manera, el equipo villamariense comenzó en desventaja, aunque todavía tiene partidos para dar vuelta la historia y sacar a relucir su mejor versión.

Anoche, lo peor del León fue su arranque. Tanto se le complicó que terminó el primer cuarto 9-29, ante la sorpresa de los aficionados.

En ese segmento del partido, San Isidro sacó ventaja de pricnipio a fin, merced a un gran trabajo de Federico Zezular y José Montero.

El visitante manejó los tiempos, fue efectivo a la hora de los tres puntos y aprovechó las dudas del local, que no pudo encontrar un buen juego ofensivo para contrarrestar esa situación.

En el segundo cuarto, el León tuvo una leve mejoría y empezó a ilusionarse con algo más.

Pablo Castro movió el banco y Ameghino tuvo una remontada con buen trabajo de tres puntos.

San Isidro, no obstante, supo escaparse en el marcador y ese tramo finalizó 36-52, más allá que el local había acortado hasta 13 puntos.

El tercer cuarto fue un quiebre a favor del León que, empujado por el público, fue escalando en el tablero.

Al ritmo de Diego Gerbaudo,  Ameghino recuperó su identidad y remontó de manera espectaular el partido, mostrando un juego más perimetral y un esfuerzo enorme.

En medio de la remontada, el crack de James Craik metió diez puntos y San Isidro quedó desorbitado porque no supo contrarrestar el juego villamariense.

De esta manera, el León quedó a un punto?(64-65), preparando un terreno para lo que vino después.

Así, en el último cuarto, el juego fue muy cerrado, pero Ameghino se mantuvo en partido hasta el final, cuando la garra de Mateo Beigier resultó determinante. De hecho, el León quedó complicado porque Gerbaudo, Abeiro y Martínez, los líderes del equipo, terminaron afuera con cinco faltas.

En casi todos los casos hubo que cortar avances de San Isidro para mantener al equipo a tiro del empate.

No obstante, en la última acción, Beigier metió un doble discutido por los visitantes (los árbitros fueron a revisar el vídeo para corroborar si no había sido simple) y el estadio fue un hervidero, con la gente explotando de felicidad por el partidazo que terminó igualado en 81.

Así, hubo que jugar un alargue que no marcó diferencias porque también terminó igualado (91-91). Sin embargo, en el segundo alargue, Ameghino ya había perdido a casi todos sus jugadores clave por faltas y terminó jugando con los juveniles.

San Isidro sacó provecho de eso con un gran trabajo del americano Hooper, que marcó su jerarquía, entonces el visitante se llevó un triunfazo.

En el local no habrá tiempo para lamentos. Mañana se viene la revancha y el Salón promete tener otra noche inolvidable.

 

El partido contagió como nunca

No fue un martes más para el deporte local

Villa María tiene grandes deportistas, pero en los últimos tiempos careció de momentos muy populares.

Lo de anoche fue una excepción a la regla y significó casi un canto a la esperanza, en este caso para el básquet local, que llenó el nuevo Salón de los Deportes como nunca antes se vio en un partido de estas características.

Desde temprano ya se habían agotado las plateas y se evidenciaba que el estadio iba a tener un buen marco de público.

La decisión de haber cambiado de cancha surtió entonces efecto en la respuesta del público, que mañana seguramente le dará otro buen color al salón, acompañando el sueño del León.