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El Patriota saboreó lo que “cocinó” en casa
Nueve de Julio empató ayer 1 a 1 de visitante con Unión Central y, avalado por el 3 a 1 de local, clasificó a cuartos de final. Su próximo rival será Atlético TicinoLo cocinó en casa y lo saboreó en la Villa. Nueve de Julio de Pasco, al igual que Los Zorros, “rompió” la ventaja deportiva y se metió entre los ocho mejores del torneo Apertura. Ayer, en el complicado campo de juego de Central Argentino, igualó 1 a 1 con Unión (cuarto mejor clasificado) y, respaldado por el 3 a 1 en casa, accedió a los cuartos de final. Ahora se le viene un candidato de fuste, Atlético Ticino.
El Patriota fue claro ganador de la serie por su efectividad en el primer cuarto de los 180 minutos y por la inteligencia y serenidad para manejar esa diferencia ayer en condición de visitante, con un rival que se pasó de vorágine y no encontró claridad ofensiva para aspirar a revertir (o igualar) el tanteador global.
Además, vale remarcar, el equipo de Aimetta tuvo el semblante necesario para no perder su compostura colectiva ante dos cimbronazos en los comienzos de cada período: gol en contra en el primero y temprana expulsión en el segundo. Pese a ello, la visita mantuvo al pie de la letra un libreto táctico que le significó sostener el control del partido -y la serie- ante un Unión que nunca encontró las maneras de atosigarlo, pese a buscarlo con ahínco y ese gol madrugador, a los tres minutos de partido.
En un centro de Zabala la pelota impactó en el brazo de Forneris (dentro del área), el referí Ortega sancionó el claro penal y el propio jugador aurinegro ejecutó perfecto para el 1 a 0.
Era el comienzo ideal para los conducidos por Amadeo Perossi y, con casi todo el partido por jugar, ya estaba a un gol de la clasificación. Sin embargo, no pudo sostenerlo con el correr de los minutos porque fue más vértigo y empuje que lucidez y esto le permitió al visitante, muy aplicado tácticamente, empezar a imponer su estrategia una vez aplacado ese arranque intenso del local.
Así las cosas, en mayor parte, todo fue un trámite equilibrado y casi nulas chances de gol, con mucha búsqueda al espacio y a “la segunda jugada”, que casi monopolizó la cuestión.
De todos modos, la presión y marca en zona de elaboración le posibilitó a 9 de Julio no dejar progresar cómodo a Unión y, ya sobre los 25 minutos, el adelantamiento de Cepeda le permitió encontrar sociedades y sostenerse varios minutos en campo rival. Por lo que, con mayor participación de Díaz y Rodríguez, el Patriota sumó aproximaciones sin peligro, hasta que a los 38 minutos y en una acción individual de Rodríguez todo concluyó con la falta de Zucotti (agarrón) dentro del área del local. En la ejecución, Rodríguez remató cruzado y estampó el 1 a 1, que cerró la primera etapa.
En el complemento, el propio Rodríguez se equivocó por infracción en la salida del rival y se fue al vestuario muy temprano (doble amarilla). Nuevamente, el partido y en el amanecer de un nuevo tiempo, le daba otro atenuante a Unión para ir por la clasificación.
Sin embargo, el Patriota se posicionó acertadamente en inferioridad numérica, le cerró los caminos por el centro y los costados al local, que pese a los cambios (entraron Solís y Cipollone) y la movilidad de sus hombres de ataque, no encontró las conexiones ni el poder individual para desequilibrar y generar las chances para arrimarse a la victoria (solo un tiro de Cipollone bien contenido por Altamirano).
A fin de cuentas, fue el Patriota, con espacios para que explote Lautaro Díaz, el que más cerca estuvo del gol, como una corrida del propio Díaz que terminó desviando Pauletti y alguna que otra réplica que no logró usufructuar.
A Unión todo le costó en demasía y más con el correr de los minutos, que solo acentuó la propia impotencia de ir constantemente sin provocar peligro y así terminó diluyéndose el propósito de revertir la serie, en la cual no pudo reflejar los porqué quedó entre los cuatro mejores de la fase regular, tanto por déficit propio, como por méritos del rival.
El final fue 1 a 1, que sentenció el 4-2 global a favor de 9 de Julio y lo celebró eufórico junto a su importante público que, pese a la incomodidad para ver el juego, terminó con una sonrisa amplia por la clasificación. Ahora, el Patriota se enfoca en un rival muy conocido: Atlético Ticino.
La figura - Lucas Rodríguez
Dentro de un compacto trabajo colectivo, el volante central visitante quitó, luchó, presionó y desdobló esfuerzos. Tuvo un buen ladero como Cepeda y también fue bueno lo de Díaz, con sus apariciones y habilidad.
El árbitro - Diego Ortega
Correcta actuación. Controló en todo momento el partido y acertó en los penales.
