LVF / Apertura / Zona B / 1ra. fecha
Mucho ritmo y pocos puntos
Alumni y Ricardo Gutiérrez igualaron 1 a 1 en un trámite intenso y picante. Caída la noche, llegaron los goles. Abrió la cuenta Monetto e igualó Tobías Ripa, a cinco del finalPartido inaugural para ambos en el torneo y empate final 1 a 1 tras un encuentro intenso con un epílogo al rojo vivo.
Comienzo de cuidados extremos y paridad en el desarrollo, como podía imaginarse en el debut de ambos en el torneo. La iniciativa le correspondió al local, que manejó más tiempo la pelota, pero sin lograr ser productivo en sus avances. Con Máximo Stablum como referencia ofensiva, Alumni buscó progresar de manera insistente por el sector izquierdo de su ataque. Por ese lateral la proyección de Facundo Molina fue un dolor de cabeza que el fondo visitante no logró contener con éxito.
Pero la insistencia del Albirrojo careció de la sorpresa necesaria como para inquietar a la última línea rival que con el paso de los minutos aceitó los engranajes defensivos. Esto sucedió cuando Maico Andrada se acomodó como último hombre para terminar rechazando todo lo que pasaba cerca de sus pies.
Al partido le faltaban situaciones de gol. Demasiado traslado y pocos valientes dispuestos a romper el molde. Exceso de pelota por el aire y poca decisión para inquietar a base de lo individual.
Por el lado del local parecía haber más claridad en la búsqueda. Jugadores de buen pie con un ritmo distinto sustentaban el mejor andar de los dirigidos de Fabián Suescun. El RG apostaba a cerrar el vallado defensivo y después que Francisco Pérez sacara la pelota desde el medio con el criterio que lo caracteriza.
Después todo se transformaba en una apuesta a la creatividad de Leo Bianchetta y la posibilidad de ubicar a dos puntas inquietas como Turina y Bolatti. Tarea complicada porque los volantes de Alumni se corrían todo y los espacios eran difíciles de encontrar.
Avisó el local con un disparo de Maxi Stablum desde afuera del área que salió cerca del poste izquierdo del arco defendido por Michael Becco (13’). Alumni ofrecía movilidad en sus hombres, pero le faltaba acertar en los metros finales del campo.
Obligado por las circunstancias del juego, el RG intentaba encontrar el error y sacar provecho de los espacios que dejaba su adversario. Llegó con un tiro libre de Leo Bianchetta que controló sin problemas Fabián Montiel (17’) y con un zurdazo de Nicolás Alfonso que se perdió por encima del travesaño (23’).
Pero con los minutos la visita se mostraba más certero en sus avances y a poco estuvo de adelantarse en el marcador.
Otra vez la figura del arquero Montiel apareció para desbaratar un intento de Leo Bianchetta que no pudo con la rapidez de reflejos del uno local (25’). Poco después, el uno albirrojo debió vestirse de héroe para mandar al córner con un manotazo un remate espectacular de Francisco Pérez que parecía tener un destino irremediable de red (29’).
Alumni respondía con sus armas y el partido en lo emocional vivía su mejor momento. Gino Peretti con una genial media vuelta casi sorprende, pero la pelota viajó a la tribuna (35’), y el arquero visitante debió esforzarse primero ante un tiro de Brugnaro y poco después ante una embestida de Peretti que a poco estuvieron de desatar el grito contenido.
La calurosa tarde fue cediendo su lugar a las sombras de la noche y el complemento debió jugarse con luz artificial. Por cierto con la poca luz que brindaron las torres del predio que no estuvieron con su pleno potencial.
El complemento mostró claramente las huellas del cansancio provocado por las tórridas temperaturas que nuestra zona se encuentra padeciendo. El ritmo no fue el mismo y las acciones fueron disputadas y friccionadas. El juego cedió espacio a la lucha y la confusión fue generalizada. Comenzaron los reclamos ante cualquier situación dudosa y el partido ingresó en una etapa donde se habló más de lo que se jugó.
En el arranque del complemento, el equipo visitante protestó con demasiado énfasis una jugada donde Nicolás Alfonso chocó con Fabián Montiel. Todo el RG pidió un supuesto penal que el árbitro ignoró considerándolo como una acción de juego. El encuentro comenzó a “picarse”, aparecieron el juego brusco y algunas tarjetas que no contribuyeron a calmar los ánimos. Con ese panorama Alumni pareció lucir más tranquilo y como un bonus logró el ansiado gol.
Jugada que nació por la izquierda y definición con clase de Francisco Monetto con un zurdazo bajo tras dejar en el piso al uno del RG (13’).
El resultado trasladó la ansiedad y los nervios a la visita. Durante varios pasajes parecía que se estaba jugando un partido definitorio y no el primero de ambos en el campeonato.
El DT local mandó a la cancha a Gaspar Hauer y parecía que todo estaba servido para que el local liquidara la historia. El propio Hauer estuvo en sus pies la posibilidad, pero el palo salvó a la visita.
Los dirigidos por Pereno con mucho amor propio, inclinaron la cancha en los minutos finales. La visita empujaba con poco fútbol, pero mucha voluntad. Otra vez el reclamo de una mano en el área desató la histeria de los vestidos de azul y amarillo. El juez que a esa altura estaba tan desbordado como los jugadores dejaba jugar y todo parecía a punto de estallar.
A cinco minutos del cierre y como un bálsamo divino llegó el gol de Tobías Ripa ante el quedo defensivo de Alumni. En el final, Alumni intentó algo más, pero ya era demasiado tarde. Ya no había tiempo para nada más.
La figura: Francisco Pérez
El estratega de su equipo, en su primer juego oficial en el RG. Siempre lúcido en la conducción y en el armado del juego. Montiel le ahogó el grito de gol con una atajada sensacional y en un final caliente vio la roja por doble amonestación.
El árbitro: Leandro Sosa Abrile
Floja labor del juez. Intentó conducir las acciones, optando por dejar jugar, pero se complicó demasiado. Las dudas le jugaron en contra. Se equivocó bastante y su inseguridad alteró los ánimos. Mal asistido desde las líneas.
