LIGA VILLAMARIENSE / Apertura / Zona B/ 3era. fecha
La máquina de golear
Universitario no tuvo piedad y goleó 8 a 0 a San Lorenzo en El Campus. Luego de terminar siete goles arriba en la primera etapa, sacó el pie del acelerador. Los Académicos venían de derrotar 6 a 1 a River en la fecha pasadaUniversitario sacó a relucir sus virtudes ante las falencias de un San Lorenzo, de Las Playas, bastante flojo de mandíbula, y lo goleó 8 a 0 en el Campus de la UNVM.
Una seguidilla de tantos tempraneros del conjunto local generaron que el Santo ajuste sus líneas y se refugie en el fondo, lo que le terminó provocando una situación más abultada debido a la desprolijidad en un esquema que no supo cambiar ante una sorpresiva caída de su valla.
Desde temprano
En el amanecer del encuentro, Lautaro Saravia fue bien asistido por Lucas Barengo y estampó el 1 a 0. Si bien el equipo dirigido por Jonathan Aguirre no acusó totalmente el golpe -o quisieron seguir por el mismo sendero-, los dueños de casa comenzaron a crecer por las bandas. Sus volantes supieron explotar que los andariveles estuvieron poco protegidos y tuvieron su rédito. Es que la velocidad ayudó a que Cipolat ganara siempre las espaldas y encontrara asociaciones.
Por esa vía llegaron asistencias a Saravia, Tomás Pratti y Barengo, entre otros actores.
Se quiso recuperar el visitante con un disparo de Bogni, pero no hubo chances: la de ayer fue una (calurosa) tarde académica. Es que más allá del dominio y la buena propuesta expuesta, el anfitrión tuvo la fortuna de ligar hasta los rebotes. Facturó casi todo lo que generó.
Pratti, “9” referencial y bien ubicado, pudo capitalizar un rebote y con un frentazo duplicó la ventaja.
Perón, proyectándose por su sector, envió un centro cruzado al segundo palo que fue recogido por Barengo para el 3 a 0. Y ahí nomás, con Barengo ahora como asistidor, llegó un cabezazo de Saravia en el área chica que clavó el 4 a 0. Iban 20 minutos disputados y el promedio era de un gol cada cinco minutos.
Ahora, floreándose y luchando ante un rival que se hizo corto, en la Uni comenzaron a probar todos. Falco disparó tras interceptar un centro y Pratti estuvo cerca de marcar un doblete.
La inercia por proteger al portero y la búsqueda de Bogni por que le llegue alguna generaron que los diez jugadores de campo de Las Playas se ubicaran todos en un tramo de 20 metros de césped.
Una joya de la tarde se dio a los 30 -siempre de la primera etapa-, allí, Saravia, en el balcón del área grande, recibió de espaldas al arco rival y de taco asistió a Daniel Berterame, que pasó como una tromba para enfrentar a Verecellone y picarla, decretando el 5 a 0.
Barengo, el hombre que superó los 100 gritos, volvió a festejar a los 41 (6 a 0) y Geremías Monetto, juvenil de buena tarde, recogió un rebote en el corazón del área chica y estampó el 7 a 0 con el que se irían al descanso.
Pisó el freno
Ya para la segunda etapa, Universitario bajó un cambio y se dedicó a hacer circular el balón -no siempre sin peligro-.
Los defensores visitantes ya no tenían aire y sufrieron el castigo de los anfitriones.
Aguirre dispuso el ingreso de Máximo Machado, Paul Marinelli y Gonzalo Quiroga para darle aire a su plantel, pero la impotencia, sumada a la falta de ideas en ciertos momentos, o el deseo de jugar de memoria ante un rival que le vio las cartas desde el principio, se lo hicieron imposible.
Y hubo tiempo para uno más en los Académicos, ya que Saravia coronó su exquisita participación marcando el octavo de la tarde y el tercero en su cuenta personal -redondeando una gran tarde-.
En los locales llegó el momento de rotar, afuera Saravia, Pratti y Cipolat. Más tarde también se marcharían Perón y Antonino.
El resto fue solo un epílogo, donde los de la UNVM respetaron a su rival a pesar de la superioridad en el tablero y los visitantes no perdieron la cordura, teniendo en cuenta el nerviosismo generado ante una derrota de tal calibre. Como en la vida, en el fútbol hay malos ganadores y buenos perdedores. En este caso, celebramos la dignidad y amor propio de San Lorenzo, que no perdió los estribos, y el respeto de los locales, que no sobraron al rival. No es algo que se debería celebrar, sino darse por hecho, pero… ya sabemos la historia.
Universitario volvió a repetir una goleada (venían de golear 6 a 1 a River) y San Lorenzo arribaba luego de caer 5 a 2 frente a Ricardo Gutiérrez.
La figura: Lautaro Saravia
Tuvo una tarde sobresaliente, con un triplete. También brilló asistiendo y asociaciandose. Además, se resaltó la tarea de Cipolat y Perón, dejando el fondo y saltando al ataque.
El árbitro: Brian Chiaraviglio
Cumplió. Le tocó controlar un resultado abultado en la primera etapa. Calmó los
ánimos y no se complicó. De igual modo, la temperatura no subió también por la colaboración de los jugadores.
