8avos. de final / Vuelta

El aguante Santo

San Lorenzo defendió el 2 a 0 logrado en la ida, empató 1 a 1 con ADEA en El Arañado y clasificó entre los ocho mejores. Ahora, será rival de Alumni

Con un “uno” que jugó de “diez” como el arquero Marcelo Tobares, San Lorenzo, de Las Perdices, confirmó su lugar en cuartos de final del torneo Provincial y será rival de Alumni (ver página 34) en la próxima instancia del campeonato organizado por la Federación Cordobesa de Fútbol.

Ayer igualó 1 a 1 de visitante frente a ADEA, en El Arañado, y, avalado por el 2 a 0 que logró en Las Perdices siete días atrás, se metió entre los ocho mejores equipos de la edición 2023 del Provincial, mejorando el desempeño del año pasado (cayó en 8vos. ante Belgrano, de La Para).

El Santo, con muchas ausencias importantes en esta llave, como su goleador Jonatan Silva, dejó en el camino nada más y nada menos que al mejor equipo de la etapa clasificatoria en cuanto a números (ganó los seis partidos).

El representante de la Liga de San Francisco, en desventaja, fue quien dominó acciones, campo y pelota, y por momentos fue una tromba y puso entre las cuerdas al conjunto perdiceño, pero careció de eficacia y, cuando acertó al arco, se encontró con un brillante Tobares, quien redondeó una gran noche en El Arañado y confirmó que es una de las principales figuras del equipo de Coria en el campeonato.

El comienzo del partido fue a pedir del local, que a los cinco minutos ya estaba 1 a 0 arriba por el gol de Esteban Esquivel, con un remate cruzado desde el borde del área grande que no logró desviar el uno rival a raíz de un pique previo.

Igualmente, el Santo, en su primera incursión en el área rival, estampó el 1 a 1 y con otro gol determinante del lateral derecho villanovense Agustín Candellero, quien, como fue en la ida, se hizo presente en la red rival.

Con ese gol todo volvía al principio y San Lorenzo, acumulando hombres en su campo y con un Tobares magistral, atajando hasta en dos o tres oportunidades en una misma acción, cerró su arco y todo se volvió impotencia para el local, que otra vez tuvo como verdugo a un equipo de la Liga Villamariense (el año pasado perdió 6-1 allí con Los Zorros).

En fin, San Lorenzo sostuvo con uñas, dientes y las manos de Tobares la ventaja en el primer chico, ganó 3-1 la serie y festejó eufóricamente el boleto a 4tos. de final con su nutrido público que viajó los cerca de 200 kilómetros para alentar a los suyos.