Luego de recibir el alta médica
Ibarra se hizo presente en la práctica de cara al compromiso con La Gloria
El entrenador de Boca Juniors, Hugo Ibarra, quien fue dado de alta ayer después de sufrir ayer una "epistaxis nasal de origen arterial", se hizo presente durante la tarde de ayer en la práctica de fútbol vespertino del plantel "xeneize" en el predio de Ezeiza.
Pese al consejo de reposo de 48 horas formulado por los médicos del Hospital Italiano de San Justo, en donde permaneció internado en observación por 24 horas, el técnico de Boca quiso estar en el entrenamiento de sus dirigidos.
El formoseño Ibarra, de 48 años, quien fue visitado temprano por el presidente boquense Jorge Ameal, se retiró del centro sanitario con la misma ropa deportiva que ingresó y se subió a un vehículo para ir al predio de Ezeiza, en donde almorzó y después se retiró a descansar un rato a su hogar al mando de su camioneta.
Ibarra tuvo una charla con Juan Román Riquelme, vicepresidente segundo del club y amigo personal del DT, quien le pidió que se tomara por lo menos un día de descanso.
Sin embargo, el entrenador llegó ayer a las 16.15 al predio de Ezeiza en su auto particular.
El entrenamiento de ayer del plantel xeneize fue el más importante de la semana, ya que se iba a realizar una práctica de fútbol en donde se verían cambios en el equipo para enfrentar a Instituto de Córdoba el próximo domingo.
Según dijeron a Télam allegados al cuerpo técnico de Boca, la idea por parte de los médicos de Boca es que quienes se ocuparan de la práctica fueran los ayudantes de Ibarra, Roberto Pompei y Leandro Gracián, y que el técnico la observe desde un sector fuera del campo de juego.
A última hora del miércoles, Sebastián Aragón, uno de los médicos que atendió a Ibarra, vinculó con una decisión personal la posibilidad de que el DT asista a la práctica de Boca.
“Clínicamente, está estable, es una decisión de él ir al entrenamiento. Uno le puede aconsejar que trate de mantenerse calmo y evite algún esfuerzo, pero la decisión es de él”, aclaró el médico consultado por radio Mitre.
Ibarra debió ser trasladado de urgencia el miércoles al hospital tras descomponerse durante la práctica que realizaba el plantel en el Centro de Entrenamiento de Ezeiza.
El técnico empezó a sentirse mal y en un momento le sangró la nariz. De inmediato fue revisado por los médicos del club y derivado en ambulancia a una clínica, donde por precaución permaneció internado hasta ayer.
Aragón fue cauto sobre las causas del episodio, en medio de versiones por un supuesto cuadro de estrés: “Es algo muy subjetivo, esto lo tiene cualquiera. Es común, más con los días de calor que tenemos ahora. Se genera una vasodilatación importante”, afirmó.
