CLAUSURA / Semifinales / Ida

Diabluras de Domínguez en la Placita

Con ambos goles de Bruno en el primer tiempo, Yrigoyen venció 2 a 0 de visitante a Alumni y logró una valiosa ventaja (le terminó haciendo precio), de cara a la definición en La Caldera de Tío Pujio
lunes, 4 de diciembre de 2023 · 13:00

Yrigoyen se llevó para Tío Pujio un triunfo valioso por 2 a 0 sobre Alumni en el partido de ida por una de las semifinales del Clausura de la Liga.

El juego se disputó en Plaza Ocampo ante un marco aceptable de público y tendrá revancha en la vecina localidad, donde el local será el elenco rojo dirigido por Martín Conti.

Yrigoyen asumió el protagonismo en el amanecer del partido ante un dubitativo equipo local cuyo entrenador definió el once titular casi sobre el inicio del encuentro. No fueron intentos claros los del visitante, pero con pelota detenida asustó en sus primeras llegadas. Un anticipo de cabeza de Carlos Jacobi preocupó y mucho a la defensa albirroja en el arranque.

El Fortinero respondió con una jugada electrizante protagonizada por Patricio Rey. A todo ritmo, el juvenil de Alumni quedó mano a mano con Leonardo Morales y el uno visitante se lució tapando su definición. Tras el rebote del guardameta, el propio Rey, esta vez de cabeza, tuvo el gol, pero su envío final se perdió por encima del travesaño.

El partido se armaba de a poco y lucía prometedor. Con mucha intensidad de ambas partes había promesa de buen partido. Con el correr de los minutos, los pibes de Alumni tomaron más confianza y en base con la movilidad de sus volantes pasó a dominar. Juan Pablo Galleguillo tomó la posta y se erigió en el conductor de su equipo. Bien secundado por la línea de volantes, los fortineros colocaron en aprietos a un rival que lo dejó hacer y se preocupó por esperarlo en su campo.

Pero al local le sobraron toques y le faltó profundidad.

Con el orden defensivo y la concentración como estandartes, la visita se las ingenió para aguantar el temporal. Y cuando tuvo su chance no la dejó pasar. Error en la salida de Agustín Bencivenga y resolución magnífica de Bruno Domínguez para transformarlo en gol con un remate alto y violento. Ese gol marcó el rumbo del partido.

Alumni acusó el impacto y perdió su buen andar. Por el contrario, Yrigoyen lució fortalecido y se adueñó de las acciones. El local comenzó a sumar problemas de funcionamiento, no lograba llegar con peligro y su andar se volvió demasiado previsible. Conti tomó nota y le sumó obstáculos en la zona media a un rival ingenuo y carente de sorpresa, que se repetía en su forma de atacar.

Además, el árbitro comenzó a tomar protagonismo y lo que pareció penal de Bencivenga contra Esquivel (se jugaban 37 minutos) terminó en nada. El juez -que estaba sobre la jugada-  entendió que el defensor llegó a tocar antes la pelota y dejó seguir las acciones.

Alumni no hacía pie y en el ambiente se palpitaba la posibilidad del segundo gol visitante. Y así fue: a los 44 minutos y después de un tiro libre ejecutado por Cristian Fernández, el oportunismo de Bruno Domínguez volvió a decir presente. La zurdita del once de Yrigoyen encontró el hueco justo para colar un remate ajustado contra la base del poste izquierdo del arco defendido por Jonathan Scalzo.

Máxima eficacia para el equipo visitante y nuevo mazazo para un Alumni confundido y con escasas respuestas futbolísticas. Tras el entretiempo, Suescun movió el banco, cambió el dibujo y mandó a dos titulares habituales al campo: Román Martini y Franco Tejeda.

Sin embargo, la fórmula no le dio los resultados esperados. Alumni se mostró largo en el campo y desconectado en todas sus líneas. Sin relevos y otorgando enormes ventajas en las transiciones defensivas, lentamente, el Fortinero comenzó a jugar al borde del abismo.

Yrigoyen, de contra, lo tuvo a su merced, pero le perdonó la vida. Dejó de lado la practicidad que lo había caracterizado en el primer tiempo y se dedicó a desperdiciar situaciones de gol. Con Martín Arroyo llegando cada vez que se lo proponía o Nicolás Yanantuoni buscando el desequilibrio en cada intento, la visita dejó escapar la posibilidad de estirar la diferencia en el resultado y llegar más tranquilo a la revancha.

Alumni era puro desconcierto y solo era cuestión de superar a Lucas Medina en el medio para que cada jugador del visitante quedara cara a cara con Scalzo, quien debió trabajar a destajo. El juez pareció apiadarse del descalabro futbolero de Alumni y obvió un clarísimo penal del arquero en perjuicio de Esquivel, sobre los 35 minutos.  También debió expulsar a Facundo Depetris (remplazó a Galleguillo en un cambio difícil de comprender), pero la tarea del juez ya había desbarrancado y solo parecía sumar más equivocaciones.

El final encontró a los dirigidos por Martín Conti festejando un triunfo logrado con mucha autoridad y al que le parecieron faltar algunos goles. Los de Alumni se fueron cabizbajos, preocupados, pero pensando quizá que lo mejor que se llevaron fue la diferencia de dos goles cuando pudieron ser muchos más.

La revancha en Tío Pujio definirá esta historia a la que le falta un capítulo.

El árbitro - Lucas Coltro

Floja tarea del juez. Dejó dudas cuando tuvo que decidir sobre jugadas polémicas. No cobró un grosero penal para Yrigoyen por falta de Scalzo en perjuicio de Esquivel. Falló también en el aspecto disciplinario. Debió expulsar a Depetris. 

La figura - Bruno Domínguez

Astuto para moverse en el campo y eficaz para aprovechar las chances de gol que se le presentaron. Cumplió con acierto la tarea de colaborar con la contención y sumó en ofensiva cada vez que se proyectó.