ENTREVISTA / EDUARDO DEQUINO

“El crecimiento del pádel en todo el país es impresionante”

En medio de la crisis, el conocido Oso inauguró tres nuevas canchas profesionales, por lo que ya existen más de 20 entre Villa María y Villa Nueva. “Todos estamos con turnos y hoy ya no hay pueblo que no tenga una cancha de pádel”, afirmó
miércoles, 20 de diciembre de 2023 · 08:30

En medio de una crisis que dejó a muchas personas paralizadas, el excampeón mundial de pelota paleta, Eduardo “Oso” Dequino, inauguró el viernes un nuevo complejo de pádel en Villa Nueva, con canchas profesionales. Una apuesta fuerte que, a pesar de los vaivenes de la economía, llega para saciar la sed de los padelistas que cada vez son más en el conglomerado local.

Dequino, quien abrazó esta disciplina desde los 90, asegura que el pádel, hoy, “es el segundo deporte que más se juega en el país, detrás del fútbol”. Por eso no dudó en abrir el tercer complejo personal y el quinto entre las dos ciudades.

“Me presenté una tarde en Unión Eléctrica, vi unas canchas viejas que estaban destruidas, pasé y hablé con Jorge Godoy, uno de los encargados, y estaban arreglando. Le tiré la propuesta, pasé a los 15 días y la aceptaron”, comenzó contando Dequino sobre su nuevo desafío.

“Decidimos hacer una inversión, con la colaboración de la gente de Unión Eléctrica, con Godoy, Diego Bencivenga y Mariano Peralta. Hicimos un contrato donde armamos el club todo nuevo, armamos vestuarios... Todo por un contrato por 12 años, para recuperar la inversión”

-¿Y la crisis?

-Lo que pasa es que, como ando con el tema de las canchas, puedo encararlo de otra manera. En los últimos meses me agarró con lo más caro, pero es lo que presumíamos. Hoy, cada cancha cuesta 22 mil dólares, imaginate. No sé si volvería a hacerlo porque llegar a los tres complejos, hoy, requiere de una inversión de 100 millones, una locura.

-Si bien es un negocio, no deja de ser una apuesta a una disciplina deportiva. ¿Por qué lado tira más?

-Desde hace tiempo estamos apoyando al crecimiento de este deporte. Y ahora hicimos el club porque confiamos en el lugar y hay una demanda de jugadores, hay mucha gente que no sabe dónde jugar porque las canchas están llenas siempre.

-¿Es real ese furor?

-Totalmente. Hoy, el pádel es el segundo deporte del país. Y te doy un ejemplo: la fábrica de vidrios en Argentina tiene récord de ventas por las canchas que se hicieron.

Hay más de 4 mil canchas de pádel en Argentina, es una locura. Y si te ponés a ver, de acá, pasás por Tío Pujio, James Craik, Oliva, Oncativo, Río Segundo… Cualquier pueblo tiene cancha de pádel.

El crecimiento fue impresionante. Y podés seguir si querés. Te vas hasta Rosario y, donde pasés, hay una cancha. Lo mismo si te vas para el lado de Río Cuarto o Las Varillas.

-¿Es más el furor argentino?

-Se está dando en todo el mundo. Lo agarraron los turcos y lo hicieron crecer a nivel mundial. Hoy ves los partidos en todos lados.

-En Italia, hoy es una locura. Y tuve la suerte de estar en Panamá, hace un mes, y allá es el deporte más jugado que hay. Es carísimo, pero es el más jugado.

También en Chile ya es furor, en Brasil también. Está en todo el mundo. Y penetra además en los mejores clubes de Europa, mientras se está metiendo mucho en Estados Unidos.

-¿Por qué tanto ahora?

-En el caso de Argentina, después de la pandemia, la gente empezó a jugar a este deporte porque era el primero que estaba habilitado. Y allí muchos se encontraron con una cancha totalmente diferente a lo que se jugaba en los años 90.

Hoy tenés alfombra y cristal. Antes, con el cemento, que era más rápido, la gente jugaba uno o dos partidos, se aburría y se iba. El tema era que la pelota salía como un avión y, si no tenías mano y no eras buen jugador, no podías jugar.

Entonces, la gente ahora se encuentra con algo nuevo y, lo que se puede asegurar como nuevo, es que parece un deporte tomado por las mujeres, ya que debe haber 400 mujeres jugando al pádel solamente en Villa María y Villa Nueva. También la gente grande está jugando. Y todo es porque le han agarrado la mano, porque la cancha te da más tiempo para que puedas aprender.

-¿Tiene que ver también con los costos de cada deporte?

-Puede ser. Jugar al padel no es caro. Sí podemos decir que, como es un furor, varios se abusan. Una paleta que vale 50 lucas, te la venden a 100 y, a pesar de que se han ido los costos por la inflación, hay que reconocer que muchos ya se venían abusando, mal.

Siempre está el que saca ventaja en esto, pero en Villa María y Villa Nueva se puede jugar tranquilamente. De hecho, un turno de fútbol en una hora vale 1.500 pesos; jugar al pádel te cuesta 2 mil las dos horas, sobre una alfombra que vale 10 mil dólares. Igual, no se puede aumentar porque el club está lleno. Ganaremos menos todos, pero tendremos el club lleno, que es lo importante. De hecho, yo abro a las 14 y termino con las canchas llenas a las doce de la noche.

-Fuiste campeón mundial juvenil de pelota paleta, pero abrazaste el pádel con más tiempo...

-A la pelota paleta jugué hasta el 89, en el 90 arranqué con el pádel y nunca más cambié. Sin embargo, todavía juego al frontón, voy al Centro Vasco, porque lo llevo en el alma. Para mí es sagrado y creo que la pelota paleta es el mejor deporte del mundo, pero aprendí que no podés vivir de eso, sí del pádel.