Básquet - Alejandro Cichy
“Ya recorrí demasiado y ahora quiero empezar a distrutarlo de otra manera”
El interno villamariense disputó su último partido oficial. Luego de casi dos décadas jugando en distintos equipos, anunció su retiro y que ahora seguirá colaborando como dirigenteEl año deportivo sigue dejando curiosidades y novedades. La final del pasado miércoles entre Central Argentino y Unión Central dejó como dato particular que fue el último encuentro oficial de Alejandro Cichy, un deportista que dejó su sello propio en este deporte, con una extensa trayectoria en clubes de toda la provincia e integrante de la denominada “Generación de Oro” del seleccionado local de Mayores.
Luego de la final del miércoles, donde Central Argentino derrotó a Unión Central, el plantel aurinegro se agrupó y empezó a cantar “El Ale no se va, el Ale no se va”.
Lo que era una noticia para unos pocos, se convirtió en uno de los datos más relevantes de este partido: fue el último partido oficial de Alejandro Daniel Cichy (37 años), uno de los dos veteranos que tuvo el encuentro, el otro fue Diego Cerutti (43).
Nacido el 30 de diciembre de 1985, llegó al básquet con 10 años y se quedó la mayor parte de su vida. Antes, aunque solo por un par de años, practicó patín artístico en el Club Ameghino, donde iba junto con su hermana.
Visiblemente emocionado, el jugador se abraza uno a uno con todos; el último, el presidente del club, Leonardo Negrini, antes de disponerse a dialogar con El Diario.
-¿Escuchamos bien? ¿Dejas de jugar?
-Sí, es mi último juego.
-¿Lo venías meditando hace tiempo? Algunos comentaron que se lo contaste a unos pocos y hace pocos días.
-Algunos chicos ya lo sabían. Yo lo venía pensando desde principios de año. Mi idea era entrenar, sumarme y dar una mano. Me embalé, se armó un lindo grupo y seguí. Pero ya lo tenía pensado. Cada vez se hace más difícil entrenar, por el laburo, la situación del país, las presiones, la familia. Yo se lo comentaba a mis compañeros al final del partido. Cuando más grande sos, necesitas entrenar más para estar a un nivel como el que tuvimos que competir en el Prefederal de este año.
-El básquet de Villa María crece y eso exige más…
-Es muy fuerte, es muy exigente. Planteles como el de Central Argentino o Ameghino; hay un buen básquet y cada vez hay que entrenar y cada vez cuesta más entrenar. No porque no quiera, sino por las otras obligaciones personales. Ya lo venía pensando. A lo largo del año estuve también trabajando con los dirigentes. No me hubiera gustado que fuera de esta manera, hubiera preferido hacerlo ganando, pero lo de esta final era un resultado más, me voy con un montón de amistades y cosas que me dio el básquet.
-¿Y ahora, qué?
-Voy a seguir laburando en el club. Voy a estar ahí, a la par de los dirigentes, sumando para que Unión crezca; creo que tenemos todo para estar más arriba; esta temporada se vio, con el grupo que se armó. Estoy más que agradecido a Unión, siendo que yo no me formé acá. Pero llegué a este club hace muchos años y ya soy uno más de ellos.
-Pasaste por muchos equipos, a nivel local y provincial, y fuiste parte de aquel histórico seleccionado villamariense que fue campeón del Provincial 2008.
-Empecé a Sparta, de ahí me fui a Banco de Córdoba, luego pasé por Barrio Parque, 9 de Julio, de Morteros; Argentino, de Marcos Juárez; regresé a Sparta, pasé por Ameghino y salimos campeones de la Liga Provincial B (2009). Luego pasé por Unión, de Oncativo; Acción Juvenil, de General Deheza; hasta que llegué a Unión Central. Fue una vuelta larga y en todos lados coseché amistades. Son muchos años de andar en el básquet.
-Y en Unión te quedaste más que en ningún otro club.
-Sí, creo que llevo ocho años. Me quedé porque había un grupo de buenos chicos y de buena gente. Se notaban las ganas de laburar, todo genuino, con pocos recursos. Eso por ahí da más satisfacciones. Estoy más que agradecido. Ya estaba pensado lo de retirarme. Ya di muchas vueltas y ahora quiero disfrutarlo de otra manera. Por esas cosas que uno vio jugando, que se ve en una cancha, un detalle, alguna cosa, quiero laburar para que a los chicos no le falte nada. Estar afuera de la cancha, pero ver a los chicos que terminen el partido y tengan algo para comer, por ejemplo. Quiero estar del otro lado, sumando. Hay un grupo de gente que este año armó una minicomisión, que queremos eso. Voy a estar ahí. El básquetbol es todo para mí y no me voy a ir. Hasta mi hija viene a Unión y hace gimnasia artística.
-Siempre se usa la frase “lo que dejaste de lado por hacer un deporte”. ¿En tu caso te dio más de lo que te quitó?
-Sí. Recién ahora, en los últimos provinciales, cambiaron la fecha de disputa, pero antes no tenía vacaciones, nos privamos de muchas cosas, pero a la larga no se nota, porque es más lo que coseché. Pero llegas a una edad, tenés familia y decís “ya no quiero posponer cosas, salidas, vacaciones, porque tengo un compromiso”. Tampoco pasa por no cumplir el compromiso. Entonces prefiero dar una mano desde otro lado y darle el lugar a otros chicos y ayudar en lo que sea.
-¿Pensaste en ser entrenador?
-No, me gusta trabajar como dirigente. Buscar que los chicos estén bien, que no les falte nada; estar del otro lado, organizar.
-Al final del partido te cantaban que no te vas. En realidad, te vas de las canchas, pero te quedas en el club
-Seguro. Está bueno que toda la experiencia que uno tuvo a lo largo de muchos años, poder trasladarlas. Hace de los 10 años que veo y juego básquet y es mi deporte favorito. Hasta fui con mis amigos a los Juegos Olímpicos de Río 2016, para ver básquet, no para otro deporte. Es como que el básquet me dio todo.
-¿Te faltó algo por conseguir?
-Hubiera estado lindo lograr el ascenso al Federal de este año con Unión, porque era como un anhelo. Pero estuvimos ahí y no se logró. Éramos conscientes del plantel que teníamos, y el objetivo desde el principio no era ascender, era hacer un buen rol y jugar a la par de todos. Pero nos encontramos con que a cualquiera podíamos hacerle partido.
-Si tenés que mencionar un amigo que te dio este deporte, ¿a quién nombras?
-El básquet me dio todo, mi grupo de amigos son del básquet, son de Sparta, de la época que éramos Juveniles y nunca más nos separamos. Son como mis hermanos, con los que compartimos todo.
-¿Un entrenador?
-Alejandro Loterio me dejó muchas cosas, por su nivel y experiencia; pero de todos saqué cosas. Uno estaba acostumbrado a una cosa, y este año, Guillermo Kenig planteó un esquema totalmente distinto y estuvo bueno adaptarse, sumar y que cambie un poco el chip. Creo que de todos me llevo cosas.
-Nombraste los clubes por los que pasaste y el único que no mencionaste es Central Argentino. Curiosamente, con el que te enfrentaste en tu último partido
-Sí. Justamente. Central Argentino, mi último rival.
-¿Qué título recordás más?
-Creo que el del Provincial de Mayores de 2008 con la selección de Villa María y el de Ameghino en la Liga Cordobesa B, con Darío Arrigoni. En este torneo, nadie nos tenía como candidatos, fue raro. En la selección éramos todos amigos, un grupo de chicos que veníamos jugando juntos desde hacía varios años y fue algo histórico, que nunca se repitió. Y luego, el título con Ameghino, también. Cuando uno miraba el plantel, éramos dos o tres que llegamos y el resto eran todos chicos del club. Fue muy meritorio por todo lo que dimos. Estoy muy agradecido por todo eso, entonces me voy del básquet contento. Me voy de la cancha, pero voy a estar del otro lado del parqué, en el club.
Alejandro Cichy ya lo anunció, se va de las canchas, pero se queda en Unión.
