CLAUSURA / Primera final

No “mojaron” bajo la lluvia

Yrigoyen y Ticino igualaron sin goles en el partido que abrió la definición del torneo, que seguirá el próximo sábado. Con muchas precauciones de “no equivocarse”, todo se redujo a mínimas chances y pocas emociones en La Caldera, que estuvo repleta de público
lunes, 18 de diciembre de 2023 · 13:00

No hubo vencedores ni vencidos en la primera final de nuestro fútbol. En la primera final jugada en Tío Pujio, y con una constante llovizna, el local, Yrigoyen, y Atlético Ticino igualaron 0 a 0. La definición se traslada ahora a la vecina Ticino, donde el próximo sábado se jugará la revancha.

El primer juego tuvo color y presencia multitudinaria, pero le faltó fútbol. Por los números con que llegaban ambos finalistas, y sobre todo por sus últimas actuaciones, se esperaba un duelo de alto vuelo futbolero. Pero las especulaciones previas viajaron pronto al olvido, cuando la pelota comenzó a rodar. Los miedos y los recaudos defensivos pronto marcarían tendencia cuando comenzaron a jugar. Conocedores de que las finales se ganan, ambos conjuntos privilegiaron una visión conservadora del juego.

Impresionó mejor en el arranque la visita, con un juego rápido y con mucha movilidad. El piso de la cancha se adecuaba mejor a esa propuesta debido a la persistente llovizna que se hizo presente a lo largo de gran parte del desarrollo.  En ese comienzo favorable a Ticino, el arquero local, Leonardo Morales, debió exigirse para desviar un remate de Gonzalo Bertola en un tiro libre ejecutado con mucha picardía.

Y tuvo que esforzarse el guardameta de Yrigoyen nuevamente, sobre los 20 minutos, para desviar otro tiro libre de Gonzalo Bertola.

Yrigoyen lucía impreciso, con poca conexión entre sus hombres de mitad de cancha y escasa profundidad. Ticino defendía a lo ancho del terreno y le quitaba los espacios que el local requería para atacar. Contenido Martín Arroyo, a Yrigoyen se le recortaban demasiado sus posibilidades de ataque.

La variante dispuesta para este encuentro por Martín Conti (el ingreso de Maxi Bustos por un “tocado” Nicolás Yanantuoni) no resultó productiva. Cerrado en ataque junto a Álvaro Esquivel (doble nueve), la falta de espacios para explotar su velocidad y habilidad le determinaron posibilidades.

El correcto patrullar de Gastón Godoy, el cinco de Ticino, brindaba la cuota de equilibrio que el equipo de Rosarolli necesitaba. Pero le costaba arriba.

El factor sorpresa resultó un bien escaso y todo se reducía a iniciativas individuales que tenían a Ayrton Páez como protagonista excluyente. Aunque tuvo que aparecer en escena Martín Bianchi para sacudir la modorra. Proyección y desborde por la derecha, pelota al medio del área para Elías Acosta, quien abrió a Rodríguez, quien ensayó un remate bajo que terminó impactando en la base del poste derecho de un Leonardo Morales ya vencido.

El entrenador local se movía nerviosamente al costado del banco de suplentes y sus gestos mostraban claros signos de fastidio. Su equipo, tan dúctil para leer el juego y cómo moverse de acuerdo a su rival y los momentos del partido, se mostraba desconcertado.

La defensa de Yrigoyen, liderada por los centrales Carlos Jacobi y Martín Artico, tuvo demasiado trabajo en ese primer tiempo. Tanta exigencia que Artico, estando amonestado, caminó al filo de la expulsión en varias jugadas.

En el complemento, la situación no varió demasiado, pero el esfuerzo físico que demandó el terreno y la intensidad del juego aplacó el ritmo del mismo. Yrigoyen cedía la iniciativa a su rival y lo esperaba para meter una contra. Ticino aceptó el convite, pero le faltaron variantes y mayor presencia ofensiva. Todo se reducía a lo que el talentoso Páez podía generar por izquierda. Sobraban los rivales a superar y opciones que sus compañeros le brindaran para descargar.

Pero el local tuvo sus posibilidades claras para sacar réditos a su postura. Primero, sobre los 18 minutos, cuando un centro tras un tiro libre mal ejecutado, encontró a Maxi Bustos (solo en el área), quien cabeceó defectuosamente.

Y después, sobre los 30, cuando el que quedó en soledad de cara al gol fue el ingresado Nicolás Yanantuoni, quien tiró apenas alto, de media vuelta, cuando Olmedo se relamía llegando “de atrás”.

Ya en el último cuarto, un remate de Alexis Rodríguez que alcanzó a tapar en forma oportuna Carlos Jacobi y un cabezazo de Pablo Picotti que pasó cerca.

Demasiado poco para tanta expectativa, pero el fútbol es así y nos quedamos con ganas de ver un poco más. Por la certeza de que ambos equipos pueden ofrecerlo, será cuestión de esperar la revancha.

Podrá haber vuelta olímpica o no. Habrá que esperar unos días, la gloria siempre aguarda por los que se animan a más.

La figura - Leo Morales

Cuando tuvo que intervenir lo hizo con acierto. En una cancha difícil por la llovizna, mostró seguridad, especialmente en remates con pelota detenida. Por el lado del visitante, el despliegue de Ayrton Páez no le alcanzó a su equipo.

El árbitro - Álvaro Carranza

Físicamente impecable, siempre cerca de las jugadas en un partido que tuvo gran ritmo. Desde lo técnico supo conducir el juego. Dudó demasiado en lo disciplinario, le faltó quizá alguna amarilla más, pero decidió no expulsar (a Artico y Acosta, ambos por reiteración de faltas estando amonestados).