COPA DE LA LIGA / FINAL
La Canallada más gloriosa
Con un exquisito gol de Lovera, Rosario Central venció 1-0 a Platense en Santiago del Estero y es el nuevo campeón del fútbol argentinoRosario Central, dirigido por Miguel Angel Russo, es el nuevo campeón del fútbol argentino. Anoche, venció 1-0 a Platense en el estadio Madre de Ciudades y se coronó campeón de la Copa de la Liga. Maximiliano Lovera, con una brillante acción personal, marcó el gol de la victoria, sobre el cierre del primer tiempo, y le dio el título número 12 al Canalla en su historia.
- Con el título de ayer (12º en su historia), Central jugará el Trofeo de Campeones 2023 ante River , el próximo viernes y en sede a confirmar
Como se preveía, el conjunto rosarino tomó la iniciativa ante un Platense ubicado para contragolpear, y en esa faceta, el Calamar avistó primero con un remate de Lucas Ocampo que Broun desvió al córner.
Y, en la siguiente, Russo se equivocó en una réplica con superioridad numérica.
"Arrancamos el año en menos cero y terminamos dando la vuelta". Miguel Ángel Russo, DT del campeón
De todos modos, promediando la etapa, el Canalla empezó a ser más profundo y terminó rubricando su superioridad en el marcador, con el exquisito tanto de Maximiliano Lovera, quien fue la apuesta del entrenador Russo para esta definición (venía siendo suplente y lo ubicó de titular). A los 40 minutos, Lovera recibió de espaldas, giró y realizó una apilada fenomenal -con caño incluido- sentenciar el 1 a 0, con definición de zurda.
Un choque de cabezas entre Facundo Mallo y Mateo Pellegrino generó preocupación en todo el estadio, apenas comenzado el partido, y que derivó al traslado en ambulancia al hospital del delantero Calamar.
Después de eso, Central -que casi lo liquidó la final con un remate al travesaño de Campaz- mostró la solidez defensiva habitual para sostener la mínima ventaja ante un Platense que, pese a las variantes y la búsqueda constante, no encontró la manera de vulnerar el arco custodiado por Broun. Para más, el equipo de Palermo terminó con diez, por la expulsión de Suso, en tiempo cumplido.
Finalmente, el árbitro decretó el final para toda la algarabía de la Academia rosarina, que colmó de emoción y felicidad el Madre de Ciudades.
