Copa Argentina / El “Pincha” lo dio vuelta en el segundo tiempo y ganó 3 a 2
Estudiantes eliminó a Boca
Estudiantes de La Plata se erigió anoche en el primer finalista de la edición 2023 de la Copa Argentina, al derrotar por 3-2 al convulsionado Boca Juniors, en una de las semifinales que se jugó en el estadio Mario Kempes.
El equipo dirigido por Eduardo Domínguez sacó provecho de la fragilidad defensiva “xeneize” y se impuso con los tantos convertidos por Guido Carrillo, Mauro Boselli y Nicolás Figal en contra de su valla.
En tanto, el 11, conducido en forma interina por Mariano Herrón, había dado vuelta la historia en la primera etapa, con sendas conquistas del uruguayo Miguel Merentiel, el mejor jugador del semestre en las huestes de la Ribera.
Boca debió luchar en la adversidad y jugó con 10 hombres desde los 14 del primer tiempo, por la expulsión del lateral izquierdo Marcelo Saracchi.
El “Pincha” dirimirá el título con el ganador de la otra semifinal que esta noche disputarán San Lorenzo y Defensa y Justicia, en cancha de Lanús, a partir de las 21.10.
Los simpatizantes “rojiblancos” que vinieron a Córdoba vieron una producción con altibajos del equipo de Domínguez, aunque la iniciativa siempre estuvo de su lado.
Con el toque distintivo de Rollheiser, las proyecciones por derecha de Leonardo Godoy y el criterio de Fernando Zuqui le alcanzó en el arranque para desbordar a un rival confundido atrás, otorgando ventajas por las bandas.
Así, en una de las primeras aproximaciones a la valla rival, el conjunto platense pudo facturar, cuando Godoy escapó por derecha y mandó centro a la carrera, que fue conectado de cabeza por Carrillo, para decretar la apertura.
Los horrores defensivos del “Pincha”, a pesar de la superioridad numérica, le permitieron a los conducidos por Herrón meterse nuevamente en partido. Porque cada vez que el chico Valentín Barco exhibía su pegada, la zozobra se instalaba en el área platense.
A los 28 minutos, Zaid Romero cometió una doble equivocación: no rechazó un envío largo de Barco y luego le entregó el balón al borde del área a Merentiel, quien acomodó el cuerpo y sacó un latigazo para establecer la igualdad (1-1).
Esos minutos le permitieron a Boca esbozar una ligera recuperación, con un Barco más activo. Y un Merentiel, intratable.
Entonces, sobre los 42 m., Ezequiel Bullaude ganó una pelota casi sobre la misma raya ante un quedo de Jorge Rodríguez y tocó al medio para que el delantero uruguayo definiera ante la oposición del arquero Andújar (2-1). Con un hombre menos, el equipo xeneize exhibía una muestra de carácter importante.
Pero en el segundo tiempo, las equivocaciones defensivas de Boca dieron ‘vuelta la taba’ frente a un adversario que tonificó su ofensiva con los ingresos de Boselli y Méndez.
Y precisamente, el atacante que concretó divisiones formativas en el Xeneize y se transformó en ídolo del club platense, pudo estampar una tijera que se tradujo en el 2-2, cuando iba apenas un minuto.
Y sobre los 19 m., después de una sucesión de fallos, la pelota le quedó en la puerta del arco a Boselli, quien fue “primereado” por Figal, que no hizo más que meterla en su propia valla.
De allí hasta el final, Herrón mandó a la cancha a Cristian Medina, Luca Langoni y Darío Benedetto. Boca buscó en base a centros, a algún que otro desborde, pero jamás tuvo claridad y equivocó los caminos.
Pese a todo cierta fragilidad defensiva que exhibió el combinado platense abrió la esperanza de que Boca igualara la historia, mediante una maniobra aislada. Pero ello no ocurrió.
La ilusión del ingreso a la Libertadores queda más lejos para un Boca que vivirá el proceso eleccionario del 2 de diciembre con un condimento adicional, basado en la inclusión en listas diferentes de Román Riquelme (candidato a presidente por el oficialismo) y Mauricio Macri (postulante a vice por la oposición).
