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Un Lobo suelto en Plaza Ocampo
Argentino, con una buena actuación colectiva y la mejor versión de Lana?Díaz, goleó 3-0 a Española, que terminó con uno menosCon una sólida actuación, sobre todo en la primera etapa, Argentino goleó 3-0 a Española en Plaza Ocampo.
Con un Claudio Díaz inspirado, el Lobo aplastó a un timorato equipo gallego en la calurosa tarde del domingo.
Un primer tiempo de gran factura cimentó el triunfo del elenco dirigido por Maximiliano Burello, que marcó claras diferencias tanto en el juego como en el resultado.
Argentino tuvo un arranque explosivo. En tan solo cuestión de minutos el Lobo arrinconó a su rival y generó varias situaciones claras de gol.
El gran protagonista de esos minutos iniciales fue el juvenil Valentino Guerra, que tuvo a su disposición tres claras opciones de marcar. En la primera no supo resolver en el toque final, después fue el arquero Giordano el que intervino para desviar al córner y finalmente terminó definiendo por arriba de frente al arco. Los jugadores de Española lucían desconectados del partido y el arquerito Giordano a los gritos intentaba que despertaran. Eran momentos de dominio absoluto de Argentino. Pelota y terreno eran patrimonio del equipo que hacía de visitante en una Plaza Ocampo que lucía un piso en muy buen estado. El sólido andar del Lobo se cimentaba en su buena disposición en la zona media, pero sobre todo en la inspirada tarde de Claudio Díaz. El 10 mostró lo mejor de su repertorio: movilidad, habilidad y sobre todo su claridad para ver lo que otros no pueden. Pases en profundidad o con ventaja sirvieron para que su eterno compañero de aventuras Mauro Fuente hiciera estragos en el fondo de Española. La velocidad del pibito Franco Funes (Clase 2006) sumó otro motivo de preocupación para el fondo del equipo gallego.
Argentino no aguantó el tremendo ritmo del inicio y promediando la etapa levantó el pie del acelerador. Española respiró aliviado, porque no la pasaba bien y lo mejor que podía mostrar era el resultado. Un cero a cero que castigaba a Argentino y otorgaba aire a un sufrido equipo gallego.
Solo bastaba que los de Burello afinaran la puntería para que la historia cambiara. Española solo respondía en forma esporádica, con pelotazos e intentos individuales solo para demostrar que estaba en Plaza Ocampo.
La sorpresa la aportó un defensor. Tomás Lorca apenas pasando la línea de mitad de cancha ensayó un remate violento y con buena dirección que por fortuna para el arquero de Española salió apenas por encima del travesaño. El gol estaba al caer, la visita movía el árbol con insistencia.
Hasta que la zurda de Claudio Díaz tras un córner ejecutado en forma cerrada, encontró la cabeza de Mauro Fuente ante la presencia complaciente de los defensores locales. Anticipo del nueve que ha dado sobradas muestras de conocer a la perfección el manual del goleador para colocar en ventaja a su equipo. Justicia futbolera si cabe la metáfora y tranquilidad para los de Burello que controlaban todo, menos el resultado.
Después se vio lo mejor del Lana Díaz. Primero para asistir en cortada a Mauro Fuente que no pudo definir ante la excelente reacción del arquero Giordano. Y poco después para meter un pase quirúrgico y dejar al pibe Funes de cara al gol. Ver ese pase solamente valió estar en Plaza Ocampo.
Después el pibe Funes definió con el DNI pesándole en la espalda. Se demoró y le dio el tiempo que necesitaba Giordano para lucirse en la tapada final. Pero Española no tenía reacción ni tampoco memoria futbolera porque sobre los 38 minutos volvió a repetir el error del primer gol. Córner desde la derecha ejecutado por Facundo Ledesma y cabezazo de Tomás Lorca casi en el área chica. Gol clonado al anterior y ventaja para el que jugaba mejor 2-0. El amanecer del complemento mostró una reacción de Española que encendió las alarmas en Argentino.
Diego Valle seguramente disconforme con su equipo metió mano y dispuso variantes. Pero sobre todo el cambio estuvo en la actitud de sus jugadores.
Se vio a sus hombres presionar más arriba y con mayor agresividad (en el buen sentido) y el que se durmió la siesta fue Argentino tranquilo con la ventaja del resultado. El pibe Felipe Meloni (uno de los ingresados) exigió a Luciani en un tiro libre y después fue Merani el que tuvo su oportunidad ante un arquero que dijo otra vez presente.
Pero ese atisbo de reacción tuvo un rápido final y no fue culpa de Argentino. En forma inocente el pibe Meloni cometió un foul innecesario en mitad de cancha estando amonestado y el juez Gonzalo Ludueña le mostró la segunda amarilla. El DT de Argentino, Maxi Burello en forma inteligente dispuso la salida de sus mejores hombres pensando en los cruces que se vienen y mandó a dos rapiditos para liquidar el juego de contra: Diego Carrera y Benjamín Aramburu. Española ya no estaba dispuesto a pelear por una hazaña que parecía lejana y bajó los brazos.
Con espacios, Argentino contó con varias posibilidades para estirar el marcador, hasta que Diego Carrera le rompió el arco a Giordano. El arquero gallego se convirtió a lo largo del partido en la última resistencia de un equipo sin alma ni fuerza para pelearle el partido a su rival.
Pudieron ser más goles, pero el 3-0 final marcó la diferencia justa entre un equipo ambicioso y lúcido como Argentino y otro que fue una verdadera sombra.
La figura - Claudio Díaz
Apareció en escena el Lana que todos conocemos. Fútbol en estado puro, talento y sacrificio al servicio del equipo. No aguantó el ritmo y debió salir. Sus compañeros lo extrañaron demasiado.
El árbitro - Gonzalo Ludueña
Correcto. Supo conducir el juego sin problemas, contando con la colaboración de los jugadores. Acertó en la expulsión y no debió decidir sobre jugadas polémicas. Asistentes: José Rundio y Hugo Banegas.
