ENTREVISTA / DESTACARON A UN GRANDE
Ricardo Depaoli festejó con todos
Una gran reunión se organizó para el expiloto del Turismo Nacional, que representó a la ciudad en 13 temporadas de la categoría. Entre amigos contó su historia sobre los fierrosLa idea surgió de parte de su primo Guillermo Galfrascoli: reunir a los mecánicos y amigos de Ricardo Depaoli (hijo), expiloto de Turismo Nacional en las divisionales 2 y 3 que representó a Villa María durante 13 temporadas, logrando 17 victorias y muchísimos podios.
La prensa no podía estar ausente en semejante reunión, donde el denominador común fue recordar la carrera deportiva de este exitoso piloto de nuestra ciudad, que hoy cuenta con 78 años, transcurriendo su vida sin mayores complicaciones de salud.
Durante el encuentro también recordó su trayectoria en diálogo con El Diario.
-¿Cómo se produjo su debut? ¿Bajo qué condiciones y en qué competencia sucedió?
-La primera complicación fue que mi papá (N. de la R.: competía con el apodo Rueda Libre), a pesar de haber corrido en el TC, no quería que corriera. No obstante, con un grupo de amigos compramos un auto usado y lo comenzamos a preparar; de la planta motriz se encargaron los hermanos Caldarella. Hay un detalle que pocos conocen, Mario Enrique Tarducci fue el que pagó el trabajo de la preparación. El debut fue en el Gran Premio del Turismo Nacional del año 1973, me acompañó en esa oportunidad Enrique "Pollo" Ghezzi. La primera etapa unía Venado Tuerto con San Juan; en esa carrera corrió también Mario Stillo con un Renault 12. Hasta la neutralización, en General Cabrera, yo venía punteando en los tiempos, en la ruta, hasta ese momento, había pasado 36 autos. Pero, lamentablemente, en el dique de Los Molinos tuvimos que desertar porque se centrifugó el embrague.
-¿Cuántas carreras ganó?
-Calculo que aproximadamente fueron 17 competencias, tanto en el orden nacional como provincial. La primera a nivel nacional fue en la Clase 2 en el autódromo San Martín de Mendoza; en la zona del cerro de la Gloria, en un circuito que hoy no existe más. También triunfé en La Rioja, en el Zonda de San Juan. Recuerdo que terminé tercero en Potrero de Los Funes cuando se corría al revés. Además de estas competencias triunfé en varias más en la Clase 2.
En otro momento de mi carrera deportiva decidimos con el equipo intentar en la Clase 3, siempre en pista. Adquirimos un Renault 18, que había sido de Jorge Recalde, lo adaptamos a la pista y recuerdo que triunfamos en una competencia en el trazado callejero de la ciudad de Santa Fe, a la costa del río Paraná, donde Carlos Reutemann me entregó el premio. En algunas oportunidades venían a correr, no por los puntos, algunos uruguayos con los Ford Escort importados, entre ellos Lucho Echegoyen, Gustavo Trelles y alguno más. Con el R18 fui el único que le pudo ganar una competencia en pista, porque había mucha diferencia entre los Escort y el R18. Con ese auto también triunfé en Río Cuarto y en un trazado en el Parque Industrial de La Pampa.
-¿Había algún apoyo de la empresa de su padre y de sponsors?
-La verdad que no. Todo el dinero para correr salía de la Peña Rueda Libre -que todos los meses hacía una cena, y allí la gente colaboraba. Algunos con importantes aportes de dinero, tal el caso de la firma consignataria Reguera Montalvo, también de la empresa de Darío Ramonda, entre otras. No obstante, si uno ganaba alguna carrera, el premio que era dinero en efectivo nos permitía afrontar el costo de dos competencias. Esa peña tenía como padrino a Luis Landriscina que era muy amigo de mi padre y cuando venía a la ciudad se quedaba en mi casa, una y hasta dos semanas. No obstante, quiero aclarar que, independientemente, donde se corriera el domingo, el lunes tenía que estar a las siete de la mañana en la empresa de mi padre, que no me permitía ningún tipo de excusas.
-¿Quiénes fueron sus acompañantes y mecánicos?
-Los acompañantes que tuve fueron Enrique Ghezzi, Jorge Plovanich y el Topo Álvarez. En el tema de la motorización y demás, después de la preparación de los hermanos Caldarella, comenzamos a trabajar en el taller de mi padre fuera del horario comercial, con un grupo de amigos que me acompañan, Federico Nickel, Walter Nickel, Carlos Baudagna, Rubén Álvarez, Juan Sol y Miguel Zárate, entre otros.
-¿Cómo fue su relación con Mario Tarducci?
-Realmente excelente, porque además de pagar la primera preparación del motor, en un momento me llamó y me dijo que el Torino 380 W que él había utilizado en el Gran Premio de Turismo y también del TC, lo tenía a mi disposición a cambio de nada. Él me dijo “vos tenés todas las condiciones para correr en otras divisionales”.
-¿Quiénes eran rivales en esa época?
-Mis rivales en esos tiempos eran Emilio Satriano, Julio Pardo, Marcos Gallino y Roberto Urretavizcaya, entre otros.
-¿Alguna vez integró un equipo oficial?
-Sí, en la Clase 2, con los Fiat 128. El director del equipo era Alcides Raies y se denominaba Royal Comander, que era una marca de cigarrillos y lo integrábamos Chiche Caldarella, Gabriel Raies y yo. Recuerdo que el día del debut de equipo en el autódromo de Buenos Aires yo había establecido el mejor registro en la clasificación, por ende largaba en la primera fila, en el mejor cajón de partida, pero un toque me hizo perder toda posibilidad cuando venía en la primera posición.
Ricardo Depaoli (hijo) fue un digno representante de nuestra ciudad que con el apoyo de la Peña Rueda Libre y con mecánicos de nuestra ciudad, supo ganarse un importante lugar en el automovilismo, tanto provincial, como también el nacional. El motivo de reencuentro con sus mecánicos y amigos fue todo un acierto.
