Entrevista / Amanda Caccia
“Mi segundo lugar en la vida es una cancha”
A los 11 años jugaba en la AFUCO. Hoy, a los 29, es la primera abogada villamariense diplomada en Derecho Deportivo. Será una de las pocas mujeres agentes de AFA que podrá representar a jugadores y técnicos. “Con esto uno las dos cosas que más me gustan: el Derecho y el fútbol”, afirma(Edición impresa). La presencia femenina en el fútbol sigue en constante crecimiento. Y en ese sentido, algún día del futuro, Amanda Caccia dirá, con absoluto orgullo, que fue la primera villamariense en convertirse en agente de la Asociación del fútbol argentino, capacitada para representar a jugadores y entrenadores.
Tal vez será también la primera en gerenciar una institución.
El caso es que la joven abogada local se ganó ese espacio luego de haber cursado con éxito una Diplomatura de Derecho Deportivo que le “abrió la cabeza”, como ella misma relata, mientras cursa también la Carrera de contadora pública.
“Esto es para mí”
En la Redacción de El Diario, Amanda se entusiasma porque va a “hablar de fútbol”. Y esa pasión por el deporte, adquirida desde pequeña, le sirvió para introducirse en un mundo donde pocas mujeres lo hicieron.
“Toda la vida dije que iba a ser abogada, desde chiquita. Tengo a mi papá que es contador y ni yo ni mi hermana tiramos para esa rama. Decía ‘jamás en la vida Ciencias Económicas’ hasta que llegué al último año en la Facultad de Derecho y entré en el mundo del derecho deportivo. Dije: ‘Esto es para mí’”.
-¿Por qué lo dijiste?
-Porque mi segundo lugar en la vida es una cancha de fútbol. Desde que era chiquita, mi abuelo me llevaba a ver Alumni y mi tío a ver a Alem; iba para todos lados, pero yo, feliz de la vida. Y entonces cuando vi lo del Derecho Deportivo, me interesó. Es una rama que no tiene código, salvo los reglamentos federativos de cada asociación, entonces no es muy conocido. Y cuando vi eso, me pregunté ‘¿qué pasa acá?’, y alcancé a unir las dos cosas que me gustaban en la vida:?el Derecho y el fútbol. Así que cuando arranqué, si bien entendí que era una materia opcional, te abarcaba absolutamente todo, no solo lo que es derecho de formación, transferencia de jugadores o contrato de representación, que es lo que más palpamos todos los días, sino también se aprende a cómo gerenciar un club, cómo afrontar un concurso en una quiebra… Se trabaja mucho en el club, como institución, más allá del vínculo entre el jugador con el club o el representante.
-Es también una capacitación dirigencial...
-Exactamente. Tuvimos diferentes profes porque vimos responsabilidad civil en el deporte, la responsabilidad penal y todo lo que es imagen del deporte con cada especialista. Entonces dijimos que esto era el puntapié inicial por si se entra en el club o en la parte privada. Incluso fui elegida en su momento la mejor alumna con los parciales en la Diplomatura, y justo se había caído el convenio entre la Universidad y la Liga Cordobesa de Fútbol, y el profe tuvo todas las intenciones para que hiciera ahí las pasantías, pero lamentablemente no se pudo. Yo me había hecho la idea de entrar.
Me gusta esto porque veo que, en la mayoría de las ligas, el mayor problema es el tema de los pases. Hay traspapeleo constante; no se registra cada transacción u operación como corresponde, aunque en la mayoría de los casos no sucede nada. Y recuerdo que el profesor nos decía que está “técnicamente probado que uno de cada cien” llega al fútbol profesional. Entonces esas deficiencias en las ligas no se notan si el jugador no llega a firmar un contrato en AFA el día de mañana. Ni hay derecho de formación en ese caso.
Cuando me puse a ver el caso, se me dio vuelta la cabeza. Después también me gustó mucho el tema de las sociedades, yo me dedico al asesoramiento de empresas, entonces dije “tengo que hacer Ciencias Económicas”. Me agarró la pandemia y dije: “Si no hago contador público ahora, no lo hago más”. Mientras, en 2022 surgió esta Diplomatura.
Gonzalo Mayo, el abogado de River; Mariano Cúneo Libarona, del Departamento Legales de Racing; Pablo Barbieri, vinculado a Sarmiento de Junín y miembro del Comité de Ética de la AFA, fueron algunos de los que dictaron la Diplomatura que tuvo a Amanda como una de sus mejores alumnas.
En su momento lo dije: “Lo tengo que hacer hasta que me dé el cuerpo”. Y la hice, fue fabulosa.
-A todo esto, ¿consumías fútbol constantemente?
-Todo el tiempo. Yo veo absolutamente todo. Jugué un año en la AFUCO, cuando todavía no existía la Fufeco. Tenía 11, así que allá iba mi familia a verme. Era la primera hija, nieta y sobrina mujer de la familia. Alguien tenía que recibir esa pasión por el fútbol del abuelo y el tío. Y para mí fue fabuloso.
Yo estaba estudiando en Córdoba y, por ejemplo, me acomodaba los horarios para estudiar de acuerdo a los partidos que había. En el Mundial 2018 estaba mi agenda totalmente vinculada a los partidos. Y cuando había fecha de clásicos en AFA, ese día prácticamente no existía. Estaba todo el día frente al televisor.
Consumo fútbol a más no poder. Y para mí, ir a la cancha con la reposera, el mate y el choripán, es lo más. El domingo, para mí, es de fútbol. No sirvo para otra cosa un domingo. ¿En la costanera? No, me aburro; yo necesito estar en la cancha.
Mi idea es ingresar a un club para vivir ese mundo del asado hablando de fútbol. Yo me adapto a eso porque me parece una vida sana. Por eso cuando apareció esta diplomatura, me gustó porque tenía certificación universitaria y abarcaba lo que vimos en la facultad, extremadamente profesional.
-¿Hay más mujeres anotadas como agente?
-En el registro de agente de intermediarios y representante de futbolistas en AFA, solamente hay tres mujeres inscriptas. Eso hasta 2019 porque el registro luego no fue actualizado. Dos de ellas son esposas de jugadores, como Tamara Alves, la esposa de Patricio Toranzo. Y en cuanto a la diplomatura, diría que ya hay más mujeres que hombres. Una compañerita mía es la prima de Mariano Andújar (arquero de Estudiantes de La Plata). Y armamos todos un grupo de WhatsApp, divino, y entre las chicas siempre hablamos que nos estamos abriendo lugar a los empujones, pero vamos.
Una de las clases fue dedicada al fútbol femenino. La dio el Patón Urich, que es miembro de Departamento Legales de la AFA y especialista en el tema.
El fútbol femenino es toda una revolución impresionante, que ya no para. Se están haciendo contratos profesionales, se está analizando un montón el tema de las licencias por la maternidad, con la idea de empezar a incluirlas como licencias laborales como cuando te rompés los cruzados. En AFA se está haciendo un excelente trabajo con eso y es, para mí, una de las cosas a destacar de Chiqui Tapia. Él le dio mucho lugar a esto, con mente abierta.
-Dentro de una institución como AFA que tardaba en ser tan abierta…
-Sí. Me atrevo a asegurar que todo esto no se hubiera podido lograr si Julio Grondona hubiera seguido al frente de la AFA.
Lo que se logró con el fútbol femenino tuvo una apertura muy grande de Chiqui Tapia. Y esto deja mejor parada a la AFA porque la FIFA, en cambio, es bastante invasiva y chocante en un montón de cosas.
-¿Por ejemplo?
-La AFA permite que personas de transgéneros se autoperciban como lo marca su DNI y practiquen el deporte como está establecido. Solo controla una cuestión estrictamente de salud, por el tema hormonal. Es sabido que por su decisión, consumen solamente hormonas, entonces la AFA?regula para que, entre otras cosas, no salte en el dóping. Pero solamente pueden competir en AFA.
En cambio, la FIFA no permite todo eso, es más, hace examen médico donde revisa sus genitales para ver la sexualidad. Es más invasivo.
Es un tema que complica porque muchas se autoperciben de una manera, son buenísimos, pero a nivel internacional no pueden competir.
Especializada
La joven abogada villamariense está habilitada para representación de jugadores de clubes y gerenciamiento deportivo, con inclusión en lo legal y lo contable.
Apenas esté inscripta en AFA, quedará habilitada también para representar a cuerpos técnicos.
Es una de las pocas mujeres en el país que se ocupe de estos temas, y está tan avanzada que ya cuenta con clientes que constantemente la buscan para solucionar cuestiones de contratos.
En ese sentido, dice que hay situaciones que se deben contemplar porque jugadores que entrenan, se cuidan, cumplen un horario, concentran... Ya no son jugadores amateurs; está haciendo, en algunos casos, un trabajo semiprofesional.
Hay futbolistas que cumplen todos los requisitos de profesional, pero no perciben lo que un profesional debe percibir ni tampoco tienen después la posibilidad de pasar a un club más amateur... Se entiende a las instituciones, pero también hay que atender al futbolista. Son situaciones que se deben analizar y el derecho deportivo sirve mucho para esto, revela Amanda.
El diálogo de fútbol con la abogada se hace más extenso.
Ella parece tener todo para afrontar, pero mucho incorporado en materia de reglamentaciones, por lo que marca diferencias también entre “la ley” del fútbol y la de otras disciplinas como el rugby, que le parecen más actualizadas.
La profesional también cuenta que, si bien ahora se dedica a lo que le gusta, aspira a llegar a trabajar de lo mismo en España, donde hay una marcada evolución y presencia de los agentes del fútbol.
Por lo pronto, ella ya marca un camino nuevo en la ciudad.
