Amistoso / Clásico cordobés
Talleres, dueño absoluto
Con goles de Pizzini, Garro y Buffarini (de penal), el Matador goleó 3 a 0 a Belgrano en la vuelta de los clásicos cordobeses. El Estadio Kempes estuvo repleto(Edición impresa). Talleres se convirtió en el dueño del clásico cordobés veraniego durante las últimas horas de la víspera tras derrotar 3 a 0 a Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes y en el marco de la Copa Clásicos de Córdoba.
Si bien se trata de un certamen que prioriza encuentros amistosos, piratas y matadores no pudieron disimular su alegría o tristeza.
Francisco Pizzini, Rodrigo Garro y Julio Buffarini (de penal) fueron los autores de los tantos del equipo dirigido técnicamente por Javier Gandolfi.
En Belgrano de Córdoba estuvo en el banco de suplentes el delantero villanovense Franco Jara, pero finalmente no ingresó.
Y comenzó con el pie derecho, la T, prácticamente en la primera jugada de peligro. Es que, tras una salida con poca precisión celeste, Michael Santos capitalizó el balón y asistió con una pelota en profundidad a Francisco Pizzini, quien ante la salida de Nahuel Losada la tocó suave y a la derecha para decretar la locura matadora.
Estuvo cerca del empate con sus ideas el equipo de Alberdi, inclusive con una jugada donde la pelota sobró a Julio Buffarini, pero Ortigoza le pegó muy abajo y la pelota se fue muy lejos y arriba.
A los 26 minutos llegaría un golpe duro para el equipo de Farré. Justamente Iván Ortigoza, jugador que había hecho una diferencia creativa, debió abandonar el campo de juego visiblemente afectado por una lesión (fue remplazado por Fabián Bordagaray).
En la continuidad, a los 41 -siempre de la primera etapa-, llegaría otro masazo para los Piratas. Rodrigo Garro recibió un lateral desde afuera del área y desde ahí nomás, le metió un zurdazo potente (célebremente conocido como “fierrazo”) que fue inalcanzable para Losada. Ganaba 2 a 0 la “T” con dos goles exquisitos.
Ya para la segunda etapa todo tuvo mayor tranquilidad. Belgrano salió un poco más adelante, pero estuvo falto de ideas y no logró inquietar la vereda de enfrente, mientras que Talleres se dedicó a esperar.
Y cuando parecía que la persiana se bajaba con la alegría albiazul, llegó un insólito penal que transformó el triunfo en una goleada.
El ingresado Oliver le cometió un penal innecesario a Valoyes. Es que el delantero de Talleres estaba saliendo del área grande y fue derribado.
Desde los doce pasos, Julio Bufarini fue el encargado de capitalizar la pena máxima. Y así y así lo hizo: con un derechazo furibundo a la derecha de Losada -que voló en la misma dirección- transformó la victoria en goleada. 3 a 0 y a otra cosa.
No quedó tiempo para más, solo para ver la alegría de las tribunas tras el retorno de nuestro clásico, el de la tonada más linda.
La Copa “Clásicos de Córdoba” continuará el martes con Estudiantes (RC) - Racing en Río Cuarto y, finalmente, el domingo 28, se enfrentan Argentino (MM) y Sportivo Belgrano de San Francisco en Monte Maíz. El Kempes seguirá hoy con actividad, ya que Instituto recibe a Colón de Santa Fe desde las 20.
