BASQUET / AMEGHINO / DIEGO GERBAUDO
“Esperemos que sea un gran año para todos”
El base craikense dijo que llega con “las mejores”?expectativas al club villamariense. Contó que influyó “un condimento de cosas muy buenas”?para llegar al equipo dirigido por Pablo CastroDiego Gerbaudo ya comenzó a entrenar con Ameghino.
El equipo villamariense confirmó en la mañana del lunes que el base craikense se suma a su plantilla y le dio la bienvenida en sus redes sociales.
El jugador participó del trabajo que hizo el equipo y luego se reunió con los dirigentes donde selló su vínculo, firmando el contrato que lo conectará hasta el final del torneo 2022-23 de la Liga Argentina.
Previo a eso, el jugador dialogó con El Diario y con relación a las expectativas con las que arriba, contó que: “La verdad que son siempre las mejores. Ameghino viene haciendo las cosas bien hace muchos años. En esta misma temporada los chicos andan muy bien. Trataré de sumarme y amoldarme lo más rápido al equipo para ayudar del lado que se pueda”.
El base jugó la última temporada en las ligas de Chile y de Colombia; y con su vínculo con el club villamariense volverá a jugar en nuestro país. Sobre cómo se dio la llegada contó que: “Con Pablo (Giraudo) siempre bromeábamos en los mensajes que nos mandábamos. Ahora se dio que pude venir acá. Con él siempre nos escribíamos y así se dio. Estoy feliz de sumarme, de estar cerca de mi familia que vive en James Craik. Esperemos que sea un gran año para todos”.
El jugador de 33 años es oriundo de James Craik. Allí en el Club Deportivo Chañares dio sus primeros pasos en el básquet y en esa localidad vive gran parte de su familia. Si estar cerca de ella influyó en su decisión, respondió convencido: “Ni hablar. Hay todo un condimento de cosas muy buenas. Ameghino es un club que trabaja seriamente desde hace bastante tiempo y que creo que merece estar en otra categoría. Ojalá que podamos hacer bien las cosas para que se logre el ascenso”.
Sobre su impresión luego de la primera práctica señaló que: “Muy bien. Los chicos me recibieron bárbaro. Todavía falta hacerme algunos estudios, la ergometría y todo eso. Y ya me pondré a trabajar con el profe para ir agarrando más ritmo, que me hace falta”.
En cuanto a si este regreso al básquet nacional tiene sabor a revancha, Diego dijo: “No, revancha no. Volver es una alegría enorme y ojalá sea un año lindo”.
La proximidad con su localidad de origen y la fidelidad con el básquetbol que tiene en muchos espectadores de ese lugar harán que sean muchos los que recorran los 35 kilómetros que lo separan de Villa María. “De James Craik vendrá a verme mucha gente, eso seguro. Ya se rumoreaba que estaba cerca de Ameghino y bienvenido sea que se acerque gente de la zona también”.
Gerbaudo vistió las camisetas de Gimnasia y Esgrima de La Plata, Regatas de San Nicolás, Quimsa, La Unión de Formosa, Atenas de Córdoba, 9 de Julio de Río Tercero, Bahía Basket, Salta Basket y Peñarol. También vistió la camiseta de la selección nacional, jugó en Real Madrid B (España), Upea Capo d’Orlando de la Serie A de Italia (Italia), CEB Puerto Montt (Chile) y Búcaros de Bucaramanga (Colombia).
Casi al final llegó un recuerdo de sus inicios. ¿Te acordás Diego?, tu primer título grande fue acá en Villa María. Y respondió: “Sí, cómo olvidarlo. En 2003, se realizó el Campeonato Argentino de Preinfantiles, jugué con la selección cordobesa. Fue en el ex Salón de los Deportes y fuimos campeones”.
