CLAUSURA / Zona Centro / 8va. Fecha
Una goleada de rápida cocción
A la hora del almuerzo, el Lobo se comió a River y, con tres goles en el primer tiempo, lo goleó 5-0 . Argentino hizo pesar su localía y subió al segundo puestoEn la previa del Superclásico nacional entre Boca y River, el Lobo de barrio Nicolás Avellaneda se abstraía de dicho duelo para enfocarse en el suyo, ante el River villamariense, que visitaba el estadio albiazul con la intención de sacar un buen resultado que lo meta en la discusión, o al menos, le comience a dar la tranquilidad de la clasificación.
Los de Romero no le querían perder pisada al líder, Universitario, que ya había ganado en el partido adelantado del viernes, y sabían que estaban ante una buena oportunidad.
Bajo un sol radiante con cielo despejado y un poco de viento, el balón comenzaba a rodar en la guarida del Lobo, mientras los “choris” acaparaban toda la atención por el horario en el que se jugaba. Mientras la gente aún se acomodaba, claramente no acostumbrada a ir a la cancha tan temprano, y cuando en el partido aún no pasaba nada de nada, a los cinco minutos de juego, Cristian Fernández le sacudió la modorra a unos cuantos y abrió el marcador con un zapatazo desde afuera del área que hizo inútil la estirada del arquero Ezequiel Oliva.
Minutos después, un gran pase de Claudio Díaz casi le posibilita estirar diferencias a Pedro Berazategui, pero el remate dio en el lateral externo del arco millonario. Luego fue el capitán Benjamín Martínez quién intentó, pero su el disparo se marchó desviado.
River, sorprendido por el juego intenso de su rival, intentó salir del asedio con tímidas aproximaciones, sin demasiado peligro, pero que le hacían ganar más en confianza. A los 17, llegó la primera llegada de la “banda”, con un remate de Ferreyra que se marchó alto.
A los 20 minutos, el central local Matías Piovano debió retirarse lesionado y, con una jugada ajedrecística y arriesgada, Cristhian Romero no hizo el fácil cambio de puesto por puesto, y puso en cancha un delantero más: Mauro Fuente.
El lungo delantero histórico de la Liga le respondió con creces a la confianza de su DT, ya que en la primera pelota que tocó puso el dos a cero, con un cabezazo certero tras dos centros peligrosos en el área millonaria.
River intentaba llegar al descuento más con vergüenza deportiva que con ideas, con remates de larga distancia o arrebatos individuales. El sólido Argentino, sin embargo, con mucha practicidad, volvía a vencer la valla de Oliva antes de irse a los vestuarios: un nuevo centro llovido al área visitante encontró inexplicablemente solo a Mauro Fuente frente al arquero. El delantero del Lobo la bajó con tranquilidad, se acomodó con holgura y la colocó despacio a un palo, un sitio imposible de llegar para el portero rojiblanco.
Con un tres a cero a favor, el equipo dueño de casa se fue al descanso con la tranquilidad que le daba semejante diferencia. En el visitante, todo era preocupación; sabían que en 45 no habían competido.
No obstante, iniciado el complemento, se vio en los dirigidos por Víctor Bengoa otra actitud, en la que el DT también tuvo mucho que ver. Mandó a la cancha a Alexis Esquivel, y el delantero se encargó de complicar solito a toda la defensa local. Apenas dos minutos le bastaron para crear dos chances de gol, que por milagro no terminaron dentro del arco defendido por Leonel Luciani: un remate pegó en el borde externo de la red, y el otro, previa emboquillada al uno del Lobo, se marchó pegado al palo.
El local se sentía un poco incómodo en los primeros minutos del segundo tiempo, pero todo volvió a la normalidad cuando, a los 17 minutos, Oliva le cometió penal a Fuente y Claudio Díaz anotó el 4 a 0 desde los doce pasos.
Si bien, tanto Esquivel como Martín Ledesma (ingresado a los 33 minutos del complemento) pudieron haber descontado si afinaban un poco la puntería, lo cierto es que el triunfo de Argentino nunca corrió peligro; más aún cuando, mientras aviones hacían acrobacias en el cielo, en el marco del Festival Aéreo, Jorge Martino hacía lo propio en el área millonaria, con una especie de tijera de espaldas, que decretó el 5 a 0 final. Gran triunfo de Argentino.
El árbitro - Lucas Chacón
Bien, pero se notó que dirigió con “la cabeza en otro lado”. Lo sucedido en zona de vestuarios (ver destacado) influyó en la actuación del juez, que no quiso complicarse aún más la tarde y evitó comprometerse en jugadas que así lo requerían.
La figura - Mauro Fuente
La vigencia del goleador del Lobo quedó ayer demostrada. Entró, marcó dos goles y le cometieron un penal. Excelente tarde.
