Jockey Club - Subcampeón 2022 - Una campaña inolvidable

Un subcampeonato para la historia

El Jockey fue de menor a mayor en un torneo que duró 147 días. Cuando nadie lo esperaba, bajó a varios de los equipos grandes y se metió en una nueva final, donde quedó a un paso de la gloria
miércoles, 24 de agosto de 2022 · 12:00

Con muchos los que afirman, con tono resultadista, que del segundo nadie se acuerda. La frase exitista no encaja en la historia del deporte villamariense y menos aún en el rugby, donde los clubes locales están acostumbrados históricamente a ser actores de reparto y no estar parado en el centro del escenario.

El equipo villamariense, pese a perder la final,no perdió el brillo de su campaña

El respeto que se ha logrado el Jockey de nuestra ciudad va de la mano con el protagonismo que ha ido sumando a lo largo de distintas temporadas, y por tratarse de un equipo del interior, con planteles más cortos, el esfuerzo económico (superior a los que solo tienen que viajar un par de veces al año), revaloriza todo el trabajo de jugadores, cuerpo técnico y, por supuesto, de dirigentes.

El subcampeonato que acaba de lograr Jockey Club, difícilmente sea olvidado, porque ya forma parte de la historia de un club que está cumpliendo apenas cinco décadas de relación con el rugby.

 

Empieza el año

El Hípico comenzó este 2022 con algunos cambios de nombres en el cuerpo técnico y algunas sorpresas entre los jugadores, el plantel empezó tempranamente su trabajo de preparación.

El recorrido desde el inicio de temporada hasta el final fue de menor a mayor. La primera etapa, con altibajos, pero siempre dando señales de un equipo combativo, que no bajaba nunca sus brazos y que podía discutir de igual a igual en la mesa de los denominados “grandes”. En la segunda parte del año, fue en línea ascendente, donde se impuso a todos los “poderosos”.

Solo en las dos primeras fechas, el cuerpo técnico pudo repetir el mismo equipo, algo que no volvió a repetirse a lo largo del torneo regular. Recién en los dos últimos partidos (semifinal y final) pudo repetir los “quince” titulares de un partido a otro.

Con algunos suspendidos y otros lesionados, sumado a altibajos (hasta lógicos) de rendimiento de algún jugador, el Jockey fue transitando el año. En la etapa final se encontró con su pico de rendimiento y yendo en crecimiento.

Fefe Ferreyra, que había estado con el buzo de entrenador en las temporadas anteriores, se volvió a poner los botines y marcó un regreso a las canchas con “apenas” 37 años. El cuerpo técnico, liderado por Rodrigo Cerutti, integrante de la generación que llegó a la primera final del club en 2008 (al año siguiente eligió priorizar sus estudios y no jugó). Otro que regresó fue Rodrigo Bruno, sumando un aporte de experiencia y rigor físico.

El torneo comenzó con un resonante triunfo de visitante frente a Palermo Bajo, que había sido el equipo sensación en 2021, y en su debut como local cayó contra La Tablada, superando a su rival gran parte del partido, pero que terminó penando por una serie de fallos controvertidos por el árbitro del encuentro. Un dato particular para este encuentro es que fue el único que jugó en la cancha 2 de su predio.

En la fecha siguiente visitó al campeón vigente, Jockey de Córdoba, y cayó sin atenuantes, pero en un final con incidentes que le costaron varias suspensiones.

En la cuarta, llegó el turno del clásico ante San Martín, al que venció de local, y en la siguiente, frenó al puntero (por entonces) del torneo: Universitario, quitándole el invicto.

Aún con ausencias sensibles, con parte de su cuerpo técnico suspendido, sumó su tercera victoria consecutiva, venciendo en casa a Urú Curé en un ajustado final.

El altibajo más notorio se produjo en el tramo siguiente del torneo; primero, cayendo de visitante frente a Córdoba Rugby, y luego, ante Córdoba Athletic.

Posteriormente, de local, tuvo su peor partido del año, perdiendo abultadamente frente a Tala RC, en un encuentro que cerró la primera fase y que marcó un antes y un después. Fue ante los de Villa Warcalde la única vez que un rival lo pudo superar, y donde los Verdes tuvieron un segundo tiempo para el olvido.

 

La segunda parte

En el inicio de la segunda fase, perdió de visitante frente a Urú Curé, en un ajustado 28-27, que se le escapó en el final. Igualmente, el equipo seguía mostrando buenos momentos de buen juego, de amor propio, y mandaba señales de que estaba para más.

En la segunda fecha lo visitó el campeón 2021. El Jockey de Córdoba venía de ganar la primera fase y era el equipo de mayor regularidad.

El triunfo del Verde fue contundente, provocando la peor derrota del año al que, a la postre, terminó siendo el campeón y mostrando una superioridad en todos los aspectos del juego.

En la siguiente fecha sostuvo esa levantada y le ganó con amplitud a Córdoba Rugby, y en la siguiente, frente a San Martín, en el clásico, se quedó con un gran triunfo en una tarde en la que el viento fue un gran protagonista.

La fase la cerró ante Córdoba Athletic, al que derrotó en un final para el infarto y logrando su cuarto festejo en hilera. El equipo seguía mostrando que estaba para grandes cosas. 

 

El tramo final

Ya clasificado para los playoffs que definían los últimos dos semifinalistas, viajó de “punto” a Córdoba para visitar al poderoso Tala RC. Luego de un primer tiempo dominado por los albinegros, la remontada de la segunda mitad fue memorable, ganando sobre la hora y dejando afuera de la final a un eterno protagonista. Casi en silencio, y cuando pocos apostaban por el Verde, se metía una vez más en una semifinal del rugby cordobés.

El partido ante La Tablada marcó un dato histórico, por la increíble definición de un partido que fue vibrante. Jockey y los azulgranas igualaron en el tiempo reglamentario en 19, se fueron a un alargue donde quedaron igualados en 22, y donde los Verdes volvieron a mostrar su personalidad, liderados por los más experimentados.

El pasaje a la final se resolvió por reglamento, en una inédita definición. Jockey había anotado un try más que su rival y se quedó con el pasaje a la final del torneo.

Con este resultado, el equipo villamariense reafirmaba su crecimiento y lograba, por tercera vez en su historia, el pasaje a una final, como en 2008 y 2009.

Vale aclarar que en 2016 también había sido protagonista de la definición, aunque el torneo se completó con un cuadrangular final. Aquella había sido la última vez que había estado cerca del campeonato.

 

La final

Con un plantel donde confluyeron sobrevivientes de las dos finales anteriores (Facundo Boaglio, Nicolás Ferreyra, Rodrigo Bruno y Francisco Chiaramello), otros históricos como Andrés Demaría, César Fruttero y Santiago Garrido; y un grupo de jugadores mucho más jóvenes, el Verde jugó una gran final.

El Jockey de Córdoba se quedó con el título, superando al Hípico villamariense por detalles. El Verde mostró interesantes pasajes, mucho amor propio, y nunca demostró ser inferior a su rival.

El plantel local, con los jugadores mayores y los más jóvenes, escribió una página memorable para el rugby local y un capítulo más en la histórica del club.