Jockey Club - Subcampeón 2022 - Rodrigo Cerutti, el entrenador

Soñaba con ser tenista y ahora es el técnico del subcampeón

De chico admiraba a Andre Agassi y en una gira por Estados Unidos vio ganar el Orange Bowl a un Roger Federer de 16 años; pero cuando cayó una guinda a sus manos, le cambió la vida
miércoles, 24 de agosto de 2022 · 12:00

Rodrigo Cerutti es abogado y es el entrenador principal del Jockey Club de Villa María, tarea que comparte con Julián Mignola y Matías Dagatti. Jugó al rugby desde adolescente, pero dejó a los 23 años, luego de disputar, junto al Jockey, la primera final del club en los torneos de Primera de la Unión Cordobesa, en el torneo de 2008, cuando enfrentaron a Córdoba Athletic

Nació el 4 de junio de 1985 y su cabeza cambió radicalmente desde que cayó en sus manos una “guinda”. Para entonces, ya tenía 15 años y dejó colgada una raqueta de tenis, deporte que había jugado desde chico, participando de torneos de Grado 1, 2 y 3, en competencias que predominaban, por entonces, a nivel nacional.

“Arranqué a jugar al tenis a los 3 años. Viajé por todo el país, hasta tuve una gira por Estados Unidos, en 1998. En ese momento había jugadores como Leandro Gaich, Pato Angelone, era una banda interesante. Paralelamente, jugaba al rugby, hasta que el Gringo (Horacio) Nonis, que era mi entrenador en Jockey, me metió presión: ‘Dejá de jugar al tenis o te reventamos’, jaja (se ríe por el recuerdo). Dejé al tenis y me vine al Jockey”,

De un deporte individual y solitario, por momentos individualista, pasó a otro que es de equipo y completamente diferente.

“No es que la pasaba mal jugando al tenis, yo me dediqué a jugarlo, viajaba todas las semanas y faltaba mucho al colegio. Me dedicaba a jugar al tenis. Cuando encontré el rugby, dije: esto es la gloria. Hay un momento donde el jugador tiene que hacer un click y seguir. Ahí me dije, basta de sufrir con el tenis, un deporte individualista y dije nunca más. Volví  a jugar hace poco, de manera recreativa, luego de más de 20 años”.

“En un viaje que hice a Estados Unidos, vi ganar el Orange Bowl a Roger Federer, en diciembre de 1998, que tenía 16 o 17 años. También lo vi a Nalbandian. Mi favorito era Andre Agassi, era el mejor, porque pegaba a dos manos”, recuerda.

“Nada que ver un deporte con otro. No digo que el deporte individual sea malo, pero el deporte grupal y lo que se vive en el rugby no lo vas a vivir en otro lado. Lo que yo he vivido en este club no lo vamos a vivir en ninguna otra parte del mundo. Es increíble, porque no se da en otro deporte. Yo también soy profesor de fútbol femenino y masculino, en la Universidad Católica, y nada que ver”.

Antes de quedar como entrenador principal, fue colaborador, junto a Julián Mignola, de Nicolás Ferreyra, hasta que Fefe colgó el buzo y otra vez se puso los botines. Su ciclo como entrenador principal se inició en este 2022.

“Cuando empezamos a principios de año con la pretemporada, no me imaginé que llegaríamos a la final. Cuando arrancamos con Fefe y Julián, hace tres años, soñaba un poco con esto. Sabíamos de la calidad, y siempre dijimos que acá hay muy buenos jugadores. Siempre lo dijimos, lo sostuvimos y lo mantuvimos. Había que darle una vuelta de rosca a la idea que planteamos y la verdad que se dio”, finalizó.