LIGA VILLAMARIENSE / Clausura / Zona Norte / 4ta. fecha
En el infierno reinó el Santo
San Lorenzo de Las Playas le ganó 1 a 0 a Yrigoyen en La Caldera y sigue como único puntero e invicto. Hizo historia gracias a un gol de Martín GarcíaEscribe: Pablo Luna Broggi
Domingo con clima ideal y promesa de buen fútbol en La Caldera de Ruta 9: el dueño de casa quería llegar a lo más alto de las posiciones. Tras el empate con sabor a poco que había conseguido frente a Los Zorros, recibía al líder San Lorenzo de Las Playas, y el triunfo le alcanzaba para superar en la tabla a su rival y a todos los equipos de la zona.
El conjunto villamariense, si bien también venía de sacar solo un punto en la fecha pasada, lustraba la chapa de único puntero invicto, y eso le alcanzaba para imponer, si no miedo, al menos, respeto.
Un renovado equipo azulgrana que dio qué hablar desde el comienzo del certamen, con triunfos y empates que lo están posicionando en un lugar en el que nunca antes estuvo. Un rival duro, serio y punzante, que juega finales todos los fines de semana.
Iniciado el encuentro, fue el local quien tomo la iniciativa, y tras un desborde por izquierda, un centro del hábil Nicolás Yanantuoni casi se convierte en el primero de la tarde, pero el travesaño impidió que el balón tenga destino de gol. Luego, en la jugada inmediata posterior, Martín Trepat intentó desde el borde del área, cuando capturó un rebote que quedó boyando tras un centro, pero su remate se fue desviado. El mediocampista rojo volvió a probar suerte, ya casi llegando a los 15 minutos, pero su disparo volvió a irse lejos.
San Lorenzo aguantaba las embestidas de su rival y estaba al acecho: ese era el plan de juego justamente, porque sabían que los primeros minutos iban a ser del local. Hasta que se escuchó un: “Vamos saliendo que ya se cansaron”.
Así fue, cuando a los 18 minutos, tras una infinidad de centros mal despejados, Juan Piccolini desbordó por derecha y envió un preciso pase para el medio, para que, solo como un náufrago en una isla, Martín García empuje el balón hacia el fondo de la red y, ante el delirio de toda la parcialidad visitante, anote la apertura del marcador y su cifra definitiva a fin de cuentas.
Curiosamente, el golpe certero de su rival mareó a Yrigoyen, por lo fuerte e inesperado que fue. Al equipo de Conti le costó volver al partido, y cuando lo logró no tuvo la suficiente claridad como para buscar el empate por las vías más convenientes.
La jugada para destacar del primer tiempo fue la que hizo Nicolás Yanantuoni a los 37 minutos, cuando definió de chilena un pase de un compañero, pero el balón se marchó por la línea de fondo “besando” el palo izquierdo de Lehmann.
Luego, tanto Trepat como Martín Barrionuevo, se cansaron de rematar desde lejos sin suerte, un poco por el cerrojo que proponía el visitante, y otro por inexperiencia o porque no encontraban otra alternativa. La cuestión es que se la hacían fácil al arquero villamariense.
Tras los primeros cuarenta y cinco minutos consumidos, San Lorenzo salió con otro talante a jugar el complemento. Ya faltaba menos para que el triunfo se consumara y, a decir verdad, tan mal no la habían pasado en el primer tiempo. Así que el plan era similar, pero con más agresividad tanto en la parte ofensiva, como en la defensiva.
Y la orquesta dirigida por Jonathan Aguirre no desafinó y sacó a relucir su mejor melodía. Embanderados en los pies de Paul Marinelli y aprovechando la velocidad y habilidad de Brian Gómez, el santo villamariense pudo haberse traído de tierras tiopujiense una goleada histórica y sin precedentes, pero la mala fortuna y errores incomprensibles de sus delanteros a la hora de definir terminaron dejando el tanteador con una ventaja mínima; que si bien al final del día vale lo mismo, no los libró de sufrir durante seis interminables minutos adicionados por el juez Pérez, en dónde el local buscó el empate sin nada de claridad y terminó dejando escapar la posibilidad de quedar como líder en su zona.
Algo que si disfruta este sorprendente San Lorenzo, que ya avisó que es cosa seria.
El árbitro
Gabriel Pérez
Bien. Manejó el partido con criterio, más allá discusiones puntuales propias del juego.
La figura
Martín García
Le dio un triunfo muy importante a su equipo con un gol y un gran aporte ofensivo.
