Rugby / En una definición de película
Jockey Club se metió en otra final
Por tercera vez en la historia, el equipo villamariense definirá el título del torneo de la Unión Cordobesa. Empató con La Tablada y, luego de jugar tiempo suplementario, el finalista se resolvió por reglamento.Con un final de película y una definición para el infarto, Jockey Club de nuestra ciudad clasificó ayer a la final del Torneo Ricardo Passaglia 2022 de la Unión Cordobesa de Rugby. La definición del partido escribió un capítulo increíble en esta definición, que terminó empatada, tanto en el tiempo regular como en el suplementario, y hubo que apelar al reglamento.
En la semifinal jugada en primer término, Jockey de Córdoba venció por 39 a 28 a Urú Curé y se convirtió en el otro finalista del torneo.
Ambos encuentros, en principio, iban a ser televisados por una señal deportiva de la capital cordobesa, pero problemas con internet le impidieron transmitir las dos semifinales.
El próximo sábado, los dos Jockey jugarán la final, mientras que La Tablada y Urú Curé definirán el tercer puesto.
La definición
Luego de un partido en el que el viento se convirtió en un escollo fundamental para cada equipo, en el primer tiempo para el Jockey y para los cordobeses en el complemento, la parrilla del partido marcó la igualdad por 19 a 19, en el tiempo regular.
El reglamento establecía que en caso de paridad se debía jugar un suplementario, con dos tiempos de 10 minutos cada uno. Y si se mantenía la paridad, había que definir de acuerdo a: 1) quién anotó más tries, 2) más drops, 3) más penales, 4) más conversiones, 5) menos tarjetas rojas, 6) menos tarjetas amarillas, 7) quién anotó el primer try, 8) el primer drop, 9) el primer penal, 10) si sigue la igualdad, un sorteo con la presencia de los dos capitanes.
La primera parte terminó 19 a 19, y el tiempo suplementario volvió a tener una definición dramática digna de una serie de Netflix, con dos períodos de 10 minutos cada uno. En el segundo tiempo sacó ventaja La Tablada y, sobre el cierre, lo empató Jockey, con un penal de Facundo Boaglio, para sellar el 22.
Se fueron al reglamento y el Jockey había anotado dos tries, por intermedio de Pedro Brondello y Boris Wenger, uno más que La Tablada (un try de Quetglas). Ya con el primer punto del reglamento quedó sellada la historia y el Jockey otra vez alcanzaba una final.
El partido
El viento de la tarde en la ciudad de Alta Gracia se hizo presente como para que Jockey se sintiera que jugaba en su propia casa. El factor climático fue clave para uno y otro equipo en cada período del tiempo reglamentario.
El “15” villamariense pegó de entrada con un gran try de Pedro Brondello, que se zambulló al ingoal cordobés, pero apenas cinco minutos más tarde, La Tablada sumó con un try de Julián Quetglas y la conversión de Nicolás Olguín.
En ese primer tiempo, Jockey se instaló en campo rival y La Tablada cometió varios penales, donde Facundo Boaglio (de gran tarde), facturó a la cuenta del Hípico. A los 14 minutos, metió uno desde mitad de cancha, y volvió a sumar a los 18, para sacar diferencia de 11-7.
Un síntoma del momento del partido, de cómo lo vivía La Tablada, fue sobre los 20 minutos, cuando, con un scrum en 5, en su ataque, terminó cometiendo penal. Un rato después, los cordobeses se quedaron un rato con 14 por una amarilla que recibió Issidoro. Enseguida, Boaglio aumentó con otro penal.
En los minutos siguientes, el mismo Facundo Boaglio fallaría un penal desde una ubicación inclinada y poco factible, y otro tanto ocurriría con Olguín, del equipo rival.
Un dato particular sucedió promediando esta etapa, cuando Boris Wenger sufrió un desplazamiento de uno de sus dedos y se lo reacomodaron en la misma cancha. El integrante Pumita, un rato después, se metería en el ingoal cordobés y anotaría un try clave para el pasaje a la final. Con el 19 a 7 a favor del Hípico se fueron al entretiempo.
En el complemento, el viento favoreció a La Tablada, y los cordobeses se instalaron en campo villamariense. Igualmente, le costó tener profundidad, por la prolija defensa del Jockey. A poco de empezar, Olguín falló un penal y luego se redimió, sobre los 11 minutos, para achicar cifras a 19-10.
La Tablada volvería a tener chances para descontar en los minutos siguientes, aunque con cambio de pateador, ya que se hizo cargo de los mismos Estanislao Gómez. El apertura acertó y sumó a los 22 y a los 31 minutos para meterle dramatismo a la definición, con el tablero en 19-16, y con varios minutos por jugar. Jockey aguantaba atrás y los “azulgranas” seguían buscando. Gómez tuvo otro penal a favor sobre los 37 minutos y su efectividad dejó el partido empatado 19 a 19.
El suplementario
El reglamento obligó a un suplementario, con dos tiempos de 10 minutos cada uno. En el primero, Jockey tuvo viento a favor, y a pesar de su dominio, no pudo aprovechar esa situación climática. El que tuvo la chance de sumar fue el mencionado Gómez, pero su patada pegó en el palo y la pelota fue atrapada por Rodrigo Bruno para apagar el peligro.
En la segunda parte, a poco de iniciarse, otra vez apareció Gómez y, con un drop, lo puso otra vez en ventaja a su equipo. Enseguida tuvo otra chance con un penal, pero lejos de los palos y falló. Con el resultado en contra y el reloj que apremiaba, Facundo Boaglio se paró en campo rival y lideró el ataque villamariense. Con gran decisión y amor propio llegó a metros del ingoal, donde le cometieron penal justo frente a las “haches”. Ahora, Gómez volvió a ser protagonista, pero por recibir una amonestación y dejar a su equipo con un jugador menos. Boaglio se paró frente a la pelota y metió una patada histórica para que Jockey empatara y para que el pasaje a la final quedara a un paso, a falta de pocos segundos.
La igualdad 22 a 22 obligó a definir por reglamento, y con los tries de Brondello y Wenger, Jockey se metió por tercera vez en una final.
La tercera final
Jockey de nuestra ciudad jugó dos finales del Torneo de la Unión Cordobesa. Fueron en 2008 (perdió con Córdoba Athletic por 17 a 12) y 2009, frente a La Tablada, que ganó por 12 a 10 y fue campeón. Con rival diferente y 13 años después, el Hípico villamariense vuelve a escribir otra página inolvidable y estará por tercera vez en una final.
