LIGA?VILLAMARIENSE / Clausura / 1era. fecha / Zona Centro
No les sobró casi nada
En un partido con poco fútbol, muchos centros y emociones, Alumni le ganó por la mínima diferencia a Unión CentralEscribe: Ricardo Passero
Triunfo 1 a 0 de Alumni sobre Unión Central en el debut de ambos conjuntos en el Clausura.
Renovadas las expectativas y con nuevo cuerpo técnico encabezado por Bruno Martelotto, el Fortinero debió esforzarse para doblegar a un duro Unión que, con poco, lo complicó demasiado. En el balance final, estuvo bien que el albirojo se quedara con los tres puntos.
En un partido para olvidar rápido, el local mostró en el césped algunos esbozos de lo que seguramente su flamante entrenador pretende desarrollar. Orden, sobre todas las cosas. Prolijidad en la salida, paciencia para mover la pelota y, después, que la misma pase por los pies de los dotados para tratarla bien: hablamos de Matías Bustamante, Maximiliano Delgado, o bien, el hábil Juan Pablo Galleguillo.
Arriba, la polenta y el espíritu de sacrificio de Román Martini para pelear cada balón como si fuera el último.
Enfrente estuvo Unión, dispuesto a no ceder espacios y pelear cada centímetro de la cancha con esa vitalidad y energía que caracteriza a los conjuntos dirigidos por el Profe Ernesto Morello.
Con las cartas así dispuestas sobre el campo de juego, no era tan difícil de prever lo que finalmente ocurriría: mucha intensidad en la disputa de la pelota y poco tiempo para pensar que hacer con el útil. Desplazamientos ordenados y volcando el juego hacia el sector izquierdo del campo fue la opción más utilizada por el fortinero. Por allí, las zurdas de Matías Bustamante y de Maxi Delgado causaron estragos en la línea media del visitante, que no encontró la manera de cortar esos circuitos.
Fue tan solo cuestión de que los habilidosos de Alumni encontraran el hueco para meter la pelota cruzada al área, donde Román Martini se debatió en soledad ante los centrales de Unión para buscar el último toque.
La visita tuvo un comienzo electrizante, a pura acción. Antes de los 10 minutos de juego, Valentín Cosarini participó en dos claras chances de gol. Primero, enviando el balón arriba con un derechazo que alcanzó a conectar apareado con Facundo Depetris, en el área local. Instantes después, la jugada lo tuvo como generador al propio Cosarini y su notable centro fue cabeceado por César “Teté” Contreras, saliendo el balón apenas por encima del travesaño.
Alumni controlaba el juego, pero no cambiaba de ritmo en tres cuartos de cancha. Lo adormecía demasiado, apegado a la consigna del orden.
Pero avisó con un cabezazo de Román Martini sobre los 15 minutos, tras centro medido de Matías “Chuchú” Bustamante.
Alumni comenzaba a coquetear con el gol, pero le faltaba un poco de atrevimiento, la puntada final.
Estuvo cerca sobre los 26 m, cuando, en el enésimo centro de Bustamante, la pelota impactó en la mano de un defensor visitante para terminar en el córner. Todo, ante la pasividad del juez principal y su primer asistente, que dejaron continuar las acciones. Hablamos a la luz de lo que cotidianamente se está planteando con el tema de las manos en el área. Nos quedó la sensación que la mano del defensor visitante ocupaba un espacio mayor al habitual y cortó la trayectoria (por detrás acompañaba Martini para definir). Quedará para la anécdota y las charlas futboleras.
Por el mismo carril
Alumni cristalizó su romance con el gol poco después. Otra vez por izquierda, esta vez fue Maxi Delgado el que ganó y metió el centro. Ezequiel Porta (luchando otra vez con Martini), al intentar despejar, desvió el balón que terminó en el fondo del arco de Unión.
Alumni 1 a 0 y otro partido comenzaba. Y a este, Unión Central decididamente no le encontró la vuelta. No arrió la bandera de la lucha y la entrega, pero se fue apagando la cuota de fútbol que brillaba cuando aparecían Valentín Cosarini o Jonathan Gómez. El arco defendido por Jonathan Scalzo comenzó a quedarle demasiado lejos y no supo encontrar caminos alternativos para inquietar a una defensa que, liderada por Tomás Lorca, amuralló esa zona.
En el comienzo del complemento, Alumni dispuso de algunas situaciones que podría haber finalizado mejor para asegurar el resultado.
Se contabilizan un zurdazo de Bustamante que pasó cerca y un cabezazo de Martini que salió arriba. Pero lo mejor resultó la jugada donde, tras una notable pared entre Bustamante y Galleguillo, este último sacudió el poste izquierdo del arquero Druetta cuando se jugaban 17’.
Después pasó muy poco. Para destacar, un intento aislado del Teté Contreras que salvó Gastón Molina, cruzando a tiempo para desviar al córner (24’) y un tremendo caño en la zona del círculo central de Héctor Aubert a Gastón Kranevitter, que para los que mendigamos un poco de fútbol en estos tiempos de escasez, como dice el escritor uruguayo Eduardo Galeano, resultó una caricia al alma futbolera.
Ganó Alumni en el comienzo de un nuevo proyecto y sus hinchas lo festejaron. Unión Central lo jugó con el alma, pero a veces no alcanza.
La figura
Tomás Lorca
Sobriedad y buena ubicación para cerrar los caminos. Eficaz en el juego aéreo, se complementó muy bien con Gastón Molina. También tuvo una tarea destacada Lucas Medina, pieza clave en el mediocampo fortinero.
El árbitro
Juan Pablo Quintanillas
Una tarde para el olvido. A duras penas, logró sacar adelante el partido. Cometió errores en faltas menores, aplicando diferentes criterios para situaciones similares y pecó de una excesiva discrecionalidad en el manejo de las tarjetas. Dejó sin sanción faltas violentas y amonestó por hablar.
